Hugo Leopoldo Sáez, representante legal del taller, aclaró que los propietarios de la firma no están imputados en la causa y que nunca fueron citados a declarar. Desestimó además la carátula de la causa respecto a la privación ilegal de la libertad.
DE LA REDACCION. El abogado de la empresa textil que fue denunciada por un empleado de nacionalidad peruana, hizo ayer un descargo público donde aclaró que los propietarios de la firma no están imputados en la causa y que nunca fueron citados a declarar. Además refutó la carátula de privación ilegal de la libertad que le dio el fiscal a la causa, sobre la base del mismo testimonio brindado por el denunciante en su declaración.
Hay una investigación que comenzó a partir de la denuncia por amenazas que realizó un empleado de nacionalidad peruana a la empresa, pero los dueños del taller no están imputados. Aún no fueron citados a declarar, aclaró Hugo Leopoldo Sáez, representante legal del taller.
Este empleado fue contratado en Perú con un sueldo equivalente a los 1.000 dólares y eso lo reconoció el denunciante en la audiencia. El creyó que con ese dinero en Argentina podía vivir muy bien y cuando llegó se dio cuenta de que esa cifra, la cual equivale a un sueldo blanco del Sutiv, no le alcanzaba, explicó el abogado.
Privación de la libertad
Con respecto a la carátula que el doctor Nelson Mastorchio le dio a la causa, Sáez entiende que la Fiscalía tomó esa denuncia para otro lado, queriendo acreditar que había trabajo esclavo. Recordemos que la causa es por amenazas y privación ilegal de la libertad pero la privación se produce a raíz de una supuesta discusión y el cierre de las puertas en el momento mismo de la discusión pero no porque la persona estuviese privada de la libertad, sostuvo el abogado, quien justificó su posición sobre el testimonio del mismo denunciante: En la declaración en Fiscalía, la cual está grabada, reconoce, en primer lugar, que trabajaba de 6:00 a 15:00; que a esa hora algunos se iban y otros se quedaban dos horas más haciendo extras y que a la 17:00 todo el mundo se iba. Además en esa misma declaración, a preguntas que se le hicieron en la audiencia, explicó que ellos salían por una puerta lateral que quedaba abierta. Es más, a esa hora este hombre se iba a trabajar a otro taller de calle Paraguay.
Otra cuestión más que agrega el representante legal del taller para refutar la carátula de PIL que le dio el fiscal es que el hombre volvió a Perú a buscar a su señora y juntos regresaron a Argentina a continuar con el trabajo con los gastos pagos o anticipados de los propietarios de la empresa. Con lo cual, si el hombre hubiera estado esclavizado, no podría haber ido a Perú y en tal caso no hubiera vuelto.
Por otra parte, añadió que el empleado en cuestión tramitó la documentación que obtuvo recién dos días antes de haberse hecho la audiencia, con lo cual la empresa tampoco lo podía inscribir. Toda esa tramitación la hizo en Rosario, a donde viajó en dos oportunidades en colectivo, con lo cual no pudo existir la esclavitud.
Empleados en negro
En otro orden de cosas, el doctor Sáez hizo algunas aclaraciones respecto a la situación laboral de algunos empleados que habían sido informados como supuestos trabajadores en negro. Independientemente del caso del hombre de nacionalidad peruana, se llevó a cabo una inspección en la empresa textil y de esa inspección, el sindicato Sutiv produce un informe que consta en la causa, donde habría cuatro o cinco empleados trabajando en negro. Según dicen los propietarios de la empresa, cuando les quisieron exhibir las altas tempranas a los funcionarios del sindicato, al darse cuenta de que estaban inscriptos, la inspección terminó abruptamente y se fueron. A raíz de ello nosotros presentamos toda la documentación al fiscal interviniente respecto del alta temprana que tenían esas personas que decían que estaban trabajando en negro, para demostrar que el sindicato mintió y al mentirle en un informe a un juez están cayendo en un delito. Para el doctor Sáez se debe investigar cuál fue la trama y por qué se hizo aparecer como trabajadores sin registrar cuando en realidad estaban con el alta. Nosotros hicimos una denuncia haciéndole saber al fiscal Nelson Mastorchio que ese informe que manda el Sutiv diciendo que había empleados en negro, no sería cierto porque hay altas tempranas.