Marcela Marta Franco es la coordinadora de la sala de pacientes con Covid-19 en el Hospital Estatal de ese microestado de Italia. En 1992 su esposo perdió el trabajo en Argentina y todo cambió para siempre. En ese momento la joven pareja tomó la difícil decisión de emigrar del país en pos de un futuro mejor. Tienen tres hijas y cuatro nietos.
Una conmovedora historia rodea la vida de una enfermera pergaminense que de un día para otro mudó sus sueños de nuestra ciudad a San Marino. Hace 29 años Marcela Marta Franco estudiaba la carrera de medicina en la Universidad Nacional de Rosario, pero en octubre de 1991 todo cambió. Su pareja y actual esposo, Rubén Darío Righetti, también pergaminense, perdió el trabajo en la fábrica en la que se desempeñaba y ese acontecimiento originó en un cambio radical para ambos y sus dos hijas (Juliana y Brenda Righetti).

Madre e hija. Marcela Franco junto a su hija Juliana Righetti en el Hospital Estatal de San Marino. (MARCELA FRANCO)
“Vivo en San Marino desde el 7 de abril de 1992, el martes se cumplieron 28 años”, le comentó Franco a LA OPINION en el comienzo de la entrevista que la enfermera (profesión que desarrolló en ese estado de Italia) pergaminense mantuvo con el Diario a la distancia.
Franco tiene 53 años y después de dos años de haberse radicado en San Marino tuvo a su tercer hija, Elena Righetti. La profesional es coordinadora de enfermería del Hospital Estatal de San Marino. Lidera las tres unidades operativas de Covid-19 que presentan un total de 50 camas para pacientes infectados. Su hija Juliana trabaja con ella y también es enfermera. “Todos estamos sufriendo, este virus nos ha puesto de rodillas”, confesó la madre de tres hijas y abuela de cuatro nietos.
El inicio su historia
“En estos 28 años nuestra vida se ha transformado de manera definitiva” le contó Franco a LA OPINION al cierre de su actividad laboral. “Nuestro viaje a San Marino lo armamos en pocos meses. Fue una decisión muy difícil la que tomamos porque con mi marido éramos muy jóvenes. Yo estudiaba medicina en la Universidad Nacional de Rosario y mi marido trabajaba en una fábrica de acero muy conocida en San Nicolás. Un 14 de octubre le llegó el telegrama que se quedaba sin trabajo”, empezó relatando la enfermera pergaminense que tiene una vida construida a 12 mil kilómetros de Argentina.
Franco confesó que la partida de Argentina no era una idea que estaba en los planes del matrimonio. “Éramos jóvenes con ganas de crecer y progresar en nuestro país, pero esa situación (la pérdida de trabajo de su marido) nos llevó a tomar una decisión muy sufrida, sobre todo para nuestras familias. Emigrar en 1992 no era como emigrar ahora, las posibilidades de que nos escuchen no eran las mismas que tenemos ahora. Fuimos una de las primeras familias que vinimos a San Marino”, aseguró la profesional de la sanidad.

Marcela Franco junto a su marido Rubén Darío Righetti en San Marino. Hace 28 años tomaron la decisión de emigrar del país. (MARCELA FRANCO)
Asimismo señaló: “Tuvimos que cambiar sueños, cambiar ideas, metas, lenguas. Prácticamente tuvimos que cambiar la piel para sobrevivir en un lugar diferente, con personas diferentes y con un clima diferente. Cuando uno está lejos de su casa, hasta los perfumes son distintos y uno nota todo. Hoy, con el paso del tiempo y si tengo que hacer un balance, digo que estos 28 años fueron maravillosos, llenos de momentos hermosos. Con 53 años y con cuatro nietos nos sentimos realizados con mi esposo”.
Durante todo este tiempo, Franco, su esposo y sus hijas debieron superar obstáculos que le impuso la vida. “Estuvimos obligados a hacer muchas renuncias. Hubo momentos difícil, terribles, los seres más queridos se fueron y nosotros no los pudimos saludar, no pudimos estar cerca. Esas son cosas que a uno lo marcan para siempre”, indicó.
Franco también aseguró que “esa decisión que habíamos tomado con mi marido nunca nos hizo cambiar lo que nosotros éramos por dentro, siempre tuvimos bien presente nuestros orígenes y hasta el día se lo transmitimos a nuestras hijas y nietos. Pensamos que mantener vivas nuestras raíces nos hacen estar más cerca de nuestro país”.

La familia vive en un lugar paradisíaco. El 7 de abril de 1992 dejó el país en búsqueda de un mejor futuro para todos. (MARCELA FRANCO)
Su relación con Covid-19
La pandemia del coronavirus también modificó las estructuras laborales de Franco en el Hospital Estatal de San Marino. “El 26 de febrero el director del hospital me llamó y me comunicó que sería la responsable del área de Covid-19. Fue todo muy fuerte para mí, muy nuevo. Ese día eran las 3:00 y todavía estaba adentro del hospital organizando los repartos individuales con todo lo que se necesita para asistir a un paciente en una unidad infectiva. Es un momento en el que se mezclan muchas sensaciones, miedos, ganas de trabajar todos juntos y expectativas”, manifestó la coordinadora del área.
Franco también contó de qué manera trabajan para combatir el Covid-19: “En el Hospital estamos organizados con tres repartos. La geriatría que tiene 20 camas, la zona roja de 15 camas y la zona gris de 6 camas. Al principio todos los repartos estaban llenos, en muy poco tiempo se produjo un movimiento exponencial de los recobros. A medida que fueron pasando los días tuvimos que implementar otro reparto Covid-19 de 7 camas para pacientes que ingresaban con sintomatología de coronoavirus y que luego daban negativos. Hubo momentos de pánico donde pensábamos que debíamos transformar todo el hospital”.
Hoy en día, la enfermera señaló que hubo avances en las tareas de sanidad: “Para nosotros también todo ha ido evolucionando. Hoy en sólo 40 minutos podemos saber si el paciente tiene coronavirus o no. Todos los días vivimos momentos distintos con este virus y siempre estamos testeando todos los datos. En mi caso también participo en el trabajo domiciliario de los pacientes. Somos muchos los que estamos en esta lucha”.

Juliana Righetti y Marcela Franco. Las dos trabajan en el área de infectados por coronavirus en el Hospital de San Marino. (MARCELA FRANCO)
MARCELA FRANCO DURANTE EL ANUNCIO DE SU NUEVA LABOR SANITARIA EN EL HOSPITAL DE SAN MARINO