La lluvia intermitente no logró opacar el entusiasmo de los sampedrinos en la fiesta de la naranja ni el gran acompañamiento del público regional en la séptima edición del evento. Desde la organización destacaron la colaboración de los equipos técnicos, voluntarios y trabajadores; están planificando nuevas propuestas para próximas ediciones.
Ultimo fin de semana en San Pedro
Durante el último fin de semana, la ciudad de San Pedro volvió a vestirse de fiesta con la realización de la séptima edición de la emblemática Fiesta de la Naranja de Ombligo. Este tradicional encuentro, desarrollado en el casco histórico, reafirmó su lugar como uno de los eventos culturales y productivos más importantes de la región, a pesar de las condiciones climáticas adversas que obligaron a modificar algunas actividades.
La lluvia intermitente que comenzó el sábado y se extendió hasta el domingo generó algunos cambios en la programación original. Se suspendieron los espectáculos previstos en el escenario principal, pero el público igual acompañó masivamente, recorriendo la feria y participando de las distintas propuestas.
Gastronomia
Los sectores gastronómicos ofrecieron platos elaborados con naranja y productos regionales, mientras que artesanos y emprendedores locales mostraron su trabajo en un marco festivo y familiar. Uno de los puntos más valorados fue la posibilidad de degustar distintas presentaciones de la reconocida naranja de ombligo sampedrina, símbolo de identidad y orgullo para la comunidad.
Además del aspecto cultural, la fiesta constituye una herramienta clave para impulsar la producción local y visibilizar a los pequeños productores. Cooperativas, instituciones y comerciantes encontraron en este espacio una oportunidad para fortalecer sus vínculos con el público y mejorar sus ventas, consolidando a la fiesta como una vidriera regional.
Desde la organización destacaron la colaboración de los equipos técnicos, voluntarios y trabajadores, cuyo compromiso permitió realizar el evento en condiciones seguras. También agradecieron a vecinos y turistas por el acompañamiento, y anticiparon que ya se están planificando nuevas propuestas para próximas ediciones.
Balance Positivo
Con un balance altamente positivo, la Fiesta de la Naranja de Ombligo sigue creciendo como una de las celebraciones más representativas de San Pedro, donde confluyen historia, identidad, economía regional y tradición.