El jueves 29 se cumplirá un lustro desde que el sacerdote llegó de España a nuestros pagos para cumplir con una importante labor. Durante su estadía fundó múltiples capillas y parroquias. Por este motivo el jueves venidero, en la Iglesia Nuestra Señora de la Merced, se oficiará una misa en honor a su trabajo incansable como evangelizador y misionero.
DE LA REDACCIÓN. El jueves 29, a las 20:00, en la Parroquia Nuestra Señora de la Merced, el obispo de la Diócesis de San Nicolás, Héctor Cardelli, presidirá una misa en la que se celebrarán los 50 años de trabajo en nuestro país del sacerdote de origen español.
Cuenta a historia que en1962 el Papa Juan XXIII elaboró una carta dirigida a las iglesias de Europa llamada Donum Fidei que significa Donar la fe. En esa carta el Papa les pedía a las comunidades europeas que tenían muchos sacerdotes que orientarán su labor a las comunidades de América Latina, Africa y otros países en que faltaran clérigos.
En este contexto, España creó la llamada Organización para la Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana con el objetivo de responder al pedido de Juan XXIII. Así logró reunir a más de 1.500 curas de España en tres años que fueron derivados a los distintos países de América Latina.
Desde España
El padre Marciano Alba, Saturnino Prieto y seis más fueron enviados, desde España, a la Diócesis de San Nicolás en 1965.
De acuerdo con lo informado por el padre Miguel Nadur, que fue quien investigó la historia del padre Marciano Alba, el 14 de enero de 1965 Alba llegó a Buenos Aires, mientras que el 29 de ese mes fue recibido en nuestra Diócesis por el padre Roberto Mancuso y el padre Jorge Breazú. Es por ello que el 29 de este mes se cumplen los 50 años de servicio del padre Marciano Alba en la Diócesis nicoleña.
Fundador de parroquias
En el primer tramo de su trabajo, que duró aproximadamente 21 años, el padre Marciano fue el párroco fundador de San Vicente de Paul junto a Julián Arriero. Con motivo de la enfermedad del padre Bonifasio Bianchi, Marciano Alba se trasladó a Colón. Allí su trabajo estuvo basado en la fundación de capillas así como lo hizo en Pergamino fundando las parroquias de San Cayetano, Santa Rita, San Francisco y San José, entre otras. Esta segunda etapa de su trabajo misional y pastoral en Colón duró aproximadamente 9 años, explicó Nadur en diálogo con LA OPINION.
Vicario
El tercer momento se dio cuando el obispo monseñor Mario Maulión nombró al padre Marciano como vicario general de la Diócesis de San Nicolás que es el segundo mandato por debajo del obispo. Con el objetivo de cumplir con dicho compromiso, Alba tuvo que trasladarse a San Nicolás donde ejerció esta labor durante 19 años. No obstante hace 15 años, el sacerdote se hizo cargo, además del vicariato, de la Iglesia Catedral de San Nicolás. Marciano realizó su vicariato en simultáneo con la labor en la Catedral hasta hace unos días, precisamente hasta el sábado pasado, cuando entregó el mandato de la Catedral al padre Adrián Galligani, señaló Nadur, al tiempo que aseguró que el vicariato de Marciano se extenderá hasta que él se vuelva a su tierra natal, España, en mayo próximo; por este motivo es que el obispo Héctor Cardelli dispuso como segundo vicario de la Diócesis al padre Carlos Miri.
Valores primordiales
El trabajo del padre Marciano Alba superó las fronteras del catolicismo y es reconocido también como un sacerdote comprometido con toda la comunidad ya que no debemos olvidar que fue apresado en la etapa más oscura que atravesó nuestro país: la dictadura cívico militar de 1976. En esa época Marciano Alba estuvo a cargo de la conformación de grupos de jóvenes en diferentes parroquias y capillas de nuestra ciudad.
Haciendo referencia a la personalidad de Marciano, Nadur expresó que es un hombre de bien, santo, entregado, que ha trabajado de manera incansable, que ha hecho de su vida un servicio a los demás sin ningún condicionamiento.
Misa y cena
Por último, el padre Nadur hizo extensiva la invitación a todos los feligreses a la misa que se realizará el próximo jueves. El 29 se celebrará una misa en la parroquia Nuestra Señora de la Merced a las 20:00, posteriormente se desarrollará una cena a la canasta, concluyó el sacerdote.
Palabras del obispo al maestro silencioso
El sábado pasado, el obispo Héctor Cardelli puso en funciones en la Iglesia Catedral al padre Adrián Galligani y despidió de dicha labor a Marciano Alba. Durante la homilía el obispo aseguró: Con un sentimiento de gratitud, de admiración y de respeto a su persona quiero dirigirme a un hombre que consagró su vida al servicio del Evangelio más allá de sus fronteras de origen. Me refiero al padre Marciano Alba que cumple 50 años de servicio sacerdotal en esta Diócesis a la que consagró todo su tiempo ministerial desde los albores de la creación de esta Diócesis.
Hoy con la sensación que nos produce un fruto maduro, podemos gozar de su sabiduría, su experiencia, su alegría cultivados en el día y día de su entrega que fue sin recortes y enriquecida con la generosidad de quien lo hace con amor a Dios.
Aquel día en su corazón sacerdotal y joven, dispuesto a dejarlo todo, sintió el llamado de Jesús a ser pescador de hombres para marchar hacia los confines de la tierra, para anunciar al mundo que Dios nos ama. Así corrieron sus días, ninguno ocioso, y con humildad, servicio, entrega, fraternidad, alegría y paz conformó en esta Diócesis una fraternidad de discípulos que alumbran con su luz el camino de tantos hermanos a la luz del Evangelio.
Le damos gracias a Dios por haber gozado de su presencia y servicio entre nosotros. Compañero fiel y maestro silencioso, Marciano es el testimonio de vida que nos impulsó a seguir siempre adelante con alegría.
Hoy marciano nos acompañará con su sabiduría y experiencia en las cosas de Dios para seguir ejerciendo su ministerio sacerdotal desde el ritmo que la salud y el tiempo nos imprime a todos cuando la sucesión de las horas nos lleva a testimoniar aquellos vivido en la acción y en el acerbo de la entrega.