Con motivo de las inundaciones que afectaron a algunas zonas del Litoral argentino, Cáritas publicó el 9º informe de situación regional proveniente de las diócesis de Rosario, Paraná, San Nicolás, Gualeguaychú y Venado Tuerto.
El informe explica las complicaciones generadas por las lluvias, enumera las calles anegadas, cortes de rutas, y da a conocer los pedidos de ayuda para los evacuados en cada diócesis.
En la arquidiócesis de Rosario, las localidades más complicadas fueron Arroyo Seco y Villa Constitución. Desde Cáritas diocesana se les otorgó una suma de dinero para la compra de elementos de limpieza y colchones en la misma localidad, para animar la economía local. El sacerdote manifestó que hubo un porcentaje de afectados que no es de las familias más humildes, sino que es gente trabajadora, que está muy desanimada y que no se anima a pedir, por lo que los voluntarios de la parroquia están recorriendo las casas, solicitando localmente colchones y artículos de limpieza.
Algunos barrios de la ciudad de Rosario permanecieron inundados por muchos días. No obstante al bajar el agua, en el operativo de la vuelta a casa, Cáritas diocesana lanzó una campaña de elementos de limpieza, colchones y alimentos (no ropa) que fueron enviados a las diferentes comunidades.
Venado Tuerto
En la diócesis de Venado Tuerto, las localidades más afectadas fueron Chovet, Wheelwright, Teodelina, Firmat, Melincué y Elortondo. Ya en ninguno de los pueblos quedan evacuados. No obstante desde el equipo diocesano se activó el protocolo correspondiente y se mantuvo comunicación permanente con las referentes parroquiales, sacerdotes y autoridades comunales para manifestar cercanía y disponibilidad.
Nuestra Diócesis
En San Nicolás, el equipo diocesano estuvo atento a las necesidades y en salida, visitando las familias y relevando las necesidades. Hubo barrios bajo el agua, y otros muy afectados por la caída de árboles y cables.
La situación más grave se registró en La Emilia, localidad que estuvo casi en su totalidad bajo agua. La crecida llegó a los techos y la comunidad fue totalmente evacuada en la escuela de Villa Campi. Otros migraron a casas de familiares a San Nicolás, y otro porcentaje no quiso abandonar sus casas, lo que complicó la situación, ya que el agua estuvo casi al nivel de los techos.
En este marco, el equipo diocesano visitó y relevó los lugares afectados, con una manifiesta tristeza ante la realidad de un pueblo completamente bajo el agua, y aseguraron que habrá mucho tiempo de trabajo en terreno.
En Paraná
En la diócesis de Paraná la situación fue menos grave, pero igualmente con complicaciones. En la ciudad capital hubo muchos barrios anegados, aunque sin evacuados, y rutas y caminos cortados. En San Benito, localidad cercana, hubo cinco familias evacuadas que fueron atendidas por la Municipalidad local.
Santa Elena
En Santa Elena la situación fue más compleja, porque a la gran cantidad de agua caída por las lluvias, se sumó el despido de 140 personas del Municipio. Solicitaron colaboración con alimentos a Cáritas diocesana. Además, los cortes de rutas y caminos afectaron la tarea diaria de los changarines y jornaleros. El equipo de Medio Ambiente y Gestión de Riesgo en Emergencias (Magre) mantuvo comunicación constante con la zona afectada y ofreció su disponibilidad. Por ello se activó el protocolo diocesano.
En la diócesis de Gualeguaychú, si bien hubo mucha lluvia, no hizo mayores destrozos. En la localidad de Gualeguay hubo zonas anegadas. El equipo Magre regional mantuvo permanente comunicación con los referentes de cada diócesis para conocer el estado de situación, manifestar su cercanía y disposición para lo que se necesite.
Solidaridad
Por otro lado, se sigue impulsando la solidaridad hacia toda la región a través de la cuenta de Banco Nación de Cáritas Nacional. Además de la elaboración del informe regional, se mantiene una comunicación permanente con el Área de Ayuda Inmediata y Emergencias de Cáritas.