La entidad cooperativa, por su parte, respondió a los dichos de los médicos a través de un comunicado en el que explica a la comunidad los motivos por los cuales desestimó la propuesta surgida en la mediación.
En el medio, argumentos legítimos de ambas partes que parecen cerrar el camino del diálogo, ante una opinión pública que mira atónita cómo sus dirigentes parecen no poder alcanzar niveles razonables de acuerdo que faciliten una operatoria posible para todas las partes involucradas y que respete una dinámica que sin desconocer la rigurosidad de la ley pueda hacer primar el sentido común y flexibilizar criterios pensando en las familias de Pergamino que cuando sufren la desgracia de perder a un ser querido en una muerte que ocurre por causas naturales en cualquier domicilio particular, se ven presas de una burocracia infinita y tan incómoda como el propio dolor que de por sí genera la pérdida de un ser querido.
Todas las voces
Para actualizar el cuadro de situación en torno a este tema, este artículo intenta a partir de datos recabados, hacer referencia a todas las posturas que se han planteado hasta el momento, en el espíritu de poder clarificar la posición de cada sector en los complejos y diversos aspectos que hacen al interés de una comunidad que queda presa de este desacuerdo.
Los médicos
En la solicitada publicada esta semana los médicos expresaron lo siguiente: Luego de múltiples reuniones entre los responsables de la conducción de la Cooperativa Eléctrica con la Asociación Médica, Medicar, la jefa del Registro Civil de Pergamino y en última oportunidad con el intendente municipal, en donde se había logrado un consenso entre las partes mencionadas, lamentablemente y debido a la intransigencia del consejo de administración de la Celp no se pudo arribar a ningún acuerdo.
Es triste cuando, con grado de responsabilidad importante de parte de todos los actores, nos encontramos en esta situación tan desagradable de no tener en cuenta el sufrimiento del convecino de Pergamino, que además de perder a un ser querido, se encuentra con el inconveniente de que algún profesional médico le complete el certificado de defunción en cualquier circunstancia y a cualquier hora del día. A la Cooperativa pertenecemos todos los ciudadanos de Pergamino y es lamentable que no se haya podido llegar a una solución del conflicto.
Esta problemática sucede solamente en Pergamino, dado que en las distintas localidades de la provincia, siguen con la misma modalidad de hace más de 20 años. Esperemos que dicho consejo recapacite.
La Celp
En las últimas horas, la Cooperativa Eléctrica emitió un comunicado dirigido a la comunidad de Pergamino en el que expresa: La Ley 14.078 en su artículo 90 establece que es el médico quien comprueba la defunción de una persona. Para ello, de su puño y letra debe extender, firmar y sellar un certificado médico de defunción. El mencionado certificado médico debe reunir en su estructura e impresión los requisitos de seguridad que establece el artículo 93 de la Ley 14.078, y con el objeto de dotarlo de mayor seguridad jurídica se ha incorporado en su diseño medidas tales como la utilización de papel afiligranado, sello de agua y obleas de seguridad con números de serie preimpreso. Cumplidas las mencionadas acciones es cuando la ley reconoce que una persona ha fallecido y es por ello que recién en dicho momento el personal de las Salas Velatorias está habilitado por la ley a retirar el óbito para ser velado.
En este contexto, el comunicado emitido por la Celp hace referencia a una notificación recibida del secretario general y adjunto del Centro de Empleados de Comercio de Pergamino en el que expresan que sus afiliados van a cumplir la labor conforme a la Ley Nº 14.078.
Asimismo, con la firma del presidente de la Cooperativa, Roberto Azpeitía, la entidad señala su intención de llevar tranquilidad a sus asociados y a la comunidad en general de que está actuando dentro del marco de la ley y ratifica que lo va a seguir haciendo conjuntamente con sus empleados, afiliados al Centro de Empleados de Comercio Pergamino.
Además recuerda que desde octubre de 2014 los certificados de defunción han dejado de estar en poder de las empresas de servicios fúnebres, por lo que la responsabilidad por la expedición del certificado médico es exclusiva de los profesionales de la medicina en los casos que la persona muera de manera natural y/o de manera natural súbita.
En el texto de la comunicación dirigida a la comunidad se incorporan datos estadísticos sobre el número de velatorios realizados desde la puesta en marcha de la ley y febrero de este año. En las Salas Velatorias de la Cooperativa entre octubre de 2014 y febrero de 2015 se han velado 315 fallecidos, de los cuales 40 de ellos necesitaron que un médico concurra a la casa o lugar de fallecimiento a extender el certificado de rigor.
De ellos, sólo 13 fallecimientos ocurrieron en la franja horaria que va desde las 23:00 a las 6:00 y en sólo cinco ocasiones el médico tardó más de lo razonable para extenderle el certificado médico al familiar del fallecido.
En este punto, considera que la tardanza en la expedición del certificado médico es responsabilidad exclusiva de la persona que la ley mandata a confeccionarlo y exime de esta situación a la Cooperativa y a sus empleados.
Por último, la Cooperativa Eléctrica niega que exista conflicto alguno sobre este tema, atento que la misma realiza y va a seguir realizando todas las acciones que le corresponden dentro del marco de la ley.
En el mismo sentido ratifica su voluntad de acompañar a la Municipalidad y a la Asociación Médica ante las autoridades competentes para que se puedan mejorar nuestros servicios y el de los profesionales de la medicina, esto en referencia a la sugerencia hecha por el consejo de administración de la Celp, tanto al intendente como a la Asociación Médica, de pedir una audiencia a la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Provincia de Buenos Aires para plantear este tema.
Que cada uno haga lo suyo
En el escenario actual, unos y otros parecen seguir desencontrados en la posibilidad de un acuerdo. Poseen vocación de dialogar, pero los puntos de discrepancia rígidos respecto de la interpretación de la ley impiden que algo de la actual operatoria para la confección de los certificados de defunción se torne más contemplativa con el dolor de los deudos.
Frente a las respuestas que de uno y otro lado se han escuchado por estos días y del análisis que cada uno hace de la situación, se entienda o no ésta como un conflicto, sigue resultando oportuno lo que señalábamos en el comentario editorial del pasado domingo cuando referíamos la necesidad de que cada uno hiciera lo suyo, poniendo en primer lugar el sentido común. Porque aunque son pocas las muertes que ocurren fuera de las instituciones de salud, cada una de ellas es importante y no puede ser minimizada a los ojos de quienes tienen que buscar una dinámica que, en el marco de la ley, conforme a todos. Porque es inaceptable que sean los deudos los que deban emprender frente a la muerte de un ser querido la difícil tarea de completar diligencias, producto de que quienes tienen que cumplir con su responsabilidad y actuar con celeridad no lo hacen.
¿Podrán los asesores legales de la Asociación Médica y los letrados de la Cooperativa Eléctrica sentarse en una mesa común para buscar puntos de acuerdo? ¿Podrá la Asesoría Letrada del Municipio mediar formalmente en esta cuestión?
¿Podrá el intendente seguir adelante con la instancia de mediación iniciada para que las partes mantengan abiertos los canales de diálogo?
¿Podrá alguien, desde el lugar que sea, atender el dolor profundo que supone para los deudos verse inmersos en el peregrinar por un certificado?
Con más preguntas que respuestas, sigue vigente la misma reflexión: es cierto que son pocas muertes, que no representan para las estadísticas, pero también es real que cuando ocurren por falta de sensibilidades y acuerdos se ven afectadas familias, las que sufren la pérdida y todas aquellas que como parte de una sociedad sienten que no están exentas de que esa tragedia les ocurra.
El Municipio, con vocación de cooperar
Las diferencias surgidas en torno a los certificados de defunción cuando las muertes ocurren por causas naturales fuera de las instituciones de salud motivó hace unas semanas la intermediación del Municipio que, en la persona del propio intendente Omar Pacini, tomó intervención para propiciar un encuentro entre las partes, dilucidar el punto en que existían discrepancias y permitir la búsqueda de caminos alternativos para el establecimiento de acuerdos.
Al término de esa reunión los propios participantes señalaron que se había logrado un interesante nivel de consenso y se mostraron expectativas auspiciosas en torno a la decisión que pudiera tomar el consejo de administración de la Celp, respecto de aceptar la moción de retirar el cuerpo de la persona fallecida con una constatación del fallecimiento por parte de Medicar o de cualquier médico interviniente y abrir un margen de ocho horas para que el médico tratante confeccione el certificado. Sin embargo, estos acuerdos no se alcanzaron y por el contrario el consejo de administración se mantuvo en su postura de no mover los cuerpos sin el certificado oficial completo y firmado.
En el actual cuadro de situación, desde el Municipio eludieron hacer declaraciones públicas sobre este tema. Aun así y sin competencia real para tomar una decisión en torno a este tema- que escapa a la órbita del Municipio porque se trata de la implementación de una normativa provincial- según pudo saber LA OPINION el intendente sigue trabajando en la cuestión. Y como parte de esta tarea, en las últimas horas habría remitido a las autoridades de la Cooperativa Eléctrica copia de un informe elaborado por su Asesoría Letrada en el que se detallan diversos aspectos de la ley, con el espíritu de tender un nuevo puente que mantenga abierto un canal de diálogo entre las partes.
Aunque oficialmente no se conocieron los términos de ese documento, todos hablan de un contenido asociado a un detallado análisis de la situación planteada entre la Asociación Médica y la Cooperativa Eléctrica, con los argumentos esgrimidos por ambas partes. También de una interpretación precisa del texto de la normativa, a la luz de algunas de las dificultades concretas que se han presentado- en mayor o menor medida- para su cumplimiento real y el impacto que éstas ocasionan en las familias cuando se ven presas de esta situación.
La línea del documento elaborado por la Asesoría Letrada haría referencia a las múltiples situaciones de fuerza mayor por las cuales en la práctica los médicos pueden verse imposibilitados de acudir a un domicilio para constatar el fallecimiento de un paciente y completar el certificado en ese mismo momento, con un análisis de las dificultades que esto ocasiona para los deudos.
En este sentido, cada uno de los puntos de argumentación del informe estarían sustentados en los derechos de la persona fallecida, en la valoración de su dignidad humana y en el respeto a su honra, algo que trasciende a la muerte.
De acuerdo a lo que pudo relevar LA OPINION, algunos párrafos del informe se detienen sobre el dolor de los deudos y lo que importa para ellos en el contexto de la pérdida de un ser querido denunciar, buscar al médico para que constate el fallecimiento, que se realice en forma urgente el certificado, todo en convivencia con el pesar por la pérdida de su ser querido.
En lo operativo, y en coincidencia con lo que fue señalado como postura en la reunión mantenida con las partes en el momento que se produjo la mediación, se avanza en una sugerencia en torno a que podría resultar suficiente para el retiro del cuerpo la constatación por parte de Medicar, lo que acercaría el posicionamiento de los letrados del Municipio al planteo que formula la comunidad médica, por cuanto dejaría abierta la posibilidad de otorgar un plazo para la confección del certificado.
En principio, esta sugerencia que estaría contenida en el escrito, se sostendría en el propio texto de la ley que, según sostienen los letrados, en forma expresa otorga 48 horas para presentar el certificado médico y determinar la causa de la muerte.