Consulta profesional
Con el afán de saber cuáles son las dificultades que se advierten a diario en las tramitaciones que deben realizarse en el IPS, LA OPINION mantuvo contacto con una abogada que desde hace muchos años se encarga de realizar este tipo de gestiones ante el IPS.
En primer lugar la letrada contó que, previo a la formación del Centro de Atención Previsional en Pergamino, había que viajar a San Nicolás o La Plata para realizar las tramitaciones.
Durante el gobierno de María Eugenia Vidal se creó el CAP en nuestra ciudad, gracias a un convenio entre el IPS y el Municipio. El espacio de atención por ese momento era la Dirección de Tercera Edad, en calle Ramón Raimundo, del barrio Acevedo.
Al asumir Alberto Fernández como presidente, no solo se determinó el cambio del espacio físico del CAP, que pasó a estar en avenida Alsina y Río de Janeiro, sino también del personal de atención; es entonces que designan a la docente pergaminense Vanesa Cirulli a cargo del área.
Instalado el Covid en el país, y luego de establecido el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio, el CAP cerró sus puertas, la atención dejó de ser presencial y solo se podían efectuar trámites de manera virtual. Cuenta la abogada que fue en ese momento cuando comenzaron los inconvenientes, por ejemplo para acceder a documentación que ya estaba en el organismo: "Tuve durante ocho meses un expediente guardado en un salón y cuando consultaba para retirarlo la misma encargada me decía que no podía, tuve que mover cielo y tierra para poder obtenerlo", dice la abogada.
Demoras y más demoras
Abogados, gestores y beneficiarios del IPS que fueron consultados coinciden en definir que el quid de la cuestión está en la falta de atención presencial. Dice la profesional que contó "aun haciendo gestiones virtuales han llegado a pasar más de tres meses para que la encargada del IPS Pergamino lo efectivice y entonces nunca aparece el expediente en soporte digital". Siendo gráfica, la abogada manifestó que "darle el alta a un expediente es apretar un botón simplemente, es confirmar, validar algo que yo se lo doy hecho. Y para la realización de esto, los plazos que se manejan en Pergamino son muy interesantes".
Otro de los problemas serios que se registran es con la vista de los expedientes, que según explicó la abogada a LA OPINION, significa "poder contar con los expedientes físicos o digitales para ver lo actuado en ese expediente que atraviesa diferentes áreas".
En ciudades vecinas
La justificación para no abrir las puertas al público, por lo menos en nuestra ciudad, fue y es la pandemia. No obstante, tanto en Rojas como en Arrecifes, la atención presencial no se vio tan perjudicada. Consecuentemente, ante la falta de respuesta, los profesionales terminan viajando para hacer los trámites en los Caps de Rojas, Arrecifes y San Nicolás que, paradójicamente, aún en pandemia y desde el año pasado, mantienen sus puertas abiertas. Aquí y ahora la casuística es elevada pero tampoco en tiempos de Fase 4, cuando los diagnósticos positivos apenas superaban los 20, el IPS estuvo abierto al público. Lo mismo sucedió con otro organismo bonaerense, Arba, que recién el lunes pasado levantó la persiana para atender solo algunos trámites y con turno. "En Rojas o Arrecifes son mucho más expeditivos. En tres o cuatro días ya están abiertos los expedientes y éstos empiezan a transitar su camino por La Plata", sostuvo la entrevistada, quien considera que "los organismos la diferencia la hacen las personas, la buena voluntad de las personas" y cuenta su experiencia: "Tuve que ir a ver un expediente a Rojas y accedí sin turno, esperé, guardé las distancias, con sanitización en las manos, vi el expediente y listo", enfatizó la letrada y añadió: "Tener un CAP en Pergamino después de tantos años y perderlo o simular tenerlo y que no funcione como corresponde es muy triste".
Por qué la presencialidad
Si bien en tiempos de pandemia se ponderó la virtualidad para la realización de trámites, no todo se puede ejecutar por dicho medio sino que se torna fundamental la presencialidad, por lo menos en lo que al IPS concierne, ya que la digitalización de expedientes del Instituto comenzó en los últimos meses. Previo a ello, todo se realizaba en soporte papel. Sobre esta cuestión, la abogada indicó que hay un sinfín de expedientes en soporte papel que están físicamente en el CAP Pergamino y hay que dirigenciarlos, y explicó el proceso: "Una vez que los expedientes llegan a un CAP, el referente de la oficina debe cargarlo en el sistema para que el letrado o las personas interesadas puedan saber que allí se encuentra disponible. Han pasado meses para que esos expedientes sean cargados y uno como abogado sabe que están en la oficina porque si me comunico con el IPS La Plata me informan que ya fue enviado. Cuando eso sucede, en mi caso particular, empiezo a llamar al CAP, a enviar correos, a mandar mensajes de WhatsApp pero nadie responde. He realizado una denuncia formal por este tema", ya que "hay cuestiones que se resuelven hablando, alguien tiene que atender, y que solo haya sido designada una sola persona para atender el CAP es un inconveniente porque Pergamino es una ciudad grande".
Digitalización en marcha
Hace un año comenzó la digitalización de expedientes en el IPS por lo que conviven en la actualidad los expedientes papel y los que comenzaron a digitalizarse. "Por una Ley provincial se dio paso a la digitalización de expedientes del IPS por lo que todo lo nuevo se hace de manera digital. Esto funciona bien siempre y cuando las personas que manipulen esos trámites sean expeditivas porque cuando algo se traba y no hay nadie que atienda el teléfono puedo asegurar que ni siquiera yendo a la Justicia se obtienen respuestas. Amén de esto, hay millones de expedientes en formato papel", afirmó la profesional consultada.
A su tiempo
Por otro lado, la experimentada letrada, que lleva años en el metié y ha recorrido otros CAP de la zona, advierte que "el IPS siempre se manejó a su ritmo". Y describe: "El Instituto es un edificio enorme que se ocupa de las jubilaciones de la función pública de la provincia de Buenos Aires, entre lo que de incluye a docentes, judiciales, policías, etcétera. El IPS es un mundo. Hay cuestiones que se han ido optimizando, sin embargo la celeridad del trámite no existe, la hay para aquello lineal, sencillo, pero en cuanto tuviste que hacer un reajuste se complica. Tengo expedientes que llevan ocho años dando vueltas".
En el medio, los perjudicados
En el medio del mal funcionamiento del IPS quedan las personas perjudicadas, muchos de los cuales no perciben su jubilación o pensión por espacio de lapsos intolerables. "Lidiar con todo esto es agotador, la impotencia es absoluta, no es agradable para un abogado tener expedientes parados, no encontrar un interlocutor válido para aclarar es desgastante, las autoridades no dan sus teléfonos, no contestan correos y en muchos casos los administrados están bastantes solos", dijo la abogada y sostuvo:"Trabajé muchos años en la administración pública y las personas que trabajan conmigo siempre tenían en mente esto, que detrás de cada papel hay una persona, hay una historia por lo tanto hay que tratar con cariño ese papel y buscar facilitar porque en realidad el que conoce es el organismo, el encargado de la repartición, el ciudadano no tiene por qué conocer de trámites y nosotros estamos para facilitarle estas cuestiones".
Algunos casos
Paola y Gabriel: "Mi esposo en 2012 sufrió un accidente y quedó cuadripléjico, era inspector de Educación Artística y trabajaba para la Dirección de Cultura y Educación, un puesto que se ganó y que tiene que ver con el deseo de mi marido de pensar en el futuro de nuestro hijo Gabriel, para garantizarle una buena calidad de vida. Desde el momento en que él tiene el accidente tenemos un sufrimiento continuo porque la burocracia de este país, la ineficiencia de la Dirección de la Escuela y del IPS es alarmante.
"Mi marido queda cuadripléjico en 2012 y yo empiezo a tramitar la pensión por discapacidad, recién en mayo de 2017 ingresó el expediente y le empezaron a pagar un adelanto de la jubilación por discapacidad; el 1º de febrero de 2018 mi marido falleció. En ese momento comencé a tramitar la pensión. Y desde ese momento a la fecha no tuve respuesta, no cobro ni un centavo de adelanto. El trámite quedó durante gran parte de 2020 cajoneado en el IPS Pergamino que no se dignó a abrir las puertas. La persona encargada se dio el lujo de cerrar el IPS y no mover los expedientes. En octubre pasado se pudo obtener el expediente que ya está en el IPS en La Plata, en febrero se presentó un recurso de amparo porque no podemos seguir viviendo de esta manera ya que la situación me desborda emocional y económicamente, habiendo un menor en el medio y aun así no tenemos respuestas.
"Soy docente de la Escuela de Educación Estética, mi sueldo no llega a 35.000 pesos. En el medio del problema y de la burocracia para obtener algo que nos corresponde, quedamos yo y mi hijo, que se quedó sin su papá desde muy chico. Nuestra vida se convirtió en un caos. Soy peruana y si no tuviera la ayuda de un familiar que me envía dinero, no podríamos sobrevivir. Tengo 46 años y no puedo estar dependiendo de mi familia, debería valerme por mí misma pero no puedo, me endeudo día a día.
"Mi hijo sufrió una tragedia afectiva desde muy pequeño, está con tratamiento psicológico. Tener que negarle ciertas cosas, no poder cubrir a veces sus necesidades básicas me afecta profundamente porque se está desoyendo el derecho que tiene mi hijo. Yo lo vi a mi marido trabajar para asegurar el futuro de su hijo y que la burocracia de este país haga que yo lo prive a mi hijo de un montón de cosas es indignante".
Rosana: "Falleció mi marido el año pasado y empiezo a tramitar la pensión, las cosas que deberían ser simples no lo son el Argentina y decido contratar a una abogada que en tiempo y forma presentó todo lo necesario para tramitar la pensión en los últimos meses del año pasado y hasta la fecha no sabemos qué sucedió, no se puede seguir el trámite por pantalla, no tenemos respuestas. Mientras tanto me endeudo, ya que antes de que falleciera mi marido teníamos compromisos económicos asumidos, vivíamos con dos sueldos, de repente paso a vivir con uno y no recibo la pensión, eso hizo que empezara a generar deuda porque tengo a mis dos hijos estudiando en la universidad.
"Contradictoriamente, el Estado me hace juicio por lo que yo no pago (por ejemplo el impuesto Automotor) mientras me adeuda el dinero que me corresponde, y me sigue poniendo trabas generando dificultades para acceder a la pensión porque nadie responde en el IPS Pergamino, no tenés dónde reclamar. Es un círculo, yo no puedo cumplir con ciertos compromisos económicos porque a su vez el Estado no cumple con lo que me debe y tampoco hay previsibilidad de que me abone en el corto plazo.
"Soy docente jubilada, toda la vida trabajé en dos cargos y los últimos años de mi carrera los hice en una escuela de doble jornada, como secretaria, en la ciudad de Rojas a la que viajaba cada día. Gracias a eso mi jubilación es de 100.000 pesos pero la Afip me quita 10.000 de impuesto a las Ganancias. En vez de reconocer el esfuerzo que hice para acceder a un puesto jerárquico, el Estado me castiga quitándome una fortuna. También Ioma, obra social de la que somos cautivos porque no nos podemos ir, me descuenta un proporcional de lo que ganamos pero después tengo que pagar diferencia en todos los médicos o por ejemplo en odontología la cobertura es nula. El Estado permanentemente me castiga.
"Sin la pensión de mi marido no llego a fin de mes con el dinero, me tiene que auxiliar mi familia constantemente porque mis hijos están terminando la universidad y no les puedo interrumpir la posibilidad de estudiar porque el Estado arrasa con el derecho de otorgarnos la pensión por la que mi marido trabajó denodadamente".