miércoles 13 de mayo de 2026

Marcos Carini: “En materia de adicciones debe ser la legislación la que marque el rumbo”

26 de febrero de 2017 - 00:00

En la búsqueda de miradas que ayuden a comprender en toda su dimensión la problemática del consumo, LA OPINION dialogó con Marcos Carini, psicólogo que trabaja este tema desde diversos ámbitos. Apuntó la importancia de la planificación estratégica  y consideró que hay que tomar la ley como marco para dar respuestas a una sociedad que las reclama.


El tema de las adicciones es acuciante y está presente en la agenda pública desde la preocupación que la propia comunidad siente por las consecuencias que conlleva. Esto requiere de la búsqueda de abordajes que den respuesta a desafíos complejos que se le plantean a una sociedad azotada por este flagelo. Hace unos días un informe publicado por LA OPINION dio cuenta de ello acercando testimonios de personas afectadas por el consumo. 

Para seguir reflexionando sobre esta cuestión y en la búsqueda de miradas que ayuden a la comprensión de esta problemática, LA OPINION consultó al psicólogo Marcos Carini, un profesional de conocida trayectoria que trabaja en esta temática desde diversos ámbitos. En la entrevista planteó su posición personal respecto del marco actual de abordaje y analizó la temática desde sus diversos aspectos. 

-¿Observa un incremento en la problemática del consumo?

-La realidad es que el observatorio argentino de drogas hace muchos años que dejó de ser un lugar de referencia para conocer datos. Hoy hay una creciente preocupación de diferentes sectores por esta problemática y posiblemente haya un incremento en el consumo. 

-¿Esa preocupación de diferentes sectores va acompañada de acciones por parte de los Estados?

-A nivel gubernamental e incluso en los procesos electorales este tema se pone en agenda. Se habla de la lucha contra el narcotráfico y la problemática de las adicciones. Muchas agrupaciones sociales empezaron a presionar a los gobiernos y a elaborar propuestas de intervención. Pero este accionar es un tanto caótico.

Hoy se están definiendo rumbos y hay cierta incertidumbre.  El plan estratégico sigue sin estar claro. En este punto que creo que corresponde al Estado nacional, provincial y estamentos municipales poder definirlo.

-¿La ausencia de una planificación tiene que ver con desacuerdos entre los decisores de políticas públicas?

-Para responder a este interrogante, habría que pensar la historia reciente de las adicciones . El país tiene dos espacios muy diferenciados  y de muchísimo peso al momento de definir estrategias: por un lado la dirección nacional de Salud Mental y por el otro, la Sedronar. La primera con un criterio técnico y la segunda con recurrentes fracasos muchas veces ocasionado por la impericia de quienes fueron designados para su conducción. Es una historia de frustraciones de veinte años  que ha tenido altos costos y accionar errático. Inclusive la cuestión de manejar centralizadamente las campañas de prevención ha dado poco resultado. En todo caso han sido el sostén económico de antiguos dispositivos. A nivel provincial la realidad ha sido parecida. Los CPA se crearon como estructuras importantes que luego fueron degradadas.  La dirección provincial tiene el desafío de dar funcionalidad a los mismos.

-¿La emergencia en adicciones declarada por el Gobierno nacional sincera de algún modo esta cuestión?

-La emergencia sincera que el tema ha sido puesto en la agenda del Gobierno en términos de preocupación; pero no he visto innovación en cuanto a las propuestas, que parecen ser viejas con nuevos mensajes.

-¿Los estados locales han avanzado más en el abordaje de este tema?

-Es muy variable, pero creería que no. Las autoridades locales han sido expectantes s de lo que pasa a nivel nacional. Lo que sucede en Pergamino donde hay dispositivos propios funcionando en forma articulada es casi una excepción.

-¿En el actual contexto de la problemática del consumo es necesario crear nuevos dispositivos y con qué criterio de abordaje?

-La Ley de Salud Mental pone en el foco en los hospitales generales que deberían tener espacios destinados a la atención de los pacientes para después pasar a dispositivos intermedios.

Creo que los hospitales  de la Provincia no lo han logrado. En nuestra región me consta que hay una decisión de las autoridades de poder dar respuestas desde el Hospital. Pero en líneas generales a nivel provincial no es mucho lo que se ha avanzado. El 10 por ciento del presupuesto debería volcarse a Salud Mental y esto no ha sucedido. No se ven dispositivos en los hospitales generales ni se los ha dotado de herramientas para abordar la complejidad que tiene esta problemática.

-¿Qué opinión le merecen los dispositivos que se crean por fuera del ámbito estatal?

-Es muy difícil decir que un dispositivo no sirve. Todos sirven.  Lo que sucede es que hay una legislación vigente que no permite la apertura de nuevos espacios para abordar las adicciones. Ahí es donde la planificación estratégica debe cobrar valor para que sea la legislación la que marque un rumbo.

La percepción de la sociedad

-¿Cuál es la mirada de la sociedad sobre la cuestión de las adicciones?

-Este tema impacta en la sociedad por la cuestión de la seguridad, más que por la salud. Las adicciones empiezan a hacer más ruido cuando se las asocia con el delito o cuando alguien que consume lo hace en la calle. En la sociedad coexiste la idea de que el adicto genera problemas y habría que aislarlo. De hecho en muchas encuestas cuando se le pregunta a una persona a quién se debe llamar si se ve a alguien consumiendo, la mayoría responde a la policía y no a un servicio de asistencia médica. Esta percepción está influida por tantos paradigmas con los que se han pensado las adicciones. Hay que hacer una profunda autocrítica sobre esto, porque también es cierto que los dispositivos de salud se han quedado atrás.

El principal desafío

¿Cuál considera que es el principal desafío en materia de adicciones?

-Creo que hay que establecer un lineamiento claro y proponer objetivos.  Y aquí es donde cobra valor la legislación vigente y las resoluciones que se toman.  El respeto por las políticas que se definen es clave para implementar eficazmente una estrategia. La elaboración del método es el gran desafío.

El profesional

Marcos Carini es psicólogo, actualmente dirige el Centro Padre Galli y es asesor de la Cámara de Diputados en materia de Adicciones. Antes trabajó en el Servicio de Adolescencia del Hospital San José.

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