El promedio del rinde de la soja de primera alcanzó los 43 quintales por hectárea y la de segunda 32. La caída del precio de la oleaginosa y el aumento de los costos opacan un excelente ciclo agrícola 2014/2015. El ingeniero agrónomo Daniel Lavezzari analiza la situación en el Partido de Pergamino y la zona.
DE LA REDACCION. En el Partido de Pergamino se cosechó prácticamente toda la soja de primera, manteniendo la marca de los 43 quintales por hectárea (qq/ha) como promedio. La soja de segunda ocupación arroja un excelente resultado en el 70% del área cosechada: 32 qq/ha. Aunque en la campaña pasada también se obtuvieron buenos resultados en las siembras de segunda, este año el rinde medio es 6 qq/ha superior al del ciclo precedente.
La soja de primera está completamente trillada en el área de influencia de Pergamino, quedando algunos lotes de soja de segunda que se terminarán de levantar en los próximos días: Si se mantienen las condiciones climáticas creo que la semana que viene no queda más soja. Este año hay que diferenciar muy bien entre resultados físicos y económicos, ya que los primeros fueron muy buenos pero los segundos, con el bajón del precio de la soja respecto a la campaña pasada y con el aumento de los costos, son malos, sostuvo el ingeniero agrónomo Daniel Lavezzari.
El docente de la Unnoba aseguró que los rendimientos promedio son de un año bueno pero no espectacular, si comparamos los rindes promedio de la soja de primera de la campaña pasada con la actual no hay un gran despegue, estamos en un 10 a 12% de lo que fue el ciclo agrícola pasado, al tiempo que diferenció dos zonas en el área de influencia de Pergamino: una de Pergamino hacia Rojas, Colón, el oeste del Partido, donde los rindes para soja de primera fueron de 45 quintales por hectárea; y la otra toma de Pergamino hacia la costa del río Paraná, Acevedo, Guerrico, Conesa y el este del Partido, donde se puede hablar de un promedio de 40 quintales por hectárea: Es una buena campaña de resultados físicos porque las condiciones ambientales fueron mejores que la anterior; el nivel de tecnología aplicado fue bueno a pesar de que en soja se redujo el uso de fertilizantes; estamos trabajando con variedades de muy buen potencial de rendimiento; bien controladas las malezas a pesar de los problemas de tolerancia y resistencia que hay; y también fueron bien controladas las enfermedades. Creo que si reunimos esas dos zonas diferenciadas, el promedio está en 42 a 43 quintales por hectárea.
Los rendimientos de la soja de segunda también fueron mejor de los esperados: El clima se portó bien en la soja de segunda, a pesar de que la implantación fue mala porque coincidió que cuando se levantaba el trigo empezaba a llover y hubo dificultades para la siembra. No obstante los rendimientos han sido muy buenos, de 30 a 32 quintales por hectárea. En la campaña pasada el rinde promedio estuvo en 25 a 27 quintales por hectárea.
Maíz
Respecto del maíz, los resultados obtenidos se estabilizan en una media de 100 a 105 qq/ha. En tanto, el cereal tardío espera su cosecha con muy buen estado. Allí las expectativas de rindes se acercan los 90 qq/ha.
La campaña de maíz casi finaliza, aún resta cosechar el maíz tardío pero terminó la trilla del de primera con resultados menores a los que el productor esperaba. Faltó radiación solar ya que hubo muchos días nublados; el exceso de precipitaciones seguro que produjo el nitrógeno que aplicó el productor y tal vez sean las razones más importantes del hecho de que el productor esperara 100 qq/ha en un lote y cosechara 90 qq/ha, mientras el que esperaba 120 qq/ha cosechó 105 qq/ha. Los resultados económicos para el maíz son muy malos, hay que hablar de un rendimiento de indiferencia en campo propio de 90 quintales, consideró el consultor privado, quien agregó que se llegó a un piso en cuanto a la superficie implantada de maíz en el Partido de Pergamino: Hoy se sembraron unas 11.000 hectáreas de maíz, lo cual no es nada para el área agrícola de Pergamino, unas 210.000 a 220.000 hectáreas, precisó el asesor privado.
El problema de las malezas
Este año se notó un incremento de las malezas resistentes, problemática que aumenta campaña a campaña: En esta campaña se da la problemática a malezas resistentes al herbicida glifosato, entre las cuales todavía no hay muchas difundidas como sí ocurre en otras zonas como Córdoba y Santa Fe. No obstante este año se notó un incremento muy significativo de una maleza Echinochloa colona (pasto colorado o capín colorado), que es resistente a glifosato.
Por otra parte ya comenzaron las tareas de barbecho en los lotes cosechados. Entre las malezas típicas invernales también se encuentran algunas estivales ante la falta de heladas. Los barbechos largos con residuales son los predominantes para mantener limpios los lotes. Los técnicos cada vez despliegan más sus herramientas de conocimientos para cruzar principios activos y distintas estrategias para combatir una cruda guerra a las malezas.
Mientras que los planes de sembrar trigo aún no se definen, todos los factores conducen a una fuerte reducción del área. Los campos alquilados quedan desplazados de los planes de siembra, a menos que sea por contrato. La incertidumbre y la preocupación teñirán las próximas negociaciones en alquileres.