La negociación salarial entre el Gobierno de la provincia de Buenos Aires y los gremios que representan a docentes y trabajadores estatales volvió a ingresar en un escenario de máxima tensión. La reunión paritaria de este viernes terminó sin avances luego de que las organizaciones sindicales rechazaran de manera inmediata la propuesta oficial de un aumento del 2,5 por ciento para el mes de julio.
La oferta fue considerada insuficiente por los representantes gremiales, quienes ni siquiera la sometieron a la evaluación de sus bases. Como consecuencia, las conversaciones pasaron nuevamente a un cuarto intermedio, aunque sin una fecha definida para retomar el diálogo, lo que profundiza la incertidumbre sobre una futura recomposición salarial.
Una oferta que no convenció a nadie
Tras más de veinte días sin novedades en la mesa paritaria, el Ejecutivo bonaerense volvió a convocar a los sindicatos. Primero recibió a los gremios docentes y luego a los representantes de los trabajadores de la administración pública comprendidos en la Ley 10.430.
En ambos encuentros la propuesta fue exactamente la misma: un incremento del 2,5 por ciento para julio. Sin embargo, la respuesta fue un rechazo unánime e inmediato.
Los gremios sostienen que el porcentaje ofrecido está muy por debajo de la evolución del costo de vida y no alcanza para recuperar el deterioro que vienen sufriendo los salarios desde hace varios meses.
Salarios bonaerenses que siguen perdiendo frente a la inflación
Hasta el momento, los trabajadores estatales bonaerenses acumulan una recomposición salarial del 9,1 por ciento en lo que va del año. Sin embargo, las organizaciones sindicales aseguran que ese porcentaje ya quedó desactualizado frente al avance de la inflación.
Según plantean, el desfase entre los aumentos otorgados y el incremento del costo de vida ya representa una pérdida del poder adquisitivo superior al 3 por ciento, situación que se suma al deterioro salarial registrado durante el año pasado.
Por ese motivo, reclaman una oferta que permita recuperar el ingreso de los trabajadores y no únicamente acompañar la inflación de los próximos meses.
El Gobierno insiste con las dificultades financieras
Desde la administración de Axel Kicillof reiteraron que la Provincia atraviesa una compleja situación fiscal y atribuyeron las dificultades para mejorar la oferta salarial a la reducción de recursos provenientes del Gobierno nacional.
Fuentes oficiales señalaron que las políticas económicas impulsadas por la administración de Javier Milei y el recorte de transferencias hacia la provincia condicionan las finanzas bonaerenses y limitan el margen para realizar nuevas propuestas.
Un conflicto que sigue abierto
El nuevo fracaso de la negociación mantiene abierto un conflicto que preocupa tanto a docentes como a trabajadores estatales, quienes aguardan una nueva convocatoria que permita acercar posiciones.
Mientras no haya un nuevo acuerdo, miles de empleados públicos continúan viendo cómo sus ingresos pierden terreno frente al aumento del costo de vida, en un escenario donde la tensión salarial vuelve a instalarse como uno de los principales desafíos para la gestión provincial.