Mientras los índices de inflación muestran una desaceleración a nivel nacional, en San Nicolás el mercado de alquileres sigue en alza, generando un fuerte impacto en la economía de los inquilinos. Agravada por los bajos salarios y el peso creciente de las expensas, obliga a muchas personas a abandonar sus contratos ante la imposibilidad de afrontar los costos mensuales.
Los precios actuales muchas veces superan el tradicional cálculo del 0,5% mensual del valor de la propiedad. Por ejemplo, una vivienda valuada en 50.000 dólares debería costar unos 250 dólares mensuales, pero en algunos casos se están pagando alrededor de $380.000 pesos, lo que equivale a 300 dólares al tipo de cambio actual.
Esta suba sostenida está generando un fenómeno preocupante: jóvenes de entre 25 y 40 años que intentan independizarse, pero terminan regresando a vivir con sus padres o abuelos por no poder sostener un alquiler. En la ciudad, se estima que algunos inquilinos destinan hasta el 50% de sus ingresos al pago del alquiler, una cifra muy por encima del 30% recomendado a nivel internacional.
El Mercado Inmobiliario, a través de una experta en San Nicolás
Consultada por La Opinión, la agente inmobiliaria local, Marianela Blaiota, confirmó que la demanda es muy alta y que las propiedades “se alquilan de inmediato”. Sin embargo, también advirtió que muchos inquilinos rescinden los contratos antes de tiempo porque no logran mantener el pago, especialmente al momento de los ajustes.
“Tenemos gente que entrega las llaves después de pocos meses porque no puede afrontar el aumento”. “Tenemos gente que entrega las llaves después de pocos meses porque no puede afrontar el aumento”.
Según Blaiota, los monoambientes en el centro de San Nicolás con buenas características se están alquilando entre 350.000 y 400.000 pesos mensuales. Las parejas jóvenes y las familias son quienes más consultan, pero también quienes más sufren los aumentos. “Lo ideal sería encontrar un punto medio entre propietario e inquilino para evitar una rescisión anticipada”, agregó.
Respecto a la normativa vigente, recordó que tras la derogación de la Ley de Alquileres rige un “libre acuerdo entre partes”, de acuerdo al último DNU, lo que otorga mayor flexibilidad pero también genera incertidumbre. Por eso, recomendó que al momento de mudarse se evalúen todos los costos asociados, como alquiler, expensas y renovación.