No me esperes esta noche, como en el tango doña. El Frente para la Victoria-PJ no fue a la sesión extraordinaria que pidió la oposición al Gobierno nacional. En las grageas le contamos todo el entramado que llevó a esta ausencia. Pero además le contamos que el aire en el Concejo Deliberante antes de la sesión se cortaba con un cuchillo aunque obviamente la sesión fue muy breve, ya que no había con quién pelear. Hay acusaciones mutuas sobre el tema.
¡Qué semanita! Y no hablamos precisamente del triste fallecimiento del fiscal Nisman, un tema que por su gravedad no tocaremos en este espacio dedicado más bien a reírnos, aunque muchas veces nuestros políticos y sus actitudes dan más para el lamento.
Lo que vamos a repasar son los escandaletes colaterales al luctuoso hecho que tuvieron lugar en el ámbito local.
El lío, como siempre sucede, terminó armándose en el Concejo Deliberante. Dicen los que conocen el entramado del primer piso del Palacio Municipal, que Omar Pacini no estaba muy de acuerdo con hacer una sesión especial, quizá por temor a desbordes. Pero la edil Gabriela Taruselli, Lucio Tezón y otros miembros de bloques que representan a la oposición nacional firmaron un pedido de sesión, sin consultar al Frente para la Victoria. Las lenguas viperinas dejaron trascender que cuando Tezón cayó al bloque frentista para ver si querían firmar la nota, lo atajó Gabriel Cairat y hubo un ríspido encuentro.
Primero le dijo, en lenguaje un poco más vulgar, si lo quería agarrar de tonto. A lo que Tezón respondió que de ninguna manera. Cairat parece que le dijo algo así como mirá Tezón, que la cosa se puede poner picante, pueden aparecer barras opositoras y oficialistas y no conviene ese tipo de enfrentamiento a lo que el presidente del cuerpo respondió que en ese caso él llamaría a la Policía y haría desalojar la sala. Con un tono algo ácido, Cairat le habría replicado que llamara al Fino Palacios para hacer el desalojo, en clara alusión a la relación del macrismo con el exjefe policial procesado por escuchas en la causa Amia. Dicen que Tezón minimizó aquel episodio con un pero a nosotros no se nos mueren los fiscales
Como se imagina, fin de la conversación. En el enrarecido clima del Concejo, donde nadie se priva de chantarse en la cara lo que piensa.
CADA UNO ES CADA CUAL
Los argumentos de uno y otro lado fueron: por parte de los no kirchneristas, que se trataba de un tema institucional grave y que debía tratarse en el Concejo como eco de la ciudadanía que salió a protestar; el kirrchnerismo calificó la convocatoria como una vulgar jugarreta para que el debate fuera encarnizado y darle perfil local a un asunto que no lo tiene, más allá de que es nacional.
No podemos reproducir las palabras que oficialistas y opositores en el Concejo se dedican a estas horas, porque hay niños que pueden tomar el diario y ver semejantes gruesos epítetos. Pero a estas horas nadie se priva de nada. Todos están nerviosos y sacan a relucir lo que piensan de sus contrincantes doña.
Para darle apenas una pista doña: se trata de f
.; de p
.; de b
es lo menos que hemos escuchado de los concejales. Se ve que los bloques, en general, no se tienen en alta estima
Bueno, finalmente, los ediles del Frente para la Victoria decidieron no hacerse presentes en la sesión, según ellos, para no convalidar el mamarracho. Se juntaron apenas los 11 justos para sesionar, si se les resfriaba uno, no se hacía. Nadie dio el brazo a torcer en este asunto, como en tantos otros.
De todas maneras si se hubiesen presentado todos los ediles, los reproches mutuos, como siempre sucede, esta vez hubiesen llegado hasta la época de Bernardino Rivadavia doña. Empiezan a sacarse los trapos viejos y a asolearlos, yéndose del tema en algunos casos.
Ahora, el argumento de Cairat se cae por sí solo al recordar las muchas sesiones en que el bloque del Frente para la Victoria PJ dilapidó minutos que podrían haberse dispensado en temas locales para expresar beneplácitos y repudios sobre situaciones de la órbita nacional. ¡Si se nos habrán cerrado los ojos en debates nacionales mientras presenciábamos las sesiones! Es que en estos asuntos, que son de todos pero que no tocan a Pergamino, se enamoran del micrófono.