En la edición de ayer LA OPINION publicó el balance de lo realizado por el subsecretario de Cultura saliente, Raúl Notta, durante sus diez años de gestión.
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En la edición de ayer LA OPINION publicó el balance de lo realizado por el subsecretario de Cultura saliente, Raúl Notta, durante sus diez años de gestión.
Sin otra intención que informar el Diario inició la crónica señalando que Notta asumió después de que Jorge Abal dejara el cargo (que ocupó durante 27 meses) muy cuestionado.
El fonoaudiólogo, ligado al teatro local, hizo un descargo y se manifestó sorprendido por el término utilizado por el Diario. Se me califica como que tuve que irme de mi función de director de Cultura y se me adjetiva como muy cuestionado, sostuvo al tiempo que aclaró que me retiro por dos situaciones: una que no tenía noción de lo que pasaba con el Teatro San Martín porque no se me daba injerencia; la otra es que no podía seguir sosteniendo la Dirección a mi cargo sin cobrar, como figura en el decreto firmado por Héctor Gutiérrez donde consta que yo estuve ad honorem. Pactamos con Cachi, que fuera en marzo, cuando yo me retiraba, porque así podía retomar mis horas cátedra de las cuales ahora estoy jubilado. Pero yo he vivido de mi función docente y de mi profesión de fonoaudiólogo.
Abal aseguró que durante su gestión no tuvo cuestionamientos, al menos no se me lo han hecho saber -expresó-. Si hubiera sido por el intendente yo hubiera seguido todo el tiempo de su gestión porque no teníamos diferencias y, con la gente, con la cual gestioné, manifestó su conformidad y es el día de hoy que todavía me paran por la calle para invitarme a que vuelva al cargo.
En este punto el exfuncionario de Gutiérrez señaló que llevé como norte el respeto a todos los hacedores del arte y poder diferenciar muy bien qué era arte y qué eran lenguajes artísticos porque me parecía que con eso cada uno podía ubicarse en el lugar que le correspondía.
Aunque admitió su amistad con el exintendente, el profesional de la salud aseguró que ingresó al cargo de director de Cultura por pedido de gente en las distintas líneas del arte que me proponen ante Cachi. A él ni se le había ocurrido a pesar de que éramos de encuentros semanales, y a pedido es que él me convoca.
Abal, que ocupó el cargo durante 27 meses sin cobrar un solo sueldo, explicó que lo primero que hice fue tratar de organizar la Dirección. No tenía ni sede. La dejé totalmente instalada, con estructura y con la sala de Bellas Artes totalmente restaurada y en uso al ciento por ciento para poder brindarles a los artistas de Pergamino un espacio donde no tuvieran costos. Así fue como todos los fines de semana estuvo la sala ocupada.
Abal aprovechó el descargo para aclarar aquel cuestionamiento que se le hizo en su momento cuando organizó un espectáculo popular para festejar el centenario de la Escuela Normal, la Escuela Nº 22 y el Club Argentino, con la actuación del reconocido grupo La Mosca. Fue una idea original -definió-. En lugar de hacerles llegar un subsidio generamos un espectáculo masivo para la comunidad de Pergamino donde todo el beneficio fuera para esas tres instituciones. Entonces buscamos de todo el espectro de artistas de nivel nacional y consensuamos que podía ser La Mosca porque el presupuesto, a su vez, era posible cubrirlo. Así fue como trajimos al grupo, convocamos a los técnicos de luz y sonido y escenario exigidos por la banda, y no tuvo éxito. La Mosca venía de actuar en Jujuy ante ocho mil personas. En Pergamino apenas llegamos a mil. Reconozco que no fue exitoso, pero fue hecho, además de la mejor buena voluntad, con un criterio que todos nos comprometiéramos: las tres instituciones vendiendo las entradas, pero no hubo respuestas. Esto sucedió un año antes de mi retiro. Entonces creo que no tiene relación porque luego de eso hubo muchas otras actividades y muchos otros logros.
El exdirector de Cultura reiteró que su trabajo fue ad honorem. Era un servicio que yo podía dar y había un compromiso político de mi parte -argumentó-. Hasta el día de hoy no estoy arrepentido por todo lo que yo pude hacer y aprender. No fui a pedir un sueldo y buscar que me lo mejoren por algún otro camino. Yo no viajé al extranjero a ningún congreso por cuenta del Municipio porque me pareció que no iba a ser creíble. Al mes de asumir Cachi me ofrece concurrir al congreso de Cultura de Barcelona y me respuesta fue: Cachi, yo no voy a ser creíble si al mes de estar estoy viajando al extranjero cuando el presupuesto de Cultura es tan acotado.
Jorge Abal cerró su descargo expresando: Soy un humano y pude haberme equivocado en alguna cosa, pero también pude hacer muchas cosas que quedaron en la memoria y que están en el documento de los 27 meses de trabajo que di a publicidad al momento de retirarme.