miércoles 15 de abril de 2026

Renzo Picarelli será asistente técnico de un equipo de basquetbol de Chile

25 de agosto de 2017 - 00:00

El entrenador pergaminense de 23 años, hijo del reconocido relator, viajará el lunes a Chile para ser asistente técnico de CEB Puerto Montt de la Liga Nacional de ese país. “Es el sueño que intento alcanzar desde que me inicié en esto”, reveló.


Renzo Picarelli se encuentra frente al desafío más importante de su corta carrera como entrenador de basquetbol. El joven de 23 años, hijo del reconocido relator José Luis, viajará el lunes a Chile para sumarse al cuerpo técnico de  CEB Puerto Montt de la Liga Nacional de ese país que encabeza otro pergaminense, Carlos Musso. En diálogo con LA OPINION, Picarelli brindó sus sensaciones acerca de esta gran experiencia.

- ¿Imaginaba que esta oportunidad le iba a llegar tan pronto, a sus tan solos 23 años?

- Para mí es el desafío más importante y el más grande que me toca afrontar. Es un paso enorme para mi corta edad y es el sueño que intento alcanzar desde que me inicié en esto. Una vez que dejé de ser jugador tenía claro que quería ser entrenador, pero no imaginaba que podía dar un paso tan grande como este. Igualmente lo deseaba y lo esperaba con ansiedad.

- ¿Cómo se originó esta posibilidad?

- Una vez que empecé en Eneba (Escuela Nacional de Entrenadores de Basquetbol) me propuse instruirme cada vez más y comencé a hacer clínicas y diferentes campus. Y un día hablando con Ricardo Bojanich le comenté que quería dedicarme a dirigir y le dije que ante cualquier posibilidad que surja, que me avise. Así fue que se dio el contacto con otro pergaminense (Carlos Musso) que está dirigiendo en la Liga Nacional de Chile, en CEB Puerto Montt y voy a ir como asistente.

- ¿En ese equipo chileno tendrá esa función o también cumplirá otro rol?

- Por lo que hablamos voy a ser el primer asistente de Musso en la Liga Nacional y a su vez, en la semana, voy a trabajar con las divisiones formativas del club pero no para dirigir, sino para dar las clases. Allá hay semanas en las que se juegan hasta cuatro partidos en inferiores, entonces por más que quiera dirigir alguna división, se me va a hacer difícil.

- ¿Considera que el cambio será brusco, ya sea desde lo basquetbolístico hasta su adaptación al profesionalismo?

- El cambio empieza desde lo deportivo. Cambia el basquetbol, pasar de la Asociación de Pergamino a la Liga Nacional de Chile es un cambio muy grande. Hasta acá mi única experiencia fue el Provincial de Clubes con Comunicaciones y con Gimnasia, así que de entrada hay un cambio grande, ya sea de táctica, nivel y de jugadores. Y en cuanto al club sé cómo jugó en la Liga local chilena, en la que llegaron a las semifinales, y cuento con la ventaja de que hay un pergaminense que me va ayudar para trabajar a la par.

- ¿Es consciente de que irá a Chile a ganar experiencia y prestigio para su carrera pero que al mismo tiempo dejará muchas cosas en Pergamino?

- Irme de Pergamino para mí es muy difícil. La primera impresión que tuve cuando hablé con Ricardo (Bojanich) y cuando conversé con ‘Carlitos’ (Musso) fue una alegría grande y no lo dudé un segundo. Y cuando fueron pasando los días y estaba todo confirmado, comencé a pensar en mis amigos, en los ‘profes’ que he tenido de entrenadores y en la incertidumbre de saber cómo será vivir en otro país. Obviamente que sé que dejo muchas cosas acá, pero también entiendo que es lo mejor para lo que quiero, que es en algún momento dirigir en la Liga Nacional de Argentina o estar en ese ambiente.

- ¿Qué clase de entrenador considera que representa o qué basquetbol le gusta pregonar?

- Primero que nada me gusta tener a los jugadores motivados, que el equipo esté convencido de lo que quiero y si ellos están de acuerdo, eso nos puede llevar a ganar o a mejorar. En divisiones formativas me gusta mucho que el jugador progrese, que se sacrifique, que siempre busque un porqué. Y en las categorías superiores me interesa mucho ganar, no soy de decir que me interesa jugar bien, me importa el ganar y el desarrollo de la táctica para conseguir eso.

- Tuvo grandes entrenador en su etapa de jugador como Basilio González, Ricardo Palacio, Marcelo Duffy, Ricardo Bojanich y Atilio Baglione ¿Se lleva algo de cada uno o se siente identificado con alguno en particular?

- En mi caso siempre rescato lo mejor de los entrenadores que he tenido, es una frase hecha, pero tan cierta. Lo tuve a Duffy y la pasión que tenía Marcelo la vi en muy pocos. También lo tuve a ‘Riki’ (Palacio) y es muy difícil de explicar o transmitir la cantidad de conocimiento que tiene, es un libro abierto. De Basilio me quedo con todos los valores que me ha enseñado de chico y a “Buby” (Baglione) lo he tenido en selecciones juveniles y siempre me ha dejado una enseñanza. Respeto mucho a cada uno de los entrenadores que me dirigieron y si me tengo que identificar con alguno elijo a Marcelo (Duffy), fue el que más me marcó.

- ¿La idea que tiene es volver pronto para dirigir en Argentina o entiende que esta es la primera estación de los viajes que imagina hacer?

- La verdad que no lo pensé mucho, pero ser asistente en la Liga Nacional de Chile es una oportunidad deportiva muy grande para mí. Además, en caso de clasificar, podemos jugar la Liga Sudamericana y la Liga de las Américas. Pienso que a partir de ahí se va a ir dando todo, pero por ahora solo quiero ser consciente de la oportunidad que me toca afrontar y probar hasta marzo. De ahí en adelante lógicamente que voy a hacer carrera.

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