Victoria Hoffmann, una niña de apenas 6 años, acaba de editar un libro de cuentos titulado "Cuentos de medianoche Historias de miedo para niños valientes", que presentará en la "Furia del Libro" que se llevará a cabo los próximos 6 y 7 de octubre en el Edificio Matilde, en Echevarría 531.
"Sumérgete en las historias más aterradoras que protagonizan los personajes de estos cuentos. Gatos y perros viven aventuras que no te dejarán dormir. Te enseñarán a enfrentar a brujas y monstruos con valentía, poniendo por encima de todo, el valor de la amistad", sugiere la contratapa del libro.
"Vicky" es una pequeña considerada con altas capacidades para su edad, que ama escribir historias y también dibujar; toca el violín, hace atletismo y juega ajedrez.
Asiste al Colegio Nuestra Señora del Huerto y está cursando primer año de la escuela primaria. Vive con su mamá Yanina, su papá Gustavo, su hermana menor Julieta y su perra Margarita.
"'Vicky' tiene un talento especial con el dibujo, por eso las ilustraciones del libro son de ella. Comenzó primero con las historias dibujadas. A los cuatro años había armado un libro con todas historias dibujadas", explicó su madre en diálogo con LA OPINION.
Después, cuando aparece la escritura, la madre que es docente de nivel primario y actualmente estudia Ciencias de la Educación- le empezó a explicar los elementos a tener en cuenta para escribir un cuento. "Cuando ella aprendió todo eso empezó a escribir y surgieron estas seis historias, y se interesó por el género de terror", refirió y comentó que el año pasado comenzó a leer "El Diario de Ana Frank", que la está inspirando a escribir el segundo libro, que es su propio diario. "Los autores que ella admira son Ana Frank, Angela Sommer-Bodenburg, J.K. Rowling y Federico García Lorca", dijo su mamá.
¿Una superdotada?
Bianco explicó que, como padres, notaron que "Vicky" mostró una elevada capacidad de rendimiento en las áreas intelectual, creativa y/o artística desde bebé, cuando en la guardería hacía figuras cerradas y después pasó a la figura humana. "A los 2 años y medio empezó a preguntar por los huesos y se los aprendió a todos. A los 3 empezó a leer las primeras sílabas y a escribir su nombre. A los 4 se interesó por los dinosaurios y reconoció más de 16 especies con nombres muy complejos para su edad", contó la madre, aunque dijo que fue determinante a los cinco años, cuando "tuvo una explosión de intereses".
"En el acto por el Día de la Bandera se interesó mucho por Manuel Belgrano y Juana Azurduy, y quiso conocer las insignias de todos los países, también las capitales, las provincias argentinas y terminó apasionándose por las Islas Malvinas y el conflicto bélico.
"También a los 5 años se interesó por la tabla periódica de los elementos, algo que recién se ve en el ciclo secundario. Le conseguí una tabla gigante y la colocamos en su habitación", indicó.
Asociación de Altas Capacidades
Ante las primeras señales de que "Vicky" pudiera ser una niña con altas capacidades, su madre investigó por Internet y descubrió la Asociación de Altas Capacidades Argentina, que trabaja en forma gratuita para la efectiva atención de los niños superdotados, precoces y talentosos.
"Empecé a leer historias de otras familias de distintos puntos de la Argentina y ahí me di cuenta que Victoria tenía características compatibles con estos niños", dijo.
Fue así que se comenzó con una evaluación con un profesional en Psicopedagogía. "Arrojó altas capacidades en las áreas de matemática y en práctica del lenguaje afirmó-. Este año hicimos una nueva evaluación pero ya con una psicopedagoga especializada en el tema, que es Mónica Gómez, que trabaja en Recrear Espacio de Salud y Aprendizaje de nuestra ciudad. Nos arrojaron un resultado más completo y un crecimiento de su coeficiente intelectual. De las distintas áreas se arrojan distintos porcentajes y, en promedio, ella tiene una edad mental de un niño de 10 años", indicó.
Este diagnóstico no solo era necesario para su ingreso al colegio sino también para entender la conducta y el comportamiento de estos niños. "A mi hija le daban crisis de ansiedad muy grande si yo no le saciaba sus inquietudes por el conocimiento. Así que también tuvimos que empezar a trabajar con una psicóloga cognitiva conductual. Había que poner límites a su sobreexigencia".
En el colegio
Victoria está cursando primer año de la escuela primaria en el Colegio Nuestra Señora del Huerto donde los papás tuvieron una "gran predisposición y respuesta" por parte del personal directivo y docente la "seño" es Belén-. "Como papás no pretendemos que a ella se la llene de actividades sino poder enriquecer las propuestas pedagógicas que se le brinda. Es decir, lo mismo que trabaja el resto, pero con mayor complejidad para que ella también puedan aprender, avanzar, potenciar sus habilidades y que le genere desafíos nuevos", afirmó Yanina y argumentó que de no ser así "estos niños terminan en un fracaso escolar, en un aburrimiento, enojo y en una negación para el ir a la escuela".
Como mamá, Yanina está trabajando con la Asociación Altas Capacidades desde el área educación difundiendo y concientizando, y derribando muchos mitos. "Los papás somos muy criticados a veces no solo desde el lugar de las instituciones sino desde la sociedad, porque se piensa que uno la sobre estimula todo el tiempo. No es así. Un niño con altas capacidades ya nace con eso, es una condición genética y ambiental. Se tienen que dar los dos factores para que el niño pueda desarrollarse. Si está la condición genética y no lo ambiental, esas altas capacidades terminan bloqueándose. Aunque siempre las van a tener, no las van a poder potenciar", explicó.
Bianco agregó que "el mayor inconveniente en lo que respecta a nuestro sistema educativo es la falta de conocimiento. No tenemos docentes preparados para poder detectar en las aulas a estos niños, entonces comienzan los problemas de conducta y se los cataloga erróneamente. Esto también es parte de la inclusión en la escuela. No solamente ayudar a los niños que necesitan más apoyo sino también aquellos que tiene una forma diferente de aprender", sentenció.
Existen en Pergamino otros chicos con esta condición y la Asociación de Altas Capacidades Argentina agrupó a las familias por zona. Son cinco o seis familias de niños que ya fueron diagnosticados y la mayoría trabaja en Espacio Recrear.
Aquellos padres que quieran hacer una consulta al respecto pueden canalizarla a través de las redes sociales de la Asociación de Altas Capacidades Argentina.