Sidersa celebra 70 años de trayectoria industrial reafirmando su compromiso con la producción nacional, el empleo y la inversión de largo plazo. Desde sus orígenes en un patio rosarino hasta la construcción de una acería de última generación en San Nicolás, la compañía destaca su crecimiento sostenido y su mirada puesta en el futuro.
De un emprendimiento familiar a un referente de la industria siderúrgica argentina
La historia de Sidersa comenzó en 1956, en el patio trasero de una casa del barrio Alberdi de Rosario, donde se fabricaban arandelas a partir de recortes de chapa. Con el paso de las décadas, ese emprendimiento familiar se transformó en una empresa líder del sector siderometalúrgico, basada en la reinversión permanente, la innovación y el compromiso con el desarrollo productivo.
Hoy la compañía cuenta con más de 100.000 metros cuadrados cubiertos, emplea de manera directa a 650 personas y abastece a una red de más de 2.000 clientes en todo el país. Su complejo industrial y logístico en San Nicolás la posiciona como un actor estratégico dentro de la industria nacional.
Proyecto Sidersa+: inversión récord y generación de empleo en San Nicolás
En el marco de su 70° aniversario, la empresa destaca el Proyecto Sidersa+, una inversión de 300 millones de dólares para la construcción de la planta siderúrgica más moderna y sustentable del mundo, ubicada sobre Ruta 9, en cercanías de su intersección con la Ruta 188.
La iniciativa, aprobada dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), prevé la creación de más de 300 puestos de trabajo directos, 3.500 indirectos y cerca de 1.000 empleos durante la etapa de obra, que ya se encuentra en ejecución. Se trata además de la primera siderurgia integrada que se construye desde cero en la Argentina en más de medio siglo.
Tecnología de última generación y producción sustentable de acero
La nueva planta tendrá una capacidad productiva de 360.000 toneladas anuales de insumos estratégicos como acero para la construcción y alambrón, fortaleciendo las cadenas productivas locales y promoviendo la sustitución de importaciones.
Con tecnología MIDA QLP-DUE minimill, provista por la firma italiana Danieli, el complejo será único en América Latina y se destacará por su eficiencia ambiental, con un tercio de las emisiones de dióxido de carbono respecto de los sistemas tradicionales, reciclado de chatarra y ahorro energético. El inicio de operaciones está previsto para el primer semestre de 2028, consolidando a San Nicolás como un polo clave del desarrollo industrial argentino.