Un acto de irracionalidad de parte de un alumno del exColegio Nacional, pudo haber provocado graves consecuencias al arrojar hacia la vía pública un elemento contundente que impactó en el parabrisas de un remis que ocasionalmente pasaba por el lugar.
El hecho se produjo el viernes, cuando un estudiante del turno mañana arrojó un objeto contundente por una de las ventanas de las aulas que dan a calle Castelli.
El hecho no trajo mayores consecuencias, pero la gravedad del hecho no radica en el daño ocasionado sino a la acción de arrojar un elemento contundente desde el segundo piso del edificio.
Mario Palmieri, conductor del remis, explicó que venía circulando por Castelli y al pasar Estrada escuché un fuerte golpe en el auto. Tuve suerte de que el impacto dio en el parabrisas porque venía con la ventanilla baja y el objeto podría haberme pegado en la cabeza con las consecuencias que ello podría haber traído.
Tras el impacto, el conductor detuvo la marcha y observó que el parabrisas estaba astillado, por lo que se dirigió hasta el establecimiento educativo. Al pasar por el lateral del establecimiento escuchó que los alumnos del salón de donde había salido el objeto decían ahí viene el hombre al que le tiraron.
Luego de hablar con un docente, el conductor regresó al auto porque tenía que ir a buscar un pasajero y luego de completar el viaje regresó al Colegio para hablar con los directivos. Estaba presente la directora y la docente del aula. Hice el descargo correspondiente y me pidieron que llevara un presupuesto para cambiar el parabrisas, sin embargo, le dijeron que por ser una escuela pública no tenían recursos para hacerse cargo de la totalidad del gasto. Que debía hacerlo la Provincia o los padres del alumno que arrojó el objeto. Sin embargo, el joven tampoco fue identificado porque nadie se hizo cargo de la acción.
El remisero se mostró preocupado porque al ser un automóvil afectado al servicio de remis, no puede circular con el parabrisas roto.