En la última sesión ordinaria del año, el Concejo Deliberante de San Pedro aprobó por unanimidad la renuncia de los ediles al aumento salarial municipal del 10 por ciento dispuesto por el Ejecutivo para los empleados municipales. La medida, considerada un gesto de austeridad, se aplicará tanto a quienes concluyen su mandato como a quienes asumirán el 5 de diciembre.
Renuncia al incremento y respaldo político
Los 18 concejales votaron a favor de la resolución que formaliza la decisión de no percibir el aumento salarial. La concejala Candelaria Cuscuela ofició como vocera del cuerpo y sostuvo que, “en este contexto tan difícil”, acompañar la medida del Ejecutivo constituye “un gesto claro” y un compromiso institucional ante la situación económica.
Qué pasa con los concejales jubilados
Tras consultas sobre el impacto de la medida en los ediles jubilados, desde el Ejecutivo informaron a La Opinión que el IPS liquida haberes según la escala vigente, que sí contempla el incremento. Por ese motivo, el aumento debería reflejarse cuando el organismo realice el pago, generalmente entre 60 y 90 días después.
Un aumento decretado y un conflicto abierto
El 10 por ciento otorgado por el Gobierno municipal surgió tras el fracaso de las negociaciones paritarias con los sindicatos, que iniciaron un plan de lucha con paro y retención de tareas. Al anunciarlo, el Ejecutivo comunicó que tampoco lo cobrarían los funcionarios del gabinete, incluido el intendente, quien además expresó su deseo de que los sindicalistas se sumen al “gesto” dada “la buena remuneración” que perciben.