La recuperación silenciosa de un legado ferroviario: La traza inactiva del Ferrocarril General Urquiza empieza a recuperar su vitalidad gracias al esfuerzo voluntario de vecinos y aficionados al mundo ferroviario. En el partido de Zárate ya comenzaron las primeras acciones concretas
Organizados en la Asociación Amigos del Ferrocarril Urquiza, los participantes avanzan con tareas de recuperación, custodia y limpieza del corredor ferroviario entre las estaciones Rubén Darío y Zárate Nuevo, con presencia activa ya instalada en el partido de Zárate.
Patrullajes comunitarios y prevención de usurpaciones
La actividad se despliega mediante cuadrillas que llevan a cabo desmalezamiento, poda y limpieza de las vías férreas abandonadas. En paralelo, se han establecido rondas regulares de patrullaje ferroviario entre estaciones como Pilar, Fátima, Santa Coloma y Capilla del Señor, incluso incluyendo el histórico Ramal 1. Estos controles comunitarios tienen como objetivo principal evitar usurpaciones, proteger la infraestructura y mantener visible una traza que aún forma parte del imaginario colectivo del transporte nacional.
Presencia activa en Zárate y recuperación en marcha
En el partido de Zárate ya comenzaron las primeras acciones concretas. Las tareas iniciales se concentraron en inmediaciones de la Estación Escalada, donde se ejecutaron labores de corte de pasto y limpieza general. El objetivo de mediano plazo es liberar progresivamente los tramos rurales zarateños, con vistas a una futura reutilización operativa.
Desde la organización adelantaron que los trabajos se intensificarán en las próximas semanas, ampliando el alcance territorial y profundizando el compromiso barrial con el rescate del patrimonio.
Patrimonio vivo, futuro posible
El movimiento es autogestionado, sin fines de lucro, y sostenido únicamente por el compromiso vecinal. Bajo la premisa de que el tren es parte del tejido cultural argentino, los voluntarios buscan reactivar no sólo una línea ferroviaria, sino también una identidad.
A cada jornada de trabajo, nuevas vías quedan liberadas del abandono y se suman al sueño colectivo de volver a ver circular trenes de cercanía, fortaleciendo la conectividad rural y reafirmando que la historia ferroviaria argentina aún late.