La señera entidad realizó una cena de camaradería en el salón de la nueva sede ubicada en Pueyrredón 341. El vicepresidente de la entidad, Julio do Campo, manifestó que conmemorar no debe significar única ni necesariamente celebrar, también significa hacer memoria, recuperar lo transitado y diagnosticar el presente para lanzarnos con más fuerzas hacia el futuro.
DE LA REDACCION. La Sociedad de Cerealistas del Norte de la provincia de Buenos Aires celebró el viernes por la noche el 50 aniversario de vida institucional. Por tal motivo realizó una cena de camaradería en el salón de eventos de la nueva sede, ubicada en Pueyrredón 341 y aún no inaugurada, con el propósito de compartir tan particular conmemoración.
El encargado de las palabras de apertura fue el vicepresidente de la entidad, Julio do Campo, quien mostró su satisfacción y orgullo de celebrar juntos los 50 años de trayectoria ininterrumpida de nuestra institución. Conmemorar no debe significar única ni necesariamente celebrar, también significa sobre todo hacer memoria, recuperar lo transitado, significa explicar y diagnosticar el presente para lanzarnos con más fuerzas hacia el futuro.
Do Campo sostuvo que el objetivo que aquellas personas se marcaron al fundar la Sociedad ha sido cumplido. Por todo esto, para nosotros cumplir años también significa levantar las copas y brindar por el ayer, por el hoy y por el mañana que vendrá, con la convicción de que debemos continuar juntos y unidos en el camino trazado hacia la concreción de nuevos logros.
En otro tramo de su discurso el vicepresidente de la Sociedad de Cerealistas agradeció a todos los asistentes que viajaron de distintos lugares para estar acompañándonos en este día tan especial. A nuestros socios que nos apoyan en el día a día durante todos estos años. Me siento orgulloso de estar al frente de la comisión directiva en este momento del cincuentenario.
Luego Do Campo hizo un poco de historia al recordar que la Sociedad se inicia por la necesidad de agrupar a los acopiadores de aquella época, así fue como el 1º de diciembre de 1964 quedó legalmente constituida la Sociedad de Cerealistas del Norte de la provincia de Buenos Aires.
Fue su primer presidente Héctor Coltrinari. Llegamos a 1974 donde se compra una propiedad, se acondiciona para tener la casa propia y el 14 de agosto de ese año se inaugura la sede social en San Martín 460 de Pergamino.
Transcurre 1979, cuando ingresé como socio activo en esta sociedad pasé a compartir una entidad que me recibe y me enseña, para mí fue entrar en otra escuela, fueron 35 años de continuo aprendizaje.
De aquellos primeros años de comisión no me puedo olvidar del accionar de acopiadores como Héctor Coltrinari, Ramón Rosa, Romualdo Riva y Rufino Romero.
Llegamos a 1989 y se cumplen 25 años de vida institucional, donde hubo un hecho destacado, se establece un lazo integrador con la Bolsa de Comercio de Rosario, logrando obtener un espacio de participación con esa entidad llevando la voz del acopio regional.
En 2003 se empieza a tratar en comisión la modificación de la sede. En 2005 se decide comprar un terreno existente en calle Pueyrredón. En 2006 se aprobó el proyecto de obra, en adelante ésta se pasa a llamar la obra, como ustedes verán hoy es un sueño casi cumplido.
Por último nuestro agradecimiento para Roberto Riva, nuestro presidente en uso de licencia personal, que estuvo dirigiendo la institución durante 18 años (1996-2014), además dos períodos consecutivos presidente de la Federación de Centros de Acopiadores, hasta abril de este año y representándonos en la Bolsa de Comercio de Rosario y la Cámara Arbitral de Rosario.
Después tomó la palabra el intendente municipal Omar Pacini para destacar el nuevo edificio que está construyendo la Sociedad de Cerealistas como así también el haber cumplido 50 años: Son muchos años de lucha, de esfuerzo, es por ello que deben sentirse orgullosos, como así también por los resultados obtenidos y por los próximos 50 años de vida que van a seguir siendo un orgullo para los cerealistas del norte bonaerense.
La velada concluyó con distintos homenajes, charlas amenas en un ambiente de camaradería y con una distendida cena acompañada por los excelentes shows musicales de Javier Noseda y Heber Enrico.