El segundo paro docente del año contra la gestión del gobernador Axel Kicillof, desarrollado este martes, tuvo un fuerte impacto en Pergamino y en toda la provincia de Buenos Aires. La medida de fuerza impulsada por el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB), integrado por AMET, FEB, SUTEBA y UDOCBA, registró una adhesión cercana al 95 por ciento a nivel provincial, mientras que en Pergamino superó el 90 por ciento, según el relevamiento realizado por la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB).
Para el secretario general de la FEB Pergamino, Ricardo Fusco, el alto acatamiento refleja el acompañamiento de la docencia a un reclamo que ya no se limita únicamente a la cuestión salarial, sino que abarca las condiciones laborales, la violencia en las escuelas, la crisis de IOMA y la creciente sobrecarga de tareas que enfrentan los trabajadores de la educación.
"Lo que hemos relevado a través de nuestros delegados de escuelas es un porcentaje de adhesión muy alto, superior al 90 por ciento. Esto muestra claramente que nuestros reclamos son acompañados por la mayoría de los docentes porque responden a problemáticas que afectan todos los días nuestro trabajo", sostuvo.
El segundo paro docente contra Kicillof
La medida de fuerza representa el segundo paro que los gremios docentes bonaerenses realizan este año contra la administración provincial y se produjo en medio de una negociación paritaria que permanece estancada.
Desde el Frente de Unidad Docente Bonaerense señalaron que la decisión respondió a la ausencia de respuestas concretas frente a una serie de reclamos que consideran urgentes. Entre ellos figuran la recomposición salarial, la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), mejores condiciones laborales, la implementación de políticas para prevenir la violencia escolar, mejoras en las prestaciones de IOMA, el rechazo a modificaciones previsionales y la defensa del financiamiento de la educación técnica.
En el comunicado difundido por las organizaciones gremiales también advirtieron que la educación pública atraviesa un escenario de fuerte ajuste y reclamaron medidas que permitan garantizar tanto la calidad educativa como las condiciones de trabajo de los docentes.
Salarios que siguen perdiendo frente a la inflación
Uno de los principales motivos del paro continúa siendo el deterioro del poder adquisitivo. Fusco recordó que los docentes bonaerenses comenzaron a percibir sus salarios sin un nuevo acuerdo paritario y advirtió que, de no haber una convocatoria urgente, la situación podría extenderse durante otro mes. "Recibimos apenas un 9 por ciento de aumento en lo que va del año y la inflación prácticamente duplica ese porcentaje. Nuestros ingresos vienen muy deteriorados desde hace tiempo y la situación ya está llegando a límites casi insostenibles", afirmó.
El dirigente también remarcó que un docente que recién inicia su carrera percibe un salario cercano a los 800 mil pesos, lo que obliga a muchos trabajadores a desempeñarse en dos o más cargos para poder sostener sus ingresos familiares.
"Podemos tener paciencia y comprensión, pero cuando uno va a pagar la luz, el gas o hace las compras, nadie acepta que paguemos con paciencia", expresó.
La sobrecarga laboral, otro reclamo
Además del aspecto económico, los sindicatos volvieron a denunciar el incremento constante de tareas administrativas y pedagógicas que deben asumir los docentes fuera de su jornada habitual.
Según explicó Fusco, cada vez se incorporan nuevas obligaciones vinculadas con registros, planificación, evaluaciones y seguimiento de estudiantes, sin que exista una reducción de otras responsabilidades.
A ello se suma la necesidad frecuente de cubrir cursos cuando faltan docentes cuyas licencias no son reemplazadas, una situación que termina ampliando aún más la carga laboral.
"Cada vez se le pide al docente que haga más cosas. Falta un profesor y otro docente cubre ese curso, el bibliotecario da clases o lo hace el equipo directivo. Eso se naturalizó y nunca se reconoce como una sobrecarga de trabajo", sostuvo.
IOMA, otra preocupación del sector
Las deficiencias en las prestaciones de IOMA también forman parte de los reclamos.
Fusco cuestionó el funcionamiento de la obra social provincial y aseguró que, pese al importante aporte que realizan los trabajadores, las respuestas son insuficientes.
"Vamos al médico y muchas veces cobran plus, los análisis también generan costos adicionales y hay profesionales que directamente no atienden por IOMA. Estamos obligados a tener esta obra social y, si queremos otra cobertura, debemos pagarla aparte", manifestó.
Violencia en las aulas
Otro de los ejes del paro estuvo relacionado con el aumento de los hechos de violencia en establecimientos educativos.
El FUDB exige la plena implementación del acuerdo paritario de prevención de la violencia, la aplicación efectiva de la legislación vigente, jornadas institucionales específicas y políticas que garanticen la seguridad de docentes, estudiantes y de toda la comunidad educativa.
En ese contexto, Fusco destacó que Pergamino logró avanzar en una herramienta considerada pionera dentro de la provincia: un protocolo de actuación elaborado de manera conjunta entre los gremios docentes y la Fiscalía local.
"En Pergamino hemos avanzado mucho. Se elaboró un protocolo junto con la Fiscalía, hicimos aportes y hoy está vigente. Afortunadamente no hubo nuevos hechos graves que obligaran a ponerlo en práctica, pero la realidad provincial es muy distinta, especialmente en el conurbano, donde los episodios de violencia han aumentado considerablemente", explicó.
El dirigente consideró que esa experiencia local debería replicarse en otros distritos bonaerenses para prevenir conflictos y brindar respuestas rápidas cuando se producen situaciones de violencia escolar.
Esperan una convocatoria urgente
Tras la contundente adhesión al paro, los gremios aguardan que el Gobierno bonaerense retome el diálogo paritario en los próximos días.
Fusco recordó que cada medida de fuerza implica un costo económico para los docentes, ya que el día de paro puede ser descontado, por lo que insistió en que la prioridad continúa siendo encontrar respuestas mediante la negociación.
"Lo único que esperamos es que el Gobierno nos convoque y empiece a dar respuestas. Queremos trabajar más tranquilos, en mejores condiciones y con salarios acordes a la realidad. No estamos pidiendo nada extraordinario; estamos reclamando condiciones dignas para poder enseñar", concluyó.