Hoy se oficiará una misa en honor a la Beata María Crescencia Pérez. La celebración, que será presidida por el padre Carlos Miri será, a las 18:00, en la Capilla del Colegio Nuestra Señora del Huerto. Allí los fieles agradecerán a la beata por las gracias concedidas y pedirán por la pronta canonización de Sor dulzura.
María Angélica Pérez nació en San Martín, provincia de Buenos Aires, el 17 de agosto de 1897. En 1905 su familia se mudó a Pergamino y dos años después, junto a una de sus hermanas, ingresó al Hogar de Jesús.
En esta institución educativa, a cargo de la Congregación de las Hermanas del Huerto, permaneció pupila hasta fines de 1915. Ingresó al noviciado, en la Casa Provincial de las Hermanas del Huerto, en el barrio de Villa Devoto.
La Hermana Crescencia, luego de hacer su primera Profesión Religiosa en 1918, es enviada al Colegio del Huerto en la ciudad de Buenos Aires. En 1924 viaja a Mar del Plata, al Sanatorio Marítimo, donde es responsable del cuidado y educación de las niñas con tuberculosis.
En Mar del Plata permanece hasta 1928, cuando a causa de este frágil estado de salud sus superiores deciden enviarla a Vallenar (al norte de Chile). Allí el 20 de mayo de 1932 María Crescencia falleció serenamente.
Simpleza
La hermana María Crescencia vivió una vida simplemente especial. Dejó a la comunidad un ejemplo de trabajo, compromiso, compasión, humildad, disciplina, trabajo, sacrificio y amor. Por todo esto y porque su ejemplo de entrega permanece hoy en la sociedad, es que María Crescencia fue beatificada el 17 de noviembre de 2012. Se transformó de esta manera en la séptima beata argentina (la primera de la provincia de Buenos Aires), siguiendo los pasos de Nazaria Ignacia March Mesa, María Tránsito de Jesús Sacramentado, María Ludovica de Angelis, Artémides Zatti, Laura Vicuña y Ceferino Namuncurá.