miércoles 13 de mayo de 2026

El recuerdo de Aldo Patrone a 34 años de la guerra de Malvinas

14 de junio de 2016 - 00:00

Los integrantes del Centro de Excombatientes Malvinas Pergamino recuerdan a su compañero de lucha apelando a la historia que, de puño y letra, fue escrita por el Contralmirante de Infantería de Marina (R) Carlos Robacio (Comandante del BIM 5 en Malvinas).

DE LA REDACCION. Hoy se cumplen 34 años del fallecimiento de Aldo Osmar Patrone, pergaminense que participó del conflicto bélico de Malvinas y murió en defensa de la Patria. Motiva este aniversario que los integrantes del Centro de Excombatientes Malvinas Pergamino recuerden a su compañero de lucha apelando a la historia que, de puño y letra, fue escrita por el Contralmirante de Infantería de Marina (R) Carlos Robacio (Comandante del BIM 5 en Malvinas).

 

Batallón solvente

Según el relato de Robacio, “el 2 de abril de 1982, nos había sorprendido con toda la Unidad adiestrándose en el terreno en nuestra tercera ejercitación, en el ensamble de todos los elementos de combate, apoyo de combate y servicios para apoyo de combate. En esas ejercitaciones, centrábamos el adiestramiento casi exclusivamente en las horas de oscuridad, pues siempre pensé que el combate nocturno se adaptaba mucho más a la realidad”. En cuanto al Batallón, el Contralmirante aseguró que se movía con mucha más solvencia en el ataque, que en la defensa, el que ataca de noche, minimiza las bajas y desconcierta al defensor.

 

Verdaderos combatientes

Haciendo memoria, Robacio destacó “el alto espíritu de unidad” del Batallón que propició que casi el 90 por ciento de la tanda que se estaba dando de baja, y a punto de partir para sus hogares, bajaran de los aviones y se reintegraran voluntariamente a la Unidad, cuando se hizo público el desembarco del 2 de abril y cambiaron nuevamente su ropa civil por la de combate.

“Paradójicamente esos conscriptos más veteranos, integrarían la mayoría de las bajas en el combate de nuestro batallón. Me emociona aún recordar su total entrega para cubrir y proteger a sus compañeros menos fogueados, contrariando incluso mis órdenes de repliegue en la mañana del 14 de junio de 1982. Esta es una verdad que contradice a aquellos que mal llaman ‘chicos’ a nuestros ‘combatientes’, esa mentira, es un insulto para una mayoría abrumadora de valientes que luchó y dio su sangre, más allá de todo interés, en defensa de nuestra soberanía”, agregó el contralmirante.

 

Acciones de combate

Dando datos precisos sobre la realidad vivida en los inicios del conflicto bélico, Robacio manifestó que cuando se arribó a Malvinas el 8 de abril de 1982, ya se encontraban en la Isla, conformadas bajo el mando del gobernador, el general de brigada Mario B. Menéndez, tres agrupaciones: la del Ejército Argentino, de la Fuerza Aérea y de la Armada, y cada Fuerza debía solucionar el sostén logístico de sus efectivos.

En la defensa de Malvinas el BIM 5 estaba en el centro del dispositivo, en Sapper Hill, Monte William y Monte Tumbledown. Es bueno recordar que las zonas asignadas a las Unidades excedían dos y tres veces el área que normalmente se le debía asignar a unidades del tipo de las descriptas.

Es bien sabido que a partir del 1º de mayo se iniciaron las acciones de combate, con el bombardeo a la Zona del Aeropuerto y casi inmediatamente se inició el asedio de fuego naval, al que se le irían agregando con posterioridad, los fuegos de la artillería terrestre enemiga.

Con crudeza recuerda Robacio que “luego de más de 40 días de combates, el  13 de junio el enemigo efectuó tanto sobre el RI 7 y el BIM 5 un demoledor bombardeo de artillería, al que se sumaba el fuego naval.  Mientras el duelo de artillería era incesante, el enemigo se aprestaba para su asalto final. Increíblemente, en la tarde del 13 de junio las fuerzas atacantes iniciaron, con las últimas luces un ataque desplazándose desde Monte Harriet y siguiendo la dirección del camino hacia Puerto Argentino, con intención de atacar el Monte William”.

 

Violencia inusitada

El fin de la logística era velar la real ubicación de cuál sería su centro de gravedad (obviamente Tumbledown) en la fase final de la batalla. “Al caer la noche el combate comienza y aproximadamente a las 22:15, después de un rolido de fuegos impresionante, se reiniciaría el ataque, sobre todo el frente de la línea defensiva que manteníamos, casi en forma simultánea”, relató el contralmirante. Desde el sudoeste de Tumbledown, el enemigo se había desplazado hábilmente aprovechando la oscuridad, con el apoyo y protección de la Brigada de Royals Marines. 

Las acciones tomaron una violencia inusitada, “el combate fue más que virulento, se rechazaron varios asaltos, los defensores pudieron observar la espalda del enemigo, pero es una buena lección, los atacantes no se quebraban, regresaban por otro lado aprovechando el terreno. La defensa de la 4ª  Sección y de todas las fracciones que intervienen en el combate de Tumbledown, fue realmente épica. Esa lucha épica permanecerá para siempre en mis recuerdos, por la entereza, el orden y disciplina de mis hombres para realizarla”, rememora Robacio.

 

Valiente Patrone

En esa lucha épica que menciona Robacio de la noche del 13,  madrugada del 14 de junio, es importante situar a Aldo Osmar Patrone,  que cubriendo el repliegue de su compañía cayó abatido posibilitando que sus compañeros logren tomar una mejor posición.

Desde el Centro de Excombatientes Malvinas Pergamino, se recuerda hoy “la valentía y el coraje de este joven pergaminense que en la peor de las situaciones dio todo de sí en defensa de nuestro territorio, de nuestra Patria, de nuestras Malvinas.

Y a sus familiares decirles que como un gran combatiente,  no se apartó del lema de su unidad de combate, el BIM 5 que rezaba: ‘Morir luchando por la Patria’. Por ello hoy Patrone es un orgullo para nuestra ciudad”.

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Las Más Leídas

Te Puede Interesar