La jornada se desarrollará el lunes en el Colegio del Huerto. El ser feriado posibilitará que numerosos catequistas, provenientes de parroquias y capillas de las localidades que forman la jurisdicción diocesana, puedan estar presentes. Por ser año jubilar, la misa será en horas del mediodía en la Parroquia La Merced.
DE LA REDACCION. El lunes, en el Colegio Nuestra Señora del Huerto, Hermana Crescencia Pérez 646, se desarrollará el Encuentro Diocesano de Catequesis. La cita, que comenzará a las 8:30, se realiza cada año durante el feriado largo de agosto ya que el objetivo es que la mayor cantidad de catequistas de las parroquias y capillas de diferentes localidades de la Diócesis de San Nicolás puedan participar. Motiva esto que en años anteriores la participación haya sido muy buena, superando incluso las 400 personas, por lo que se espera una cantidad similar de catequistas para esta nueva jornada.
Este año el encuentro se enmarca en el Jubileo de la Catequesis habida cuenta de que la Iglesia católica atraviesa el Año de la Miserircordia, por ello el lema bajo el cual se realiza la jornada es: Catequistas, reflejo del amor misericordioso del Padre.
Este encuentro hace más de treinta años que se viene desarrollando en nuestra ciudad y justamente en agosto porque el 21 se recuerda a San Pío X, considerado el patrono de los catequistas.
Jornada de formación
En contacto con LA OPINION, el padre Carlos Miri, párroco de Nuestra Señora de la Merced, contó que todos los años, durante el feriado de agosto, desde hace más de treinta años se celebra el encuentro de catequesis en Pergamino. Si bien hemos cambiado de sede, algunos años se desarrolló en Maristas, otros en el Normal, en esta oportunidad, la jornada tendrá lugar en el Colegio del Huerto, a partir de las 8:30.
El padre Miri destacó que el propósito de este encuentro es que todas las catequistas de las diferentes parroquias y capillas de las ciudades y pueblo que integran la Diócesis de San Nicolás, puedan estar presentes.
De acuerdo con lo expuesto por el sacerdote, la del lunes será una jornada de renovación y formación en la catequesis a raíz de las charlas y los talleres que se llevan adelante. Además es un momento en que los catequistas comparten su experiencia y reflexionan sobre ella.
Año Jubilar
Este año la Iglesia católica atraviesa el Año de la Misericordia por lo que el encuentro tendrá la características de ser el Jubileo de los catequistas. Por eso luego de compartir algunos talleres durante la mañana del lunes, en horas del mediodía se celebrará la misa en La Merced que es un templo jubilar declarado así por Héctor Cardelli. En este sentido todos los que atraviesen las puertas santas de La Merced ganarán indulgencia siempre y cuando hayan cumplido con la confesión, la comunión y el rezo por las intenciones del Papa Francisco, señaló el padre Miri y contó que durante la misa el obispo Héctor Cardelli ordenará de diácono al joven nicoleño Nicolás Albornoz que desde febrero desarrolla labores en la Parroquia de la Merced. El diácono es un catequista por excelencia ya que anuncia la buena noticia del reino de Dios y evangeliza entre las personas, sostuvo el párroco.
Si bien hace algunos meses que el Obispado ha enviado a las parroquias la convocatoria al Encuentro de Catequesis, los interesados en participar solo deben asistir al Colegio del Huerto, el lunes, a las 8:30, momento en que serán inscriptos.
Testigos de Jesús
El catequista es, definitivamente, una persona que cree y sigue a Jesucristo viviendo la alegría de ser su testigo. Lo escucha en la oración y en la lectura del evangelio y lo descubre en el discernimiento comunitario y en la vida cotidiana intentando ver a las personas, las cosas, las situaciones, tal y como él las vería hoy.
El catequista se reconoce en búsqueda, en camino; no se cree ni dueño de la verdad ni el maestro que llega para esclarecer a los demás sino un instrumento que el mismo Jesús, presente en la comunidad, envía, sostiene y da fuerza para superar las oscuridades y dificultades. Es parte de la gran marcha de creyentes que han recorrido y aún recorren la historia. Marcha que fue iniciada por el pueblo de Israel y ha continuado en la Iglesia y, a través de ella, ha llegado hasta nosotros.
San Pío X, patrono y modelo
Nacido en una familia pobre, humilde y numerosa, Giuseppe Melchiorre Sarto nació el 2 de junio de 1835 en Riese, Italia. En 1850 ingresó al seminario de Padua, y fue ordenado sacerdote el 18 de septiembre de 1858. Su primera labor pastoral la realizó en la parroquia de Tómbolo-Salzano, distinguiéndose, además de su gran caridad para con los necesitados, por sus ardorosas prédicas que atraían hasta los más alejados del mensaje del evangelio.
En 1884 fue ordenado obispo para la diócesis de Mantua y en 1893, León XIII le concedió el capelo cardenalicio y lo trasladó a Venecia. En ningún momento cambió su modo de ser: sencillo, muy humilde, ejemplar en el amor a los más pobres.
Guiar al rebaño
A los pocos años, al morir León XIII, fue elegido su sucesor y su programa pontificio no fue otro que el del Buen Pastor: alimentar, guiar y custodiar el rebaño humano y buscar a las ovejas perdidas para atraerlas hacia Jesús.
Importantes reformas
La preocupación de Pío X por la santidad de la Iglesia lo llevó a actualizar los seminarios y fundar numerosas bibliotecas eclesiásticas. También se lo recuerda por sus aportes a la música sagrada y a la liturgia y la reforma de la liturgia de las horas.
Permitió la comunión diaria a todos los fieles y cambió la costumbre de la primera comunión: para que los niños pudieran recibirla a partir de los siete años.
Impulsó la enseñanza del Catecismo porque sabía que apartar de la ignorancia religiosa era el inicio del camino para recuperar la fe que en muchos se iba debilitando y perdiendo.
Promovió un nuevo Código de Derecho Canónico que terminó de redactarse en 1917, bajo el pontificado de Benedicto XV.
Pío X impulsó una reforma de la curia romana, encomendó la revisión de la Vulgata a los benedictinos (1907), fundó el Pontificio Instituto Bíblico en Roma (1909) y dio inicio a la publicación de la llamada Acta Apostolicae Sedis (1909), que aún hoy es la publicación oficial que traen los documentos pontificios.
Misionero
Falleció el 20 de agosto de 1914, poco antes del estallido de la llamada primera guerra mundial. El 14 de febrero de 1923 se introdujo su causa de beatificación y fue canonizado el 29 de Mayo de 1954.
Indudablemente fue adoptado por la gente como patrono de los catequistas por su sencillez, sus raíces rurales que jamás dejó de lado y por su ardor misionero y evangelizador.