Francisco, Lorenzo y Lionel están entre los más elegidos en la provincia durante 2014. Desde que Jorge Bergoglio fue elegido Sumo Pontífice su nombre apareció al tope. También sigue firme la identidad de Messi y el año pasado hubo un aluvión en referencia al Club San Lorenzo de Almagro, que logró la Copa Libertadores.
DE LA REDACCION. Los nombres más elegidos para los bebés nacidos durante 2014 en la provincia de Buenos Aires fueron Lorenzo y Lionel, mientras que el del Papa Francisco también ocupa un lugar privilegiado en el ranking. Entre las nenas, se destacan Francisca y Francesca, también por el máximo pontífice.
El informe realizado por la Jefatura de Gabinete bonaerense, releva los 430 registros civiles cabecera de los distintos municipios bonaerenses, a los que se suman 60 delegaciones ubicadas en maternidades públicas y privadas para inscribir al recién nacido.
Entre los nombres más utilizados el año pasado, además de Lorenzo, Lionel y Francisco, figuran Ian, Ciro, León y Benjamín. Para nenas Isabella, Mía, Emma, Sofía, Olivia, Francisca y Francesca.
La tendencia en general es de nombres cortos y sin segundo nombre, sin embargo al tope de las preferencias este año se nota la influencia del fútbol (por San Lorenzo de Almagro y Lionel Messi) y de la figura del Papa Francisco, lo que describe bastante bien a la comunidad bonaerense, en donde el fútbol sigue siendo popular y convocante, y en donde el catolicismo está arraigado e incluso atraviesa una especie de resurgimiento en las nuevas generaciones, explicó Alberto Pérez, jefe de Gabinete de la provincia, quien tiene a cargo el Registro provincial de las Personas.
Los nombres de origen bíblico siguen entre los más utilizados después de los cinco primeros: Mateo, Bautista, Ezequiel, Nicolás y Pedro. Mientras que Santino y Thiago completan el ranking. En el caso de las niñas le siguen a los seis primeros nombres Alma, Uma, Milagros, Martina y Catalina.
Desde la jefatura de Gabinete se recordó que el listado que actualmente tiene la Provincia de Buenos Aires es orientativo y si el nombre elegido no figura igual puede solicitarse, siempre y cuando cumpla con los parámetros que fija la Ley Nº 18.248.
En su artículo 3 la normativa establece que el derecho de elegir el nombre de pila se ejercerá libremente y describe cuáles son los límites en esa elección: Los nombres que sean extravagantes, ridículos, contrarios a nuestras costumbres, que expresen o signifiquen tendencias políticas o ideológicas, o que susciten equívocos respecto del sexo de la persona a quien se impone; Los apellidos como nombre, primeros nombres idénticos a los de hermanos vivos y más de tres nombres.