Cuando fue beatificada, el 17 de noviembre de 2012, el Santoral católicó instauró la fecha de su fallecimiento como la festividad de María Crescencia Pérez. Así, este jueves 20 de mayo Pergamino, como desde hace nueve años, ya no recordará su muerte sino que será la fiesta de su vida.
En estos días, bajo el lema "Con Crescencia atentos al mundo, con el corazón en Dios", se desarrolla la novena en la Capilla del Colegio del Huerto. Cada día, a las 18:00, se celebra misa presencial en dicho templo (respetando y cumpliendo con los protocolos sanitarios). La celebración también se transmite en vivo a través de la página de Facebook: Sor Dulzura Pergamino.
Diariamente, además de rezar por las intenciones particulares de los fieles, se ruega que por intersección de la beata, Dios proteja a los enfermos, también se pide por el fin de la pandemia.
El jueves 20
El día de la festividad será el jueves. A partir de las 15:00 se desarrollará una caravana vehicular que tendrá su punto de inicio en la Capilla de Huerto. La imagen de María Crescencia recorrerá las calles de la ciudad uniendo algunos templos pergaminenses.
Por otra parte, a las 18:00, en la Capilla, el obispo de la Diócesis de San Nicolás, monseñor Hugo Santiago, celebrará la misa en honor a la beata.
A la espera de respuestas
LA OPINION pudo saber que, antes de comenzar la pandemia, se enviaron cinco posibles milagros al gobierno de las Hermanas del Huerto en Roma, para que desde este espacio se presentaran a la Congregación de la Causa para los Santos del Vaticano, a fin de ser considerados para la canonización de María Crescencia. Aún no se obtuvo respuesta alguna habida cuenta que la pandemia retrasó los procesos de estas características.
La humilde violeta del Huerto
María Angélica Pérez nació en San Martín, provincia de Buenos Aires, el 17 de agosto de 1897. En 1905 su familia se mudó a Pergamino y dos años después, junto a una de sus hermanas, ingresó al Hogar de Jesús. Allí Angélica no solo cursó la primaria sino que además tomó clases de costura y bordado. En esta institución educativa, a cargo de la Congregación de las Hermanas del Huerto, permaneció pupila hasta fines de 1915. Por este entonces la vocación de María Angélica estaba definida. Tanto es así que abandonó el Hogar de Jesús para ingresar al noviciado. En ese momento dejó a sus dos familias: a sus padres y hermanos, y a las Hermanas del Hogar. Se traslada para cumplir con su gran vocación a la ciudad de Buenos Aires, a la Casa Provincial de las Hermanas del Huerto, en el barrio de Villa Devoto. Era el 31 de diciembre de 1915. Un año después, con la vestición del hábito religioso, comenzó a llamarse hermana María Crescencia en honor del santo mártir Crescencio.
En Vallenar, Chile, el 20 de mayo de 1932 María Crescencia falleció serenamente y en concepto de santidad tras padecer una gran enfermedad.
Por su compromiso, su vocación de servicio, su amor y su trabajo en pos del bienestar de los más necesitados, Crescencia fue beatificada el 17 de noviembre de 2012 en el Circuito El Panorámico de Pergamino, en una ceremonia que fue presidida por el cardenal Angelo Amato, prefecto para la Congregación para las Causas de los Santos.