El Parque Industrial Comirsa de la ciudad de Ramallo atraviesa un período de desaceleración que ya se refleja en su funcionamiento cotidiano. La caída en el movimiento de camiones, el cierre reciente de empresas y la falta de nuevas inversiones configuran un escenario de preocupación para la actividad industrial en la región.
Caída de la actividad industrial en el Parque Comirsa
La actividad productiva en el Parque Industrial Comirsa muestra señales claras de enfriamiento económico. Así lo advirtió Sergio Romá, integrante del directorio del complejo en representación del Ministerio de Producción de la provincia de Buenos Aires, quien describió un panorama de menor movimiento industrial dentro del predio.
Uno de los indicadores más visibles es la disminución en el ingreso de camiones que transportan insumos o retiran productos terminados. Según explicó Romá, en los últimos meses esa dinámica registró una baja significativa, reflejando la reducción del nivel de actividad de varias empresas instaladas en el parque.
Aunque no existen estadísticas precisas sobre el impacto en el empleo, el descenso en la logística y la producción deja en evidencia el freno que atraviesa el complejo industrial.
Empresas que cerraron y empleo en pausa
En este contexto, el directorio del parque confirmó que dos empresas dejaron de operar en el complejo en los últimos meses. Una de ellas cerró a fines de noviembre de 2025 y la otra en enero de 2026.
Entre ambas firmas empleaban a alrededor de 15 trabajadores. En uno de los casos, la empresa decidió concentrar su producción en la ciudad de Buenos Aires tras experimentar una reducción en su mercado y en el nivel de actividad.
Por el momento no se registra un proceso masivo de despidos dentro del parque, pero el panorama laboral aparece estancado. No hay nuevas incorporaciones de personal, lo que refleja la cautela empresarial frente al contexto económico actual.
Falta de inversiones y preocupación por el futuro productivo
Otro de los factores que preocupa es el bajo nivel de inversiones en el Parque Industrial Comirsa. De acuerdo con los datos aportados por el directorio, desde mayo de 2025 solo se vendieron 2.500 metros cuadrados de tierra dentro del predio.
La escasa demanda de nuevos lotes evidencia la falta de expansión industrial en el complejo, que además depende en gran medida del desempeño del sector siderúrgico regional. La caída en la actividad de la industria del acero impacta directamente en varias de las empresas que operan en el parque.
Ante este escenario, desde el directorio remarcaron la necesidad de generar condiciones que atraigan inversiones productivas capaces de dinamizar la economía local y generar empleo en una región que continúa creciendo demográficamente, pero sin un desarrollo industrial equivalente.