DE LA REDACCION. Por deudas del Pami con la industria farmacéutica que generaron la interrupción de la cadena de pagos, las farmacias de todo el país decidieron en las últimas horas interrumpir el servicio de provisión de medicamentos a jubilados y pensionados, hasta tanto se regularice el pago de los montos adeudados por la obra social y que llegan a través de la industria a las droguerías, en virtud de que los establecimientos farmacéuticos no son parte del convenio con la obra social -que se establece con la industria farmacéutica y no con las farmacias-.
En este contexto, las farmacias de distintos puntos del país suspendieron la atención a los jubilados. Según precisaron desde el Colegio de Farmacéuticos de la Provincia de Buenos Aires, el Pami tiene una deuda millonaria con las prestadoras del convenio y las droguerías están cortando las cuentas por falta de pago, en una situación que resiente la atención de toda la seguridad social.
La medida de suspender el servicio en farmacias, comenzó a regir ayer, aunque en algunos distritos como el de Pergamino, ya desde el miércoles a la tarde se tomó la decisión de instrumentar la suspensión debido a la realidad insostenible que atraviesan los establecimientos farmacéuticos.
A través de un comunicado, autoridades del Colegio de Farmacéuticos de la Provincia de Buenos Aires argumentaron que la deuda millonaria del Pami provoca que las farmacias se vean imposibilitadas de hacer frente a sus compromisos con los proveedores y se enfrentan al corte de su capacidad de aprovisionamiento de medicamentos y brindar servicio para todos los pacientes, sean o no, afiliados al Pami.
La descripción del contexto
En diálogo con LA OPINION, Marcela Alcobendas, presidenta del Colegio de Farmacéuticos de Pergamino, describió la situación que motivó esta determinación por parte de las farmacias y señaló que la falta de pago es una situación que se viene arrastrando desde hace tiempo y que deja a las farmacias en una coyuntura compleja. Esta es una medida que tomamos a nivel nacional, en tanto y en cuanto no se normalice el pago de la deuda. Acá se está negociando para que se resuelva la falta de pago del Pami a la industria farmacéutica, que a su vez esta pueda pagar a las droguerías y que estas nos habiliten los créditos para las farmacias, porque de lo contrario no tenemos saldos en las cuentas corrientes y nos es imposible hacer la reposición, indicó y recordó que el sistema funciona como una cadena y donde se interrumpe el pago se corta.
Nosotros no tenemos participación en la negociación porque nunca se firmó un convenio entre el Pami y las farmacias; el convenio es Pami-industria farmacéutica y lo que sucede es que nosotros nos transformamos en el último eslabón de la cadena, pero cuando se corta la cadena es imposible seguir comprando porque no tenemos crédito ni para el Pami ni para el resto de la seguridad social, agregó, insistiendo en que las farmacias no tienen variables de negociación en el actual contexto.
La necesidad de un convenio propio
La titular del Colegio de Farmacéuticos de Pergamino recordó que cuando se produjo la asunción de las nuevas autoridades del Pami, lo que se planteó desde la entidad que agrupa a los farmacéuticos fue la posibilidad de firmar un convenio con la obra social directamente. Supuestamente iba a haber una renovación de convenio en marzo, nosotros esperamos para poder participar del convenio con el Pami y a pesar de las promesas quedamos afuera nuevamente, se volvió a firmar el convenio con la industria sin las farmacias.
En la misma línea, Alcobendas refirió que en el actual escenario las farmacias son las que financian el sistema con su propio capital y planteó que no están en condiciones de sostener esto.
A pesar de que puede haber farmacias que tienen espalda financiera para hacerlo, no corresponde que lo hagan, no hay razón para financiar al Pami. No puede ser que nosotros, encima que no estamos en el convenio, tengamos que seguir financiando esto, remarcó. No es mala voluntad, esta medida se tomó porque hay un corte de cuentas corrientes por parte de las droguerías y si no tenemos cuentas corrientes, no podemos pedir medicamentos a ningún lado, aclaró.
La medida a nivel local
Con relación a la medida, señaló que a nivel local, se tomó el miércoles por la tarde luego de una reunión en la filial Pergamino del Colegio de Farmacéuticos. Ya veníamos charlando este tema porque había muchas quejas de colegas que ya tenían sus cuentas corrientes cortadas, lo veníamos planteando al Colegio Central y al ver que se producían nuevos incumplimientos, en coincidencia con la medida nacional decidimos dejar de prestar el servicio, insisto no por mala voluntad, sino por imposibilidad de seguir financiando el sistema.
Había un pago importante que necesitábamos por parte de la industria tendría que haber entrado la semana pasada, no entró, nos prometieron que iba a entrar esta semana y no llegó. Se reunió la Cofa que es la entidad que nuclea a las farmacias del país y decidió la medida, añadió.
Ya pusimos demasiado
En el diálogo con LA OPINION, la presidenta del Colegio de Farmacéuticos de Pergamino remarcó que los profesionales pusieron demasiado para sostener la situación y recordó que este tipo de atrasos son históricos.
Esta no es una situación de ahora, y ya pusimos demasiado soportando promesas e incumplimientos durante muchos años en que todo fue un descontrol. En diciembre cuando fue el cambio de gobierno decidimos esperar y abrir un marco de confianza con las nuevas autoridades, esperamos, nos reunimos a través de la Cofa, pero seguimos igual o peor que siempre y este corte en la cadena de pago nos afectó muy seriamente, planteó y lamentó que el problema está marcado por una cuestión económica y financiera en el marco de la cual si la industria no paga, los farmacéuticos no tienen manera de mantener el crédito abierto en las droguerías.
Las sumas que se manejan son monstruosas y las farmacias, ni las grandes ni las medianas ni las pequeñas, estamos en condiciones de sostener esta situación, enfatizó y con relación a algunas críticas formuladas a los farmacéuticos por el actual director nacional del Pami, aclaró que las farmacias no somos formadoras de precios, es la industria la que los fija.
Este es un argumento para ponernos en un lugar incómodo frente a la sociedad cuando en realidad los farmacéuticos no formamos precios, no los aumentamos y no tenemos convenio con el Pami. Estamos en una tercera posición en la que nos hacen responsables de cuestiones que no dependen de nosotros.
Vacunas y oncológicos
Consultada sobre la provisión de vacunas antigripales y medicamentos oncológicos, la presidenta del Colegio de Farmacéuticos indicó que esto está garantizado.
Con respecto a las vacunas, señaló que tenemos las dosis y vamos a seguir vacunando a los afiliados del Pami sin problemas porque esto va más allá del problema económico financiero que se nos plantea con el Pami.
Creo que todos los jubilados se han vacunado y queríamos ofrecer la red de farmacias para vacunar a la gente que no se ha vacunado y está afuera del padrón del Pami, pero para ello necesitamos una autorización especial, agregó.
Con relación al programa de medicamentos oncológicos, aclaró que se seguirán entregando como se ha hecho siempre, en la medida que Pami los siga proveyendo. En lo que atañe a los pañales -otro de los elementos que requieren muchos de los afiliados del Pami- la titular del Colegio de Farmacéuticos explicó: A nosotros nos los cobran con una financiación un poco más larga pero a veces, según cómo estén las cuentas, hay veces que no entregan pañales, algunas tienen stock, pero hay otras que no pueden entregarlos porque no tienen crédito y es verdad.
Pami
Respondiendo a una consulta de LA OPINION, fuentes de la agencia local del Pami señalaron que se está a la espera de que el problema se resuelva y fueron cautos al hacer apreciaciones respecto de la situación planteada en torno a la interrupción del servicio. En el primer día de vigencia de la medida, en tanto, aseguraron no haber recibido quejas por parte de los afiliados.
Al cierre de esta edición eran incesantes las negociaciones en el intento de resolver el conflicto.