Un convicto colombiano logró burlar los controles fronterizos argentinos, delinquir en nuestro país, ser procesado, condenado y cumplir una pena bajo una identidad falsa para no enfrentar un grave procesamiento de la Fiscalía de Pergamino que lo buscaba desde hace diez años.
Mao Mauricio Díaz Torres, prófugo por salideras bancarias “pincha ruedas” en Pergamino en 2016, fue detenido y condenado en Bahía Blanca bajo la identidad falsa de Luis Andrés Ramírez Roa. Su verdadera identidad se descubrió durante la ejecución penal, activando un pedido de captura vigente desde hace casi diez años.
Giro inesperado
El caso que mantuvo en vilo a investigadores judiciales durante casi una década sumó un giro inesperado en las últimas semanas: el ciudadano colombiano Mao Mauricio Díaz Torres (51), señalado como líder de una organización criminal dedicada a salideras bancarias bajo la modalidad “pincha ruedas”, logró burlar durante años controles migratorios, policiales y judiciales utilizando una identidad falsa con la que incluso fue condenado en la provincia de Buenos Aires.
La investigación, encabezada por el fiscal Germán Guidi desde la Fiscalía 2 de Pergamino, se remonta a abril de 2016, cuando una banda integrada mayoritariamente por ciudadanos colombianos —y al menos un cómplice de origen georgiano— protagonizó dos intentos de robo tras extracciones bancarias en la ciudad.
Fugitivo bajo otra identidad
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Mao Mauricio Díaz Torres fue condenado como Luis Andrés Ramírez Roa en Bahía Blanca y descubierto en prisión por salideras “pincha ruedas”.
LA OPINION
En uno de los episodios, ocurrido el 29 de abril de ese año, un vecino comprometido resultó clave: tras advertir la maniobra delictiva contra un automovilista que había retirado dinero de entidades bancarias, alertó a la Policía y permitió la aprehensión de cuatro integrantes de la banda. El quinto sospechoso logró escapar. Para los investigadores, ese fugitivo era precisamente Díaz Torres.
El segundo hecho, registrado el 20 de abril de 2016, también bajo la modalidad “pincha ruedas”, fue frustrado por la propia víctima, un empresario que advirtió la maniobra a tiempo y evitó el robo.
Mientras los cómplices fueron procesados, juzgados y cumplieron sus condenas, el presunto cabecilla logró mantenerse prófugo. A pesar del pedido de captura nacional e internacional emitido a través de Interpol, el sospechoso no pudo ser localizado durante años.
La causa tuvo un avance en 2023, cuando desde Colombia surgió información sobre el procesamiento de Mao Mauricio Díaz Torres. En ese contexto, la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N° 2 —entonces a cargo del fiscal Francisco Furnari— impulsó un pedido de extradición. Sin embargo, el acusado interpuso recursos legales para evitar su traslado a la Argentina.
Los investigadores sospechan que, en ese momento, Díaz Torres habría decidido cambiar de identidad. Así, ingresó nuevamente al país con documentación falsa bajo el nombre de Luis Andrés Ramírez Roa, sin que se activaran las alertas de captura vigentes.
Con esa identidad apócrifa, el hombre volvió a delinquir en territorio bonaerense. En abril de 2025 fue aprehendido en flagrancia por la Policía en Bahía Blanca. Al no registrar impedimentos legales con ese nombre, la Justicia avanzó sin detectar la maniobra: la Fiscalía lo procesó, un Juzgado de Garantías lo envió a juicio y el Tribunal Oral en lo Criminal N° 3 lo condenó el 8 de agosto de 2025 a un año y nueve meses de prisión por robo agravado en poblado y en banda en grado de tentativa.
El dato más llamativo del caso es que toda la cadena judicial —desde la detención hasta la condena— se desarrolló bajo una identidad falsa.
La situación cambió recién durante la etapa de ejecución penal. En el marco del Legajo de Ejecución N° 12.719, tramitado ante el Juzgado de Ejecución N° 2 del Departamento Judicial Bahía Blanca, se estableció la verdadera identidad del interno. Según fuentes judiciales, el propio detenido habría sincerado su nombre real.
La información fue confirmada el 26 de marzo de 2026 mediante una comunicación oficial, en la que se ratificó que el condenado registrado como Luis Andrés Ramírez Roa es en realidad Mao Mauricio Díaz Torres, ciudadano colombiano nacido el 24 de diciembre de 1974.
Actualmente, cumple su pena en la Unidad Penitenciaria N° 4 del Servicio Penitenciario Bonaerense, con vencimiento previsto para el 7 de enero de 2027.
El descubrimiento activó automáticamente el pedido de captura que la Fiscalía 2 de Pergamino mantenía vigente desde 2016. A partir de ese momento, se logró unificar la información judicial y vincular al condenado con la causa por asociación ilícita y salideras bancarias.
Desde el Ministerio Público destacaron la persistencia del equipo de investigadores que, durante años, sostuvieron la búsqueda del sospechoso. “Nunca se abandonó la expectativa de lograr su detención”, indicaron fuentes cercanas a la causa.
La reconstrucción del caso permite dimensionar la complejidad del accionar delictivo: no solo por la estructura organizada de la banda y la modalidad utilizada —que incluía la posible participación de “entregadores” en entidades bancarias— sino también por la capacidad del principal acusado para eludir controles estatales durante años mediante el uso de identidades falsas.
Con la confirmación de su verdadera identidad, la Justicia de Pergamino avanza ahora en la consolidación de la causa que lo señala como líder de una organización criminal que operó en distintas ciudades bonaerenses, y que durante años logró mantenerse activa a partir de maniobras coordinadas y altamente planificadas.