El integrante del equipo de seguridad continúa en coma farmacológico y asistido con respirador artificial. Los profesionales esperan el transcurso de las próximas 24 ó 48 horas para ver si pueden retirarle los fármacos.
DE LA REDACCION. El joven integrante del equipo de seguridad que fue apuñalado el sábado durante el recital de La Renga, continúa internado en la sala de cuidados intensivos del Hospital San José, en estado reservado.
El chico presenta una herida en una pierna y otra a la altura del corazón que afectó el ventrículo izquierdo y motivó que el equipo de cirujanos del San José lo haya tenido que intervenir en dos ocasiones.
Al cierre de esta edición se encontraba en coma farmacológico y asistido con respirador artificial. Los profesionales deben esperar el transcurso de las próximas 24 o 48 horas para ver si evoluciona y evaluar si pueden ir retirándole los fármacos, indicaron a LA OPINION fuentes hospitalarias.
El joven, de nombre Nicolás Kaul, es oriundo de la localidad de Lanús, provincia de Buenos Aires y fue quien sufrió la peor parte en medio de los incidentes que se produjeron durante el show del grupo musical.
Trabaja para una empresa de seguridad que se dedica al control de admisión y permanencia en espectáculos, la cual había sido contratada por los organizadores del espectáculo.
La familia solicita 19 dadores de sangre del grupo 0 factor RH+ y los donantes quienes deben concurrir desde las 7:30 hasta las 9:00 en la sala de hemoterapia del Hospital.
Investigación
La causa por tentativa de homicidio está a cargo de la Fiscalía Nº 7 que conduce la doctora Alejandra Ghiotti y tiene como imputado a un hombre de 47, oriundo de Rosario.
Está sospechado de haberle propinado dos puntazos al guardia privado que se encontraba haciendo los cacheos en uno de los ingresos a la zona del espectáculo.
Según fuentes de la investigación, se habría ofuscado con el agente de seguridad porque no le habría permitido ingresar un encendedor, objeto con el que no está permitido entrar al recital.
Fue aprehendido inmediatamente después de producido el ataque, al ser identificado por los compañeros del guardia agredido y permanece alojado en sede policial mientras el juez de garantías en turno define su situación procesal.