Un nuevo encuentro entre tamberos e industriales para discutir el precio de la leche fue calificado como decisivo por los productores lecheros. Acá se resuelve si los productores siguen trabajando o cierran definitivamente sus tambos, dijo a La Nación el delegado de la Federación Agraria Argentina (FAA) en el oeste santafecino, Daniel Oggero.
En la reunión, según el dirigente, se aclarará si el Centro de la Industria Lechera (CIL) insiste en bajar los precios que les paga a los tamberos o modifica su actitud y comprende que una lechería es posible con el aporte de todos.
Los argumentos para rechazar la iniciativa industrial se conocieron hace varias semanas, luego de sucesivas reuniones y el bloqueo a algunas plantas productoras.
Los tamberos se volvieron a reunir en la localidad de Suardi, departamento San Cristóbal, y emitieron un documento en el que se comprometieron a evitar la tremenda injusticia de la baja del precio de la leche. Además, advirtieron que muchos productores pueden quedar en el camino.
Los tamberos apelaron a la intervención del Gobierno nacional para dirimir esta cuestión. La asamblea de Suardi coincidió en que la última carta que les queda a los productores es la mediación del Gobierno nacional, partícipe necesario de esta cadena, que hoy debe hacer valer su condición de árbitro y velar además por los más débiles.
Los asambleístas reprocharon a los gobiernos municipales y provinciales que mantienen un cómodo silencio y se muestran muy poco preocupados por una situación gravísima para las economías regionales, de darse esta baja inaceptable del precio de la materia prima. En suma, se entiende que la merma del valor que se paga al tambero será un golpe que les costará absorber y traerá un atraso de años en las explotaciones.