Tanto el presidente de la filial local de la Federación Agraria como el de la Sociedad Rural de Pergamino, Héctor Boldrini y Pablo Sorasio respectivamente, dudaron del cumplimiento de la medida que alcanzaría a unos 46 mil productores. Si el Estado pretende no cobrar las retenciones, lo que debería hacer es no cobrarlas, dijo Sorasio.
DE LA REDACCION. El Gobierno anunció el lunes la conformación de un Fondo de Estímulo por 2.500 millones de pesos para que unos 46 mil pequeños ruralistas paguen sólo la mitad de las retenciones a las exportaciones, tras alcanzar un acuerdo con la Federación Agraria Argentina que viene a cubrir uno de los reclamos históricos del campo.
En un acto en el Museo del Bicentenario transmitido en cadena nacional, la presidenta Cristina Kirchner, junto con parte de su gabinete, anunció la medida y elogió al jefe de la Federación Agraria, Omar Príncipe, por el convenio.
Para explicar el acuerdo el ministro de Economía, Axel Kicillof, informó que el programa beneficiará a 46.121 productores -65% del total- que cosechan hasta 700 toneladas y que representan el 12% de la producción de trigo, maíz, girasol y soja.
En este programa cada productor recibirá un incentivo económico en función de su producción realizada en 2014, el cual será segmentado y consiste en un valor por tonelada que disminuye a medida que aumenta el tamaño del productor.
De lo que más dudamos es del cumplimiento de la medida, en lo que estamos de acuerdo es en la segmentación de las retenciones, aseguró Héctor Boldrini, presidente de la filial Pergamino de la Federación Agraria Argentina (FAA).
Las retenciones segmentadas son una salida para ayudar al pequeño productor que hoy está pasando un mal momento. A ningún productor le va a venir mal que dentro de unos meses le depositen en su cuenta corriente un monto de dinero, pero dudamos si el gobierno va a cumplir porque este discurso ya lo escuchamos, planteó el dirigente pergaminense, quien aclaró que las opiniones que emitió en esta nota fueron si analizar profundamente las disposiciones: La cuestión acá es que lo paguen, el productor está muy desconfiado, de todas maneras mi palabra es la de la Filial Pergamino porque aún no nos hemos reunido después de estos anuncios. Vuelvo a repetir que si esto se concreta va a ser una ayuda para los productores chicos, pero también pregunto ¿no habremos caído otra vez en la trampa? El correr del tiempo nos dirá qué pasó.
Respecto de si esta medida fraccionará o romperá a la Mesa de Enlace Agropecuaria, Héctor Boldrini consideró que creo que esto no la va a dividir, no obstante hay que ver cómo lo toman las otras entidades. Además siempre estamos criticando que no hay diálogo, entonces uno pide las retenciones segmentadas y el gobierno te llama para ver qué pedís
entonces siempre estás en un callejón sin salida.
Es más de lo mismo
Pablo Sorasio, presidente de la Sociedad Rural de Pergamino (SRP), consideró que los anuncios sobre la devolución de retenciones a pequeños productores es más de lo mismo de lo que nos han estado ofreciendo en estos últimos años y que después habrá que ver cuánto de esto se puede cumplir o no.
El dirigente pergaminense aseguró que mucha gente aún no entendió la medida: a mi entender es un arreglo que busca debilitar a la Mesa de Enlace Agropecuaria, y la Federación Agraria no estimó el alcance que iba a tener esta medida. Lo que propuso el Gobierno no es una segmentación de retenciones sino devolución de dinero a los productores que producen hasta 700 toneladas de cualquier cereal u oleaginosa. Dependiendo la cantidad de toneladas que el agricultor produzca será mayor o menor la devolución.
Para Pablo Sorasio la implementación de esta medida es ambigua: Si el Estado pretende no cobrar las retenciones, lo que debería hacer es no cobrarlas; porque en el actual gobierno si te cobran y después te devuelven ya sabemos cuáles son los resultados. Lo que más llama la atención es que se haya hablado de retenciones cuando son devoluciones; que es una metodología que ya nos habían ofrecido como un plus para que produzcamos maíz (Maíz Plus) y nunca nadie cobró nada de eso; con el Trigo Plus pasó exactamente lo mismo y hoy el Cepaga (Certificado de Estímulo a la Producción Agropecuaria Argentina) es parecido a la medida anunciada el lunes, las devoluciones llegan con cuentagotas. Es una medida que solamente beneficia al gobierno nacional, logrando que una de las entidades se siente con ellos en forma individual a hablar.
Conociendo a los federados durante tanto tiempo no creo que esto les sea de su agrado porque a esta historia ya la vivimos.
Las sospechas de Sorasio se fundamentan en datos como éstos: en mayo de 2013 el gobierno oficializaba la creación de un fideicomiso para reintegrar los derechos de exportación del trigo a los productores que sembraran el cereal en esa campaña. La medida buscaba revertir la caída de la superficie cultivada, que en el ciclo productivo de 2012 tuvo la menor siembra en 111 años de historia de ese cereal. Un año y medio después del anuncio (en diciembre del año pasado), más del 50 por ciento aun no había cobrado. Para acceder al beneficio se habían anotado 10.519 productores. Sin embargo, según pudo averiguar el diario La Nación, percibieron el pago poco más de 4.000 productores. El reintegro se hizo en función de las toneladas declaradas por cada productor, que cobró por cada una de ellas unos 45 pesos. Como varió según lo producido, algunos embolsaron desde 10.000 hasta más de 200.000 pesos.
Como ambos productores comentaron, habrá que esperar que pase el tiempo para ver cómo se implementan las resoluciones y si dan los resultados esperados.