miércoles 13 de mayo de 2026

El difícil momento de los comerciantes, con menos ventas y gastos crecientes

12 de junio de 2016 - 00:00

Inflación, tarifazos y aumentos “de segunda generación” han ido haciendo mella en el comercio minorista hasta ubicarlo en un punto límite. La gente ha restringido sus compras y muchos rubros hacen equilibrio para sostenerse entre ventas en baja, menores márgenes y costos fijos en ascenso. El “Ahora 12” ha dejado de motorizar las transacciones. LA OPINION habló con referentes sobre cómo sobrellevan el hoy y qué perspectivas futuras barajan.  

DE LA REDACCION. Es como un corset que aprieta el cuerpo por todos lados: están los costos fijos que crecen por un lado y las menores ventas por otros; remarcar un poco más puede implicar menos ventas aun y remarcar menos, si el volumen de operaciones no crece, conlleva el gran riesgo de que no llega a cubrir los gastos. En esta situación están los comerciantes minoristas de todo el país, cuya referencia local hoy situamos en los locales del Centro, a los que LA OPINION visitó para obtener un panorama de primera mano, de boca de sus responsables. Sin llegar a hablar, la imagen ya dice mucho: escaso movimiento en las calles y los negocios prácticamente vacíos.

Los “tarifazos” en los servicios básicos (que tienen un doble impacto en el comercio minorista), sumado esto al oneroso costo que en la actualidad se requiere para mantener los empleados con todas las de la ley, el aumento de insumos y mercadería, son motivos que dan una luz amarilla, de alerta, a los referentes del rubro. Al mismo tiempo y por las mismas razones, se encuentran con otro fenómeno: las bajas que se registran en los niveles de comercialización, en promedio de un 20 por ciento respecto del mismo período del año anterior.

Es la situación que padecen todos los rubros, sin distinción. En algunos casos el porcentual es mayor, en otros menor pero lo palpable y concreto es que la retracción vino aumentando y hoy es persistente.

 

Una realidad, distintas visiones

De recorrida por algunos locales del centro, se pudo constatar la variedad de voces sobre cómo está la situación y cuál puede ser el panorama a futuro. Entre los comerciantes, la mayoría lamenta y teme el presente pero es optimista, tal vez porque lleva años en la actividad, ha pasado otras crisis y adivina que el país está pasando por el bajofondo que antecede la escalada hacia la salida. Otros no ve luz al final del túnel, avizoran un futuro poco promisorio para la actividad o directamente dudan de si podrán resistir este trance. 

Claudia es la dueña de una reconocida zapatería. En su larga trayectoria como comerciante ha atravesado varias crisis y al ser consultada al respecto considera que “ninguna fue peor que la de 2001”. Es consciente de que existe una baja en las ventas pero está esperanzada en que se va a salir adelante, “como siempre lo hemos hecho”. Un parámetro que tiene en cuenta a la hora de analizar la situación actual del mercado es el producto que vende: “Hicimos con mi marido una observación de productos que en la actualidad se comercializan y notamos que los zapatos de oferta no se venden tanto como los más finos y costosos. Esto habla a las claras de que hay una clase media que ha perdido poder adquisitivo mientras que la que sigue comprando es la persona más pudiente”. No obstante, la referente del rubro es optimista, da cuentas de que este sinceramiento de la economía era necesario y que seguramente la segunda mitad del año será mejor.

Roberto en cambio, afirma que “la calle está paralizada” porque la gente no tiene plata: “A duras penas le alcanza para pagar los costos fijos y alimentarse”. Su amplia trayectoria en el rubro lo hace un comerciante fuerte que hace frente a situaciones adversas pero manifiesta que este parate lo ha afectado mucho y que si no fuera por la generosidad de los proveedores la realidad sería más oscura. “El año pasado, teníamos 30 días para pagarle al proveedor pero ahora, como todos se ven afectados por la situación, nos alarga el plazo y recién le abonamos a los 70 días”, aseguró Roberto.

El comerciante del rubro indumentaria no es tan optimista como Claudia respecto del futuro inmediato y afirma que “el segundo semestre será peor”, pero al igual que muchos, seguirá poniéndole “el pecho a las balas” a las circunstancias como ya lo ha hecho ante otras crisis que al país atravesó. 

 

¿Funciona el Ahora 12?

Mientras que para algunos rubros el plan de pagos en 12 cuotas sigue siendo gravitante en sus transacciones, para otros ya pasó el furor. El “Ahora 12”sigue siendo el medio para acceder a pequeñas inversiones domésticas pero, por efecto de la acumulación que engrosa los montos a pagar cada fin de mes, la gente ya no utiliza para todo ni a cada rato. Es que tan recurrente fue la utilización en el primer año de vida de este sistema de financiación, que muchas personas lograron llegar al límite de su capacidad de gastos con tarjetas de créditos por lo que, en estos meses, están abocadas solo a pagar las deudas contraídas con anterioridad.  “El ‘Ahora 12’ fue el furor de una época, hasta una remera de 400 pesos la pagaban en 12 cuotas pero en estos meses la gente ya no abona tanto con ese plan porque quedó endeudada, en cierto modo, con las compras que realizó. Fue un plan muy beneficioso pero ahora sólo lo utilizan aquellos que tienen un poco descomprimida la tarjeta o para hacer frente a las compras cuyo monto superan los mil pesos por ejemplo”, dijo una comerciante de la Peatonal. 

 

Plástico salvador

No obstante los comerciantes consultados han manifestado que “el plástico” se impone sobremanera al pago en efectivo salvo que pagar al contado conlleve un descuento importante. “Hoy para tener efectivo en la caja es fundamental incentivar al cliente. Hacer un descuento sobre el valor de la prenda es un método que llama la atención del que viene a comprar. Nosotros estamos aplicando un 25 por ciento de descuento al pago en efectivo y esto hace que los clientes que vienen dispuestos a pagar con tarjeta de crédito, lo piense dos veces”, contó el vendedor de una casa de indumentaria masculina. 

El testimonio de Daniel es diferente en este sentido ya que contó que por las bajas temperaturas en las últimas semanas se incrementó la venta de camperas de abrigo, todas las transacciones efectuadas con tarjetas. “Esta mañana vendí cinco camperas pero abro la caja registradora y no tengo un peso. Esto me da la pauta que el cliente necesita financiación, se ha perdido mucho el pago al contado”, agregó el consultado.

 

Estar “bien parado”

Que Argentina es un país económicamente inestable no es novedad, lo cierto es que el comerciante ante un panorama tan inestable debe comportarse como un caballero con las cuentas, siguiendo la lógica de que para afrontar las épocas de “vacas flacas” tiene que ser cauteloso en los períodos de mayor consumo. En este punto específico, la mayoría de los comerciantes encuestados ha coincidido en que para sobrevivir es necesario ser prolijo con la administración. “Hace muchos años que estoy al frente de un comercio, logré entender que en Pergamino el cliente espera hasta último momento y que las compras se realizan desde el jueves hasta el sábado, he pasado múltiples crisis y aprendí que para mantenerse erguido hay que saber administrarse, no derrochar la ganancia que uno tiene en las buenas épocas de ventas sino hacer una especie de reserva que sirva para las épocas en los que bajan los niveles de ventas”, aseguró Daniel y demostrando sus buenas expectativas afirmó que “la actualidad nos afecta pero entiendo que la economía se va a acomodar porque así funciona este país, ciclos buenos y ciclos malos, hay que saber entender el juego”.

 

Perfumes nacionales

La perfumería es un rubro que, al igual que todos, advierte que las ventas están resentidas pero en el que se considera como “menos fuertes” los meses de otoño e invierno. En diálogo con la propietaria de una reconocida perfumería, LA OPINION pudo saber que en los últimos meses la comercialización está “tranquila”, el flujo de ventas ha sufrido una depresión y aquel que compraba fragancias importadas ha decidido pasar a los perfumes de origen nacional que tienen un valor menor.

Día del Padre

Aunque en crisis, el argentino no escatima cuando se trata de festejos y tradiciones. Pensemos en la mesa de Navidad, siempre estirando al máximo el bolsillo para hacerla lo más opulenta posible. Los “Días de”, tan asumidamente comerciales, nunca son pasados por alto en las familias. Por eso, el comercio minorista se prepara para recibir un alivio, un bálsamo, en estos días previos al Día del Padre. Para los negocios que sólo se dedican a la comercialización de productos de mujeres, la próxima semana será una más en el calendario. En cambio para aquellos comercios de electrónica, indumentaria, calzado y perfumería que venden productos unisex o para caballeros exclusivamente, la semana entrante será crucial ya que tendrán la oportunidad de mejorar el promedio mensual de las alicaídas ventas.

Al respecto, Roberto, referente de una casa de indumentaria masculina alberga la esperanza de que, por el Día del Padre, las ventas se incrementen: “Sabemos que son tiempos difíciles pero también tenemos la certeza de que para las fechas especiales la clientela nunca deja de comprar. Estimamos que el mayor movimiento se registrará a partir del jueves próximo así que prepararemos promociones para captar a los compradores”. 

 

Los números nacionales según la Came

 

La última estadística realizada por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa da cuenta de que las ventas minoristas cayeron un 9,2 por ciento en mayo. Es el quinto mes consecutivo que las ventas minoristas se retraen.

“La caída en el consumo se sintió en todo el país, y se combina con las subas de costos que están teniendo los comercios frente a los ajustes tarifarios y otros incrementos, que los limita para lanzar ofertas o promociones que ayuden a reactivar el comercio”, indicaron desde Came.

Las bajas anuales más fuertes se registraron en Electrodomésticos y artículos Electrónicos (-19,6%), Bijouterie (-13,1%), Materiales para la construcción (-12,7%), Bazar y regalos (-11,9%) y Ferreterías (-11,6%).

 

Sin empuje

La entidad indicó que el programa “Ahora 12” ayudó a contener la caída, pero ya no alcanza como política para empujar el consumo porque la gente está enfrentando problemas financieros y evita en lo posible endeudarse, para no continuar acumulando obligaciones con altos costos que se vuelven difíciles de pagar. Los comercios, en tanto, fueron más austeros con las políticas de descuentos ya que prácticamente se quedaron sin resto para absorberlos.

Con el resultado de mayo, las ventas minoristas medidas en cantidades registraron en los primeros cinco meses del año una caída promedio interanual de 5,7 por ciento.

Además desde la Confederación se manifestó que en mayo hubo poca gente mirando y comprando en las calles, tal cual se replicó en Pergamino. Es que las familias se limitaron a adquirir sólo cosas necesarias y alguna que otra oferta realmente interesante. La Came dice que dado este escenario “los negocios finalizaron el mes con muy bajos niveles de ventas y serios problemas de liquidez”.

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