Trabaja en barberías de Palermo y Recoleta. Sus clientes son Guillermo Francella, Abel Pintos, Arturo Puig, Federico Bal, Jonás Gutiérrez, Horangel, Juan Manuel Varela y Marcelo Moura, entre otros. El rey de la navaja mantuvo una charla con LA OPINION.
Con sus 48 años, el reconocido “barbero de famosos” y pergaminense, José Quiroga, en una entrevista concedida a LA OPINION relató su experiencia de vivir de la barbería y peluquería en Buenos Aires, y de la posibilidad de implementar su trabajo en Pergamino.
La barbería con navajas es algo que dejó de usarse desde hace un tiempo por cuestiones de higiene y por la transmisión de algunas enfermedades debido a los cortes en la piel. Sin embargo, a partir de la existencia de navajas descartables, esta antigua tendencia se convirtió en una moda en las grandes ciudades. Así lo explicó José que se dedica a esto desde los 14 años y ha forjado su propia carrera sobre la base de navajas, talento y profesionalismo.
“Estoy trabajando en barberías de Palermo y Recoleta que son de la misma firma. Tengo experiencias nuevas así que aprendo constantemente. Soy un agradecido de tener este don y conocimiento en cortes de cabellos, afeitadas y rasuradas, e implementarlos nuevamente a los tiempos que estamos viviendo. Tenemos jóvenes que se hacen cortes en degradé, el turista que va y se afeita que es el que está más acostumbrado a hacerlo. Es una profesión muy linda la de peluquero y también la de barbero, ya que realizamos afeitadas con navajas descartables que era lo que se había dejado de usar por una cuestión de higiene, por contagio de enfermedades y demás”, comenzó diciendo Quiroga.
Innovar constantemente
-¿Cómo son las barberías modernas y qué servicios ofrecen?
-La barba es una moda en este momento y se usa mucho el recorte de barba, no tanto la rasurada pero hay quienes van a la barbería a rasurarse completamente porque te dura más días sin que te afeites en tu casa. Te deja la cara de otra manera, más descansada porque se hace un tratamiento previo con toallas con calor, vapor, aceites, que después al afeitarse se nota la diferencia. Hay que tener cuidado porque estás trabajando con la cara de alguien, cualquier error puede desencadenar en un corte.
-¿Cuánto te sirvió la experiencia de peluquería para esto?
-Arranque en el año 83, tenía 14 años recién cumplidos y ya afeitaba con las navajas que me había regalado un “prócer” de Pergamino, el fallecido Aguilar, el peluquero más antiguo de Pergamino. Un día me llama y dice: “Usted es el peluquero más joven de Pergamino y yo el más viejo, estas navajas son para usted ya que las va a usar mucho tiempo y yo ya no tengo más tiempo”. Me regaló 10 navajas y brindó la bienvenida a la profesión; al mes falleció. Con 48 años tengo muchísimo por aprender y tengo ganas de hacerlo. El haber sido peluquero me permitió tener un mejor dominio de las navajas, que son fundamentales en la barbería.
- ¿Es viable para Pergamino esta moda?
-Es todo cuestión de que la gente se acostumbre. En este caso, en Palermo y Recoleta, las barberías funcionan como un despeje mental para el hombre. No solamente se hace barba, se trabajan pelos de la nariz, de las orejas, cejas, todo lo que hace a la estética masculina que hoy por hoy el hombre le está dedicando tiempo y atención, antes no era así. Es como un club de caballeros, vos vas y te dan un café o una cerveza, te relajás, hay masajistas. Pergamino es una ciudad para apostar, para hacer cosas que nunca se hicieron. Hay gente que conoce mi trayectoria y sabe que trabajo seriamente, por lo que también te apoya y te sigue.
Relación con los famosos
-¿Qué famosos te han tocado? ¿Son diferentes al cliente común?
-Los famosos que me han tocado creo que por algo son famosos. Estuve hablando con Guillermo Francella de Racing y no sé nada de Racing. Tienen una humildad para hablar con uno como para hablar con cualquier otra persona. El único que supuestamente no quiere que lo atiendan en público es Adrián Suar, que se lo atiende en un horario distinto antes de que comience a funcionar la barbería. Arturo Puig es un tipo sencillo, un tipo bárbaro. Abel Pintos, es un muchacho que me contó sobre su gira y proyectos a corto plazo.
La barbería es como ir al psicólogo, muchas veces te cuentan cosas, famosos o no famosos, que no les preguntás y necesitan sacarlas. Los turistas son muy generosos, agradecidos y aunque muchas veces cuesta intercambiar palabras por el idioma, se forma un lindo clima.
José Quiroga vive un gran momento en su carrera, aunque sus lazos con Pergamino parecen ser innegociables. Facundo su hijo y los amigos, hacen que el “rey de la navaja” como lo llaman en la gran ciudad nunca deje de soñar con volver a su ciudad y armar su propia barbería.