miércoles 13 de mayo de 2026

Pergamino, “La Perla del Norte”, no logra consolidarse turísticamente

12 de abril de 2015 - 00:00

La falta de atractivos y de una política pública que genere iniciativas que atraiga a los visitantes son algunos de los factores que se combinan para que hoy la ocupación hotelera no supere el 50 por ciento anual. ¿Cuál es el de estado de avance del proyecto del circuito turístico religioso? ¿Y de las recorridas históricas en los pueblos? La mirada de los actores involucrados.

DE LA REDACCION. La ciudad de Pergamino está ubicada en el noroeste de la provincia de Buenos Aires a 220 kilómetros de la Capital argentina y escasos 110 de Rosario, las dos metrópolis más importantes del país, donde además se localizan aeropuertos internacionales. 

Posee una superficie de casi 300.000 hectáreas y ocupa un lugar clave en la economía nacional ya que aquí se producen gran parte de los principales rubros agropecuarios de exportación y muchos otros ligados al consumo interno. Hasta aquí una descripción “de manual” de las características de nuestro medio, que bien le caben a cualquier otra ciudad vecina de nuestra Pampa Húmeda.

Pero Pergamino tiene un valor diferencial: las importantes rutas que la comunican con el resto del país, y la convierten en un “paso obligado”, además de un aeródromo provincial que está operativo.

Y si de valores agregados se trata, nuestra ciudad ha sabido compensar la falta de atractivos naturales con una amplia oferta de servicios que además de mejorar la calidad de vida de sus habitantes, son un llamador para visitantes de la zona.

La oferta de bares, pubs, restaurantes y centros de esparcimiento recorren toda la geografía de la ciudad, lo que la convierten en un lugar propicio para la recreación y el descanso.

Como una bendición, todavía no muy valorada por quienes aquí habitamos, descansan en Pergamino los restos de una beata, una situación poco frecuente en otros puntos del país. Además de su connotación religiosa, María Crescencia Pérez, cuyos restos yacen en la Capilla del Colegio del Huerto, convoca a un importante número de devotos los 20 de cada mes y un constante pero aún reducido peregrinar de visitantes durante todo el año.  

Con estas características, además de la riqueza histórica que encierran todas las localidades que fueron parte de los albores de la Nación, y contando la ciudad con comodidades de alojamiento acordes a la necesidad del visitante, Pergamino aún no logra consolidarse como un punto turístico. Con lo poco y a la vez lo mucho que potencialmente tiene para ofrecer y mostrar, con la cercanía respecto de las grandes urbes (propicia para las escapadas), no se atina a consolidar y exhibir a Pergamino como producto. Y esta resultante es la combinación de varios factores, entre los más importantes la poca generación, de parte de los privados, de atractivos y la falta de una política pública orientada a que Pergamino sea considerada una opción para pasar unos días de relax.

 

Ocupación limitada

Un sondeo realizado por LA OPINION entre los hoteles locales da cuenta de que la ocupación ha bajado considerablemente y hoy se ubica, en promedio, en el 40 por ciento de lunes a viernes -cuando se hospedan empleados de diferentes empresas relacionadas con la actividad agropecuaria-, mientras que los fines de semana disminuye ostensiblemente, siendo el único agente desestabilizador de esta tendencia la realización de algún festejo particular como un casamiento.

“El movimiento hotelero comienza el lunes para culminar entre la noche del jueves y el viernes. El 80 por ciento del total de nuestras reservas están realizadas por personal de las empresas que están ligadas con la labor del agro. Los fines de semana, sobre todo, los largos, el movimiento decae estrepitosamente. A veces recibimos a familiares y parientes de pergaminenses. Si bien notamos que Pergamino tiene una vida nocturna activa, la mayoría de las personas que viene de paseo es de localidades vecinas. Van al cine, a cenar y al shopping pero no pasan la noche en nuestra ciudad”, manifestó el encargado de uno de los hoteles consultados.

 

Registro de bajas

Las encuestas realizadas en 2007 por parte del área de Turismo del Municipio, manifestaban que la ocupación alcanzaba el 70 por ciento, porcentual que hoy se ha visto reducido en un 30 por ciento.

El gerente de otro hotel consultado por el Diario fue contundente: “El sector no atraviesa su mejor momento” y coincidió con la cifra de su colega de que la ocupación promedio oscila entre el 40 y el 45 por ciento, compuesto mayoritariamente por los empleados e invitados de las empresas instaladas en nuestro medio. “Los fines de semana, la ocupación advierte bajas salvo que haya un evento importante como un casamiento”, explicó.

 

Sin ningún atractivo

Otra fuente consultada se mostró molesta con la falta de atractivos que inciten a las personas a visitar Pergamino. “Un hotel para tener rentabilidad debe tener ocupación superior al 60 por ciento anual y nosotros no llegamos. Recibimos llamadas de otras ciudades, consultando si existen recorridos históricos en la ciudad o en los pueblos pero nunca podemos decirles nada al respecto dado que no hay nada. Hemos hablado con el Municipio pero no nos dieron una respuesta concreta”, afirmó la referente hotelera.

Esta situación planteada confirma que hay interés y sobre todo un potencial que demanda de un perfil turístico que aun no fue explotado.

 

Unión del sector

Atentos a la mala situación que atraviesan los hoteleros de la ciudad es que han decidido unirse, primero para llevar adelante diferentes capacitaciones que se realizan mes a mes en el Hotel Americano, y luego para tratar de dar impulso a algunas iniciativas que fomenten el turismo religioso o regional.

En torno a esta cuestión, René Baigorria, de la Cámara de Hoteleros de San Nicolás, brindó su visión: “No se ha desarrollado el turismo en nuestra zona. He tenido muchas reuniones, tanto con funcionarios municipales de Pergamino y de toda la región y siempre caemos en la cuenta de que debemos trabajar en pos de impulsar un turismo regional, también puede ser turismo religioso. Soy devoto de la beata Crescencia y creemos que es fundamental hacer un trabajo arduo en este sentido para que todos los feligreses puedan conocer a esta beata que debe ser reconocida en el mundo”.

En este sentido, el secretario de la Cámara de Empresarios Hoteleros, señaló que existe un corredor de turismo religioso que ya se encuentra planificado y que abarca las ciudades de Victoria, Entre Ríos; Rosario, San Lorenzo, San Nicolás, Pergamino y Luján. Todas estas localidades tienen atractivos para el turismo religioso.

 

Mucho por hacer

Por otra parte, el entrevistado, destacó que Pergamino tiene un turismo de tipo industrial que tampoco ha desarrollado. “Se encuentran en esta ciudad, empresas, reconocidas internacionalmente, en las que se pueden realizar visitas guiadas, y cuyas actividades no son difundidas. En esta ciudad existe la casa de Atahualpa Yupanqui y la casa del expresidente Arturo Illia y no hemos logrado hacer nada. Hay que explotar las localidades de la región realizando diferentes fiestas, festivales como se hace en San Pedro o en Baradero que son ciudades de características muy similares a Pergamino o San Nicolás”.

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