A pesar de la conciliación obligatoria dictada por el Gobierno, cerca de 1.000 maestros, en su mayoría de la FEB y algunos de Udocba, no concurrirán a las aulas en nuestra ciudad. Jefatura de Educación Distrital informó que fue suspendido el acto oficial.
DE LA REDACCION. Desde el Gobierno aseguran haber hecho todo lo humanamente posible para que mañana comience un nuevo ciclo lectivo en el territorio bonaerense, sin embargo la negativa de la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) y la Unión de Docentes de la Provincia de Buenos Aires (Udocba), dejará mañana a muchos alumnos sin la posibilidad de iniciar las clases.
Por tal motivo desde la Jefatura de Educación Distrital se informó en las últimas horas que el acto oficial que debía realizarse mañana en la Escuela Primaria Nº 8 Toribio de Luzuriaga fue suspendido.
Según pudo saber LA OPINION, desde la Dirección General de Cultura y Educación enviaron una circular que entre otros puntos indica que los establecimientos deberán abrir sus puertas y de esta manera permitirles a los maestros la libertad de concurrir a su lugar de trabajo.
Cabe destacar que en nuestra ciudad cerca de 1.000 maestros, en su gran mayoría de la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) y algunos de la Unión de Docentes de la Provincia de Buenos Aires (Udocba), no concurrirán a las diferentes casas de estudio, aunque se especula que el número puede crecer ya que algunos afiliados de Sadop y Suteba, a título personal, podrían plegarse a la medida. No obstante cabe recordar que los establecimientos privados trabajarán normalmente.
Conciliación obligatoria
El gobernador Daniel Scioli buscó en la tarde-noche del viernes garantizar el normal inicio del ciclo lectivo con el dictado de la conciliación obligatoria para los gremios FEB y Udocba, que convocaron a sendos paros al rechazar la última oferta oficial.
En conferencia de prensa aseguró que la paritaria está cerrada y le pidió a los gremios díscolos responsabilidad social para acatar la conciliación dictada por el Ministerio de Trabajo. Sin embargo, el gremio moyanista Udocba rechazó la medida y avisó que realizará el paro por tiempo indeterminado decidido el miércoles pasado. Por su parte, la FEB, que convocó a un paro de 72 horas a partir de mañana, distanciándose por primera vez de sus socios del Frente Gremial que aceptaron la propuesta oficial-, no se pronunció al respecto y mantuvo su decisión en estricto hermetismo.
El Gobierno cerró formalmente la paritaria docente tras obtener la aceptación mayoritaria de Suteba, Amet, UDA y los privados de Sadop. Sin embargo, el rechazo de FEB y Udocba puede complicar el normal inicio del ciclo lectivo, puesto que estos gremios tienen un peso considerable y presencia en la mayoría de las escuelas bonaerenses. Por ello el Gobierno resolvió aplicar a esos gremios la conciliación obligatoria por desconocer el acuerdo aceptado por la mayoría de los gremios.
La medida impide a los gremios realizar los paros anunciados y regirá por un plazo de quince días hábiles, prorrogables por cinco más. Durante ese plazo, el gobierno deberá convocar a los gremios a una reunión de conciliación, encuentro que fuentes provinciales consideraron probable, pero sin tocar la cuestión salarial, que fue cerrada de forma anual.
Tras tomar la decisión, Scioli reconoció la responsabilidad de los gremios por defender el justo reclamo de los docentes, y aseguró que el dictado de la conciliación se tomó para generarles (a los maestros) las condiciones jurídicas para que puedan cumplir con su obligación los docentes de ir a dar clases a las distintas aulas.