En San Nicolás y Villa Constitución, cada vez más personas mayores de 65 años continúan trabajando para complementar sus ingresos. Un informe de la consultora Politikón reveló que este grupo representa el 5,2% del total de ocupados, por encima de la media nacional, en un contexto marcado por la necesidad de sostener el poder adquisitivo frente al aumento del costo de vida.
San Nicolás supera el promedio nacional de trabajadores mayores de 65 años
De acuerdo con el relevamiento elaborado en base a datos de la Encuesta Permanente de Hogares del Indec, durante 2025 las personas de 65 años y más representaron el 5,1% del total de ocupados en los principales aglomerados urbanos del país.
En el caso del aglomerado San Nicolás-Villa Constitución, ese porcentaje alcanzó el 5,2%, ubicándose por encima del promedio nacional y en línea con otras regiones como Gran Rosario y los partidos del Gran Buenos Aires.
Los mayores niveles de participación se registraron en Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde los adultos mayores representan el 7,6% del total de trabajadores, seguida por San Miguel de Tucumán (6,5%) y Posadas (6,1%).
Jubilados que vuelven al trabajo para sostener sus ingresos
Detrás de estas cifras se encuentra una realidad económica cada vez más visible: jubilados que, tras retirarse, deben reincorporarse al mercado laboral para afrontar gastos básicos y compensar la pérdida del poder adquisitivo de sus haberes.
En 2016 había alrededor de 517.000 trabajadores de más de 65 años en el país. Para 2025, ese número ascendió a 686.160 personas, lo que representa un incremento del 32,6%, el mayor crecimiento relativo entre todos los grupos etarios analizados.
Este aumento superó ampliamente al crecimiento general del empleo, que fue del 17,8% en el mismo período, consolidando a los adultos mayores como el segmento de mayor expansión dentro del mercado laboral argentino.
El trabajo independiente gana terreno entre los adultos mayores
El informe también destaca que casi la mitad de las personas mayores de 65 años que siguen activas laboralmente se desempeñan como trabajadores por cuenta propia, el nivel más alto desde que comenzaron los registros en 2016.
Los asalariados representan poco más del 43% del total, mientras que la participación de empleadores cayó a su nivel más bajo. Para Politikón, esta tendencia refleja un desplazamiento desde empleos más estables hacia actividades de menor escala y con mayores niveles de precariedad.
“El crecimiento del cuentapropismo entre adultos mayores parece estar mucho más asociado a estrategias de supervivencia económica que a una búsqueda voluntaria de flexibilidad laboral”, concluye el informe de la consultora.