El director nacional del Instituto, Héctor Espina, visitó durante la jornada de ayer la EEA acompañado por el vicepresidente del consejo directivo, Mariano Bosch. Hay un destino histórico para Pergamino, sostuvo el primero.
DE LA REDACCION. Desde ayer por la mañana estuvieron en la Estación Experimental Agropecuaria el director nacional del Instituto Nacional del Inta Pergamino (Inta), Héctor Espina; acompañado por el vicepresidente del consejo directivo, Mariano Bosch.
En primera instancia se reu-nieron con el Consejo Regional y luego llegaron al edificio central del Inta Pergamino para ser recibidos por el director, Omar Scheneiter. En el salón de seminarios las autoridades escucharon a integrantes del equipo de gestión, quienes fueron detallando la realidad y acciones que se desarrollan desde los distintos espacios.
Así expusieron los especialistas Horacio Acciaresi (Producción de Cultivos y Gestión Ambiental), Abel Farroni (Laboratorio Regional), Adriana Ferreyra (GIS, Economía y Estadística), Ignacio Terrile (Mejoramiento Genético Vegetal) y Bernardo Iglesias (producción Animal). Esa etapa de la reunión culminó con una charla con miembros del Consejo Local Asesor, encabezados por su presidente Martín Biscayart.
Seguidamente junto a los responsables del Centro Regional, se realizó una fugaz recorrida por distintos puntos de la Estación para, luego del almuerzo, reencontrarse con el personal del Inta Pergamino en el Hall Central y tener una amena charla en la cual se intercambiaron pareceres y se habló del futuro a corto y largo plazo.
Esta visita se dio en el marco de una gira que las máximas autoridades de la institución están realizando por distintos puntos del país y que en la presente semana tuvo como epicentro la denominada zona norte de la provincia de Buenos Aires.
En un breve diálogo con LA OPINION, Héctor Espina manifestó que es un gusto estar con el personal del Inta Pergamino, con el consejo regional, era una deuda pendiente mía, por lo que traté de aprovechar bastante bien el tiempo que permanecí aquí.
Respecto de su primera impresión del Inta local, Espina señaló que veo gente con muchas ganas de trabajar, con ganas de resolver muchas cuestiones. Hay un destino histórico para Pergamino, merece ser lo que siempre fue, un lugar de referencia en el país, así que tenemos que trabajar con esa idea. Nos llevamos muchas tareas para llevar adelante y un compromiso de trabajar en forma conjunta.
-¿Qué importancia tiene el aporte del consejo regional para el Inta?
-Es fundamental, en el Inta hay casi 2.000 representantes de la sociedad civil que ponen su tiempo y sus ganas; es uno de los grandes valores que tiene la institución, además del personal y la distribución geográfica. Ellos nos ayudan y su trabajo es invalorable como órgano de control ciudadano.
-¿Cuál es el desafío del Inta de cara al futuro?
-Pasa por tener un plan estratégico que nos sirva como lo fue el anterior, que nos sirva como una meta orientadora de los nuevos desafíos en un mundo cambiante, el mundo que viene no es sencillo y tenemos que estar adaptados; integrándonos con todo el sistema científico-tecnológico.
Y en el caso de Pergamino el desafío es encontrarle, de manera conjunta y con planes estratégicos regionales y locales, ver en qué dirección vamos todos juntos, definiendo claramente los objetivos y las metas. Aquí hay mucha potencia y hay que ponerla a caminar en función de las estrategias.