domingo 22 de marzo de 2026

Construyen la "Cárcel del Infierno": la fortaleza para neutralizar el crimen y el "home office" intramuros

El nuevo establecimiento penitenciario santafesino incorporará 1.152 plazas individuales, doble muralla de diez metros, torreones, inhibidores de señal, reconocimiento facial y helipuerto propio.

22 de marzo de 2026 - 07:05

En la localidad de Piñero, a escasos quince kilómetros de Rosario y cien de Pergamino, avanza la construcción de la Unidad Penitenciaria N° 8 (UP8), popularmente bautizada como la "Cárcel del Infierno". Este complejo de máxima seguridad, erigido en un predio contiguo a la Unidad Penal 11, representa la apuesta más ambiciosa del gobierno de Maximiliano Pullaro para desarticular el poder de las bandas narcocriminales que operan desde el encierro.

El control total

El coordinador general de la obra, Gustavo Bordoy, explica que el proyecto actual es una expansión significativa del complejo que comenzó a gestarse entre 2016 y 2017. La UP8 está diseñada para albergar a 1.152 reclusos de alto perfil, distribuidos en cuatro módulos independientes que contienen, cada uno, seis pabellones de celdas individuales. Según Bordoy, la individualización de las plazas es clave, ya que permite un manejo restrictivo y diferenciado de los internos, desde la salida a los patios hasta el régimen de visitas.

La seguridad del perímetro es la de una verdadera fortaleza. El complejo cuenta con un doble muro de concreto; la pared exterior alcanza los 10 metros de altura y está custodiada por torreones de vigilancia apostados cada 75 metros, diseñados específicamente para "evitar cualquier situación que pueda venir desde el exterior".

Terminar con el "home office" delictivo

Para Sofía Ramacciotti, asesora de la Secretaría de Asuntos Penales, el objetivo de esta obra histórica es dotar al Estado de herramientas eficaces para gestionar a una población penal que ha demostrado su voluntad de seguir delinquiendo tras las rejas. "La finalidad fundamental es la protección de la sociedad", afirma Ramacciotti, destacando que el complejo busca neutralizar cualquier peligro que estos internos puedan generar.

Bajo el marco de la Ley 14.243, la provincia ha catalogado a los internos de alto perfil en tres niveles de peligrosidad. La intención es centralizar a los aproximadamente 600 líderes de bandas narcocriminales que hoy están dispersos en el sistema en este nuevo centro reclusorio de máxima seguridad. La infraestructura está pensada para que los internos permanezcan allí prácticamente todo el tiempo, reduciendo los egresos a situaciones de extrema urgencia para evitar la perpetuación de actividades delictivas.

Autosuficiencia operativa

Para eliminar el fenómeno del "home office" —donde los jefes narcos coordinan delitos mediante teléfonos celulares—, la cárcel contará con dispositivos electrónicos de inhibición y tecnología de reconocimiento facial a través de sus cámaras de vigilancia. Además, para minimizar los riesgos que conllevan los traslados, la UP8 será autosuficiente: dispondrá de su propio helipuerto, un sistema de salud integral y salas de videoconferencia para que los reclusos participen en audiencias judiciales sin salir del predio.

Incluso la gestión de bandas antagónicas está prevista desde el diseño: el alojamiento individual permite que el Servicio Penitenciario analice el perfil de cada interno y su pertenencia a bandas rivales para evitar contactos violentos.

Estándares de habitabilidad

A pesar de su rigor, la construcción destaca por la calidad de sus materiales. Bordoy subraya que se utiliza hormigón premoldeado y paneles con un alma de poliuretano de 7 centímetros, lo que proporciona un nivel de aislamiento térmico y confort poco común en estructuras carcelarias. Este cuidado en las aberturas y cerramientos busca garantizar la durabilidad de una infraestructura que debe resistir las exigencias de un régimen de máxima seguridad.

Esta unidad, que forma parte de un polo penitenciario que incluirá también las futuras unidades UP13 y UP15 (destinadas a perfiles bajos pero bajo el mismo estándar de seguridad exterior), es la piedra angular del plan de 7.000 nuevas plazas prometidas por la gestión actual para recuperar el control total del sistema carcelario santafesino.

Jerarquía de peligrosidad

La jerarquía de peligrosidad involucra el nivel 1, que es considerado el de más alta peligrosidad dentro de la escala. Los niveles 2 y 3 completan la categorización de los internos más peligrosos de la provincia.

Esta clasificación se rige por la Ley 14.243, la cual permite calificar a los internos de "alto perfil" utilizando pautas objetivas.

Los tres niveles engloban a internos definidos como de "alto perfil", quienes mayoritariamente forman parte de organizaciones narcocriminales y han demostrado su intención de seguir delinquiendo desde los lugares de alojamiento.

Actualmente, la provincia cuenta con un total de 600 internos distribuidos entre estos tres niveles. La estrategia del gobierno es centralizar a toda esta población en la Unidad Penal 8 (UP8) para neutralizar su capacidad operativa.

El hecho de estar categorizados en distintos niveles permite al servicio penitenciario aplicar distintas medidas de seguridad y restricciones. Esto influye en la forma en que los reclusos salen al patio, cómo se ubican dentro del penal y de qué manera reciben las visitas, siendo estas actividades mucho más restringidas que para los presos comunes.

Detenidos de alto perfil

La principal diferencia entre la Unidad Penitenciaria 8 (UP8) y las unidades 13 y 15 radica en el perfil de los internos que albergarán, aunque todo el complejo comparta estándares de máxima seguridad

La cárcel del infierno está diseñada específicamente como un centro reclusorio para internos de alto perfil, principalmente líderes de organizaciones narcocriminales y delincuentes de alta peligrosidad

En contraste, las unidades UP13 y UP15 están destinadas a reclusos de bajo perfil

Debido a que la UP8 alojará a los perfiles más peligrosos, contará con celdas individuales que permiten un manejo mucho más restrictivo de los presos

Esto afecta la forma en que los internos salen al patio, cómo se ubican en el penal y el régimen de visitas, siendo estas actividades mucho más limitadas que en las unidades de perfil bajo o "normales"

El nuevo edificio carcelario santafesino tiene la finalidad de centralizar y neutralizar a los líderes de bandas para evitar que sigan delinquiendo desde la cárcel, manteniéndolos aislados y reduciendo sus egresos al mínimo

Por su parte, las unidades 13 y 15, aunque similares en conformación a la UP8, se integran al complejo bajo la misma infraestructura de seguridad exterior pero para una población penal menos riesgosa

Es importante destacar que, a pesar de estas diferencias en el perfil poblacional, todo el complejo penitenciario es considerado de máxima seguridad

Las tres unidades se benefician del mismo cierre perimetral de protección extrema, que incluye el doble muro de 10 metros de altura y los torreones de vigilancia para evitar cualquier incidente externo.

Visita de los medios

La presidente del Concejo Deliberante de Pergamino, Gabriela Taruselli, gestionó con las autoridades del gobierno santafesino la visita de medios de Pergamino a la Unidad Penal que se está desarrollando en Piñero. la concejal taruselli participó de la visita guiada por funcionarios santafesino de la gestión del gobernador Maximiliano pullar, de la obra y del Servicio Penitenciario santafesino.

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

LO QUE SE LEE AHORA
La sala del Juzgado Correccional 2 durante la audiencia de juicio oral.

Las Más Leídas

Te Puede Interesar