La propuesta es impulsada por la Secretaría de Desarrollo Social y Salud en el marco de un proyecto de descentralización, articulación y formación para la detección temprana y tratamiento del consumo de sustancias psicoactivas. En diálogo con LA OPINION Marcos Carini, director del Centro Padre Galli, brindó precisiones sobre la iniciativa.
DE LA REDACCION. Ayer en la sala de reuniones de la Secretaría de Desarrollo Social, se puso en marcha un programa de capacitación de promotores comunitarios para el trabajo en adicciones, una iniciativa que se desarrolla con la Secretaría de Salud del Municipio en el marco del Proyecto de Descentralización, articulación y formación para la detección temprana y tratamiento del consumo de sustancias psicoactivas.
En diálogo con LA OPINION el psicólogo Marcos Carini, director del Centro Padre Galli, brindó detalles sobre el objetivo del programa de capacitación y comentó los alcances del primer encuentro.
- ¿Cuál es el objetivo de la capacitación de promotores comunitarios en la temática de adicciones?
- La iniciativa deviene de que desde el Centro Padre Galli empezamos a trabajar en forma descentralizada para llegar a los barrios y a partir de haber formalizado el dispositivo como un servicio e ir agregando barrios. Esta tarea se ha extendido a cuatro barrios de la ciudad, Jorge Newbery, 12 de Octubre, Güemes y Otero, en una tarea integrada con la Secretaría de Salud. En este contexto surge la necesidad de formar promotores comunitarios y comenzamos a trabajar con padres que quieren empezar a ayudar desde el lugar que ocupa. Esto fue creciendo y hay más de 30 personas que ya están trabajando en los barrios y otros que quieren empezar a trabajar. A ellos es necesario brindarles herramientas de abordaje y es por eso que se diseñó esta capacitación en la Secretaría de Desarrollo Social. El objetivo último es crear una red.
- ¿Cuál es la modalidad que tiene la capacitación?
- Está estructurada en encuentros que apuntan a aportar conocimientos. Hay muchos saberes y pocas verdades, conocimientos validados por la práctica. Nosotros pretendemos transmitir un paradigma moderno de abordaje.
- ¿Es gente que ha transitado la experiencia de tener cerca personas afectadas por el consumo de sustancias?
- En algunos casos sí. En otros no. Hay trabajadoras vecinales, manzaneras con sus referentes locales, que también están participando de la capacitación, representantes de algunas organizaciones y gente interesada en la temática. También hay mamás y papás de personas con problemas de adicción y de expacientes que en agradecimiento manifiestan su vocación de participar de esta tarea. Esta red de promotores comunitarios está conformada tanto por personas que se interesan en la temática, como personas que han tenido cerca o han estado en la problemática y que hoy ya no lo están.
- ¿Cuál es el beneficio que aporta al abordaje el contar con promotores comunitarios debidamente formados?
- Nos abre puertas porque no es tan fácil llegar a los barrios y decir Vengo a ayudar. Esto muchas veces lo estamos logrando a través de los promotores comunitarios.
- ¿Cuál es la dinámica de trabajo que tienen los promotores comunitarios en los barrios donde intervienen?
- Cada caso requiere un abordaje particular. No hay un dispositivo que sirva para todos. Ni siquiera para el paciente que viene al Centro Padre Galli. Lo que se realizan son visitas, se arman reuniones. La tarea no es independiente del Centro. Son los profesionales del Centro los que coordinan el programa descentralizado y hay una interrelación que le abre las puertas al dispositivo de atención en el Centro que ha visto incrementada la demanda de atención.
- En términos generales, ¿la persona que es detectada por un promotor comunitario llega más fácilmente a los dispositivos de atención?
- A veces sí y otras no. La consigna es si no se acerca, poder llegar a la familia y ahí cobra un rol fundamental el promotor comunitario que a veces el profesional como representante directo del Estado no puede. La pertenencia del promotor a la comunidad del barrio facilita la llegada. Muchas veces el promotor comunitario está en el barrio, tuvo el problema, lo conoce, logró solucionarlo, lo preocupa y está emocionalmente comprometido con esta problemática.
- ¿Hay riesgo para los promotores cuando inician sus experiencias de abordaje de la problemática en terreno?
- No y la idea es que no se expongan. En realidad la persona está ofreciendo ayuda. Y en cierto modo la capacitación les brinda elementos para intervenir sin exponerse. Esto es ofrecer ayuda. Acá no se trata ni de denunciar ni de buscar narcotráfico, acá se trata de ayudar a las personas que consume.
- ¿Cuál ha sido el nivel de respuesta a la convocatoria a participar de esta capacitación?
- Establecimos un cupo inicial de veinte participantes y se inscribieron muchos más. Lo que acordamos es abrir un nuevo curso apenas finalizado este. Los dictantes son profesionales del Centro y que están trabajando en territorio en el armado de esta red de abordaje.
- ¿Cuándo uno habla de red es similar a lo que hacen a nivel nacional las madres del paco?
- No necesariamente. Las madres del paco ocupan un rol político comunitario importante. Lo que nosotros pensamos es en el armado de una red cuyos nodos de intersección sean mucho más cercanos y coordinados. De hecho hay un referente del Centro Padre Galli trabajando en cada barrio. Las redes se crean con más facilidad que con la cual se sostienen y hacerla sustentable requiere de una coordinación y una acción planificada que vaya guiando las intervenciones. En este sentido la capacitación es fundamental.
- Quienes se están formando como promotores comunitarios ¿realizan la tarea en forma voluntaria?
- Sí. Absolutamente. Esto no persigue ningún otro rédito que el de brindar ayuda. Hoy el mayor desafío es armar la red, aportarles un conocimiento específico para resolver una inquietud: que la intervención tenga un fundamento, que cada uno sepa transmitir y transmita un mensaje coherente y eficaz en función del dispositivo con el que contamos basado en el paradigma que se implementó con la Ley de Salud Mental. Lo que estamos haciendo no es discutir cómo implementar un paradigma. Ya sabemos cuál es. Ahora la tarea es darle las herramientas y aportar desde el Estado la gestión, la organización y el respaldo de la atención.
Continuidad
Ayer el tema de la capacitación fue Construyendo el perfil del promotor comunitario y la coordinación estuvo a cargo de Laura Eyheramonho y Verónica Dolzani. Este programa continuará el martes próximo con el abordaje del tema: Intervenciones del promotor comunitario, encuentro que será coordinado por las mismas profesionales.
El 16 de este mes, la temática será: Conceptos generales sobre las adicciones: aspectos legales, éticos, y toxicológicos, y la coordinación estará a cargo del psicólogo Marcos Carini, director del Centro Padre Galli.
El 18 se concretará la jornada de prevención Generando espacios con la entrega de certificados a los participantes de la capacitación.
El promotor comunitario
Los promotores comunitarios son agentes formados para realizar visitas domiciliarias sociales, encuentros familiares y vecinales de promoción de la salud y actividades de inclusión juvenil.
Esta propuesta de capacitación se encuadra en el programa de descentralización del abordaje de las adicciones. Dado que el trabajo en red potencia los recursos disponibles y optimiza los resultados, se planteó la necesidad de desarrollar e implementar un programa de descentralización de la atención de las adicciones en los Centros de Atención Primaria dependientes de la Secretaría de Salud municipal. La descentralización aporta un acercamiento a las zonas más vulnerables favoreciendo la contención de las personas en riesgo y en este esquema de trabajo el rol de los promotores comunitarios resulta clave.