Mediante el viejo engaño conocido como el cuento del tío o falsos secuestros, varios vecinos de nuestra ciudad y la región han sido víctima de robos. La Jefatura Departamental envió a la comunidad una serie de recomendaciones.
La Jefatura Departamental Pergamino de Policía emitió un comunicado de alerta a la población sobre una nueva ola de estafas y extorsiones telefónicas.
Mediante el viejo engaño conocido como el “cuento del tío” o falsos secuestros, varios vecinos de nuestra ciudad y otras localidades que integran la Departamental policial han sido víctima de robos.
A raíz de ello, las autoridades policiales se vieron en la necesidad de advertir a la población a través de los medios de prensa sobre la presencia de “personas que aducen pertenecer a distintas instituciones o reparticiones públicas, privadas u ONG, los cuales intentan reparar, vender, promocionar objetos o propagandas o ventas ambulantes”.
También recomienda estar atento a “llamados telefónicos expresando gritos, manifestando ser un familiar, (hijo, nieto, hermano) que se encuentra secuestrado, que hablan con dificultad aduciendo tener la boca golpeada”.
En otros casos los delincuentes “se identifican como policías, jueces o secretarios, entablando conversación acerca de posible accidente de familiares cercanos, para posteriormente y a partir de los datos obtenidos, le indican que se trata de un secuestro y que deben depositar cierta sumas de dinero en determinado lugar”.
Recomendaciones
A los fines de prevenir este tipo de delitos que generan un estado de angustia y pánico, la Jefatura Departamental Seguridad Pergamino sugiere:
Solicitar presencia policial mediante un llamado a la comisaria o destacamento jurisdiccional (Abonados 101 o 911 emergencias)
En el caso de llamada con cobro revertido (salvo que tenga un familiar en una unidad penitenciaria o familiares de viajes o vivan en el exterior) tiene la opción de rechazarla.
Al atender siempre deberá solicitar que el llamante se identifique, preguntar quién es y con quiere hablar, antes de contestar lo que se le requiera.
Tratar de mantener la calma posible, ya que muchas veces, quien atiende se confunde entre gritos y sollozos simulando víctimas de secuestro.
Si el llamado es de números privado o proveniente un jefe policial, requerir la identificación del sujeto, teléfonos fijos y domicilio de la Dependencia Policial.
Cuando se trata de mensajes de texto, no responder, asesorarse con reparticiones oficiales, cuando se trata de premios consistentes en vehículos automotores, viviendas, sumas de dinero importantes o voucher de turismo.
En todos los casos no aportar información sobre datos filiatorios propios o de sus familiares, domicilios, movilidad o números de teléfonos.
Comunicarse inmediatamente con la seccional policial más cercana a su domicilio, antes de tomar cualquier tipo de resolución al respecto o dirigirse a cualquier repartición judicial más cercana (fiscalías, juzgados, defensorías).
Requerir asesoramiento legal con abogado, o cualquier profesional de confianza y/o entendido en leyes.