A casi tres meses de concluidos los trabajos de reparación ordenados por la Justicia, el puente que conecta la Ruta 9 con la Ruta Provincial 51 volvió a mostrar un marcado deterioro en su pavimento, reactivando la preocupación de transportistas y automovilistas que circulan a diario por uno de los accesos viales más importantes del partido de Ramallo.
El regreso de los problemas en un acceso clave
La intervención había sido realizada por la empresa estatal Corredores Viales, luego de una medida cautelar impulsada por la Municipalidad de Ramallo y avalada por la Justicia. Sin embargo, el paso del tiempo y el intenso tránsito pesado provocaron que las reparaciones no lograran sostenerse, dejando nuevamente en evidencia falencias estructurales en la calzada.
Huellones, pozos y riesgo para el tránsito
En el sector más comprometido del puente, el pavimento cedió y se formaron huellones profundos, ondulaciones y pozos de gran tamaño. Esta situación obliga a los camiones a reducir considerablemente la velocidad para ascender, mientras que los vehículos particulares deben extremar las precauciones para evitar daños mecánicos o maniobras riesgosas.
Reclamos y dudas sobre la durabilidad de las obras
Aunque Corredores Viales cumplió formalmente con la orden judicial de intervenir en el lugar, los arreglos fueron parciales y no resistieron el desgaste provocado por el flujo constante de tránsito. Actualmente, la calzada vuelve a presentar hundimientos y baches de consideración, lo que reaviva los reclamos de los usuarios y pone en duda la efectividad y durabilidad de las obras realizadas.