Oscar Molinari y Rosa Herrera son un matrimonio que reclama por el perjuicio que le provoca una obra en calle Merced al 300, tras no recibir respuesta de los propietarios ni el Municipio. Hace más de un año que estos vecinos no pueden utilizar el patio ni la terraza por la frecuente caída de elementos contundentes. Mi casa es un verdadero basural, expresó Molinari.
DE LA REDACCION. La construcción de un edificio en calle Merced a escasos metros de Avenida de Mayo causa malestar a los integrantes de una familia que vive en una vivienda lindera; dicen que desde que la obra se inició, hace dos años aproximadamente, el patio de su casa se ha convertido en un depósito de basura debido a que los obreros, poco cuidadosos según los vecinos, dejan caer vigas de maderas, cemento y otros elementos propios de la construcción sobre el patio y la terraza de quienes reclaman.
El matrimonio conformado por Oscar Molinari y Rosa Herrera, preocupado y cansado de la situación, se acercó a la redacción de LA OPINION. En contacto directo con los periodistas, los vecinos expresaron el malestar que genera esta situación ya que desde que comenzó a construirse la torre, que consta de siete pisos, no han podido utilizar más el patio ni la terraza de su casa.
Grave problema
En diálogo con el Diario, Oscar Molinari expresó: Estamos teniendo un grave problema, desde hace dos años, por la construcción de un edificio que se está realizando al lado de nuestra casa. En ningún momento los propietarios del lote en el cual se construye el edificio nos avisaron o notificaron sobre el inicio de la obra.
Abundando en su queja, Oscar Molinari aseguró que su casa está convertida en un verdadero basural y comentó que hace más de un año decidieron contratar a un abogado. Es quien nos asesora debido a que nos están destruyendo la vivienda. Notamos que existen muchas trabas a la hora de realizar un reclamo porque hemos ido hasta la Municipalidad y nadie se hace cargo de la situación.
Las consecuencias
Enumerando algunas de las problemáticas que registra desde que se inició la obra, Molinari señaló: Nos cortaron la medianera, se caen vigas de madera al patio, pedazos de hierro, caballetes, baldes y cascos de los obreros, en la pared lindera al edificio empezamos a notar que hay humedad cuando en realidad nuestra casa nunca sufrió problemas de estas características, el piso de la terraza está manchado con mezcla, me han roto artefactos de iluminación, no puedo utilizar la pileta debido a que es peligroso estar en el patio porque permanentemente se caen materiales propios de una obra en construcción. Son tan poco cuidadosos que ni siquiera pusieron una malla de contención. En este sentido cabe recordar que una situación similar se registró hace exactamente un año con una construcción en el barrio Centenario; aquella pudo haber sido una tragedia ya que, por falta de la contención adecuada, por los efectos de una tormenta cayó un tablón de madera que atravesó el techo de chapa de una habitación donde dormía una menor.
Numerosos reclamos
Rosa Herrera, como mujer y ama de casa, es quien más padece esta situación debido a que se ve imposibilitada de utilizar y disfrutar de su patio y terraza, sobre todo en épocas de verano.
De acuerdo con lo expuesto por ella, ha realizado varios reclamos en diferentes espacios, primeramente con los propietarios del edificio, en segundo lugar con los arquitectos e ingenieros de la obra para luego ir directamente a quejarse al Municipio. Rosa recordó que cuando comenzaron la obra llamé a Silvia Passaglia de Torregrosa, una de las propietarias, a la que le expliqué las problemáticas que padecía y ella me contestó que estaban haciendo lo que correspondía. Yo le dije que donde terminaban sus derechos comenzaban los míos. Ella me prometió que iba a venir a hablar conmigo pero nunca lo hizo por eso me veo en la obligación de defender lo que es mío. Nuestro abogado quiso negociar con las propietarias para no entrar en litigio pero nunca se llegó a ningún acuerdo.
Por otra parte Rosa indicó que, después de ir numerosas veces a efectivizar el reclamo en la Municipalidad, en Obras Públicas pero nadie se hizo cargo.
Falta de protección
Ratificando lo informado por su marido, Rosa Herrera aseguró que caen tirantes desde arriba, algunos muy grandes, en una oportunidad, por un tirante se astilló y lastimó la empleada doméstica que sufrió cortes y hematomas. En esa oportunidad hice la denuncia penal pero los fiscales aluden que es una contravención. Nosotros estamos desesperados, necesitamos protección.
Indignada por la situación Rosa siente que nadie los escucha: El Municipio no atiende a los vecinos, sólo se encarga de recaudar porque sabemos que el edificio que se está construyendo no está cumpliendo con las disposiciones que marca la normativa. Es una lástima que no podamos estar afuera. Tengo miedo de salir lastimada porque en los últimos tiempos notamos que los obreros lo hacen a propósito y nos tiran cosas desde arriba. Hemos hablado con ellos también y nos dicen que están trabajando pero nosotros también queremos vivir tranquilos.
Alguien que escuche
Cansados de la situación, el matrimonio dialogó con el arquitecto de la obra, Eduardo Pettinari, de quien dicen: Tampoco nos ofreció una justa explicación ante los reclamos que realizamos.
Por último, Oscar y Rosa pidieron que se haga justicia, que no desoigan nuestros pedidos, que alguien nos ofrezca una respuesta.