A nivel local, un relevamiento realizado por LA OPINION bajo la forma de un muestreo que muestra la situación de 100 encuestados arrojó que apenas un 32 por ciento dice conocer las técnicas de reanimación cardiopulmonar, mientras que el 68 por ciento admite no estar capacitado para intervenir en una emergencia (ver aparte).
A nivel institucional, la ordenanza en el marco de la cual se creó el Programa Municipal de Reanimación Cardiopulmonar y Primeros Auxilios no se cumple en forma sistemática. En el plano oficial, tanto la Nación como la Provincia cuentan con iniciativas de formación, pero las acciones siguen siendo aisladas.
Esta semana, en el Cuartel de Bomberos Voluntarios de Pergamino, Prevención ART del Grupo Sancor Seguros realizó una actividad de capacitación de la que participaron integrantes de distintas empresas, bomberos y referentes de instituciones para formarse en la aplicación de técnicas básicas de intervención. En este contexto, y en el marco de la producción de este informe, LA OPINION entrevistó a Jorge Rumi, instructor de primeros auxilios que desde hace tres décadas trabaja en servicios de asistencia médica prehospitalaria. Su testimonio aportó valiosa información respecto del camino que resta transitar en esta materia para intensificar la conciencia social respecto de la importancia que tiene el saber intervenir en una situación de emergencia y articular una serie de acciones sencillas que suelen marcar una diferencia estrecha entre la vida y la muerte.
Uno a veces piensa que los peligros están en la calle y en realidad, cuando se analiza la casuística, el 70 por ciento de las emergencias son domiciliarias y el 30 por ciento se dividen entre el colegio, el trabajo y la vía pública. Es decir que hay múltiples situaciones que van a motivar la intervención de quienes estén en el lugar donde esos eventos ocurren, refirió y planteó que en este escenario es que cobra relevancia que el público lego cuente con un conocimiento apropiado para llevar adelante acciones simples, dinámicas y efectivas que son las que van a permitir mantener a una persona con vida hasta la llegada del sistema de asistencia médica. Es decir, según esta estadística, hay altas probabilidades de que en el seno del propio hogar todos nos enfrentemos a la eventualidad de socorrer a alguien.
A juicio del instructor, a medida que se aporta información al público general, la probabilidad de que alguien actúe en el tiempo muerto que sucede entre que ocurre una emergencia y la llegada de la asistencia, contribuye a mejorar los indicadores sanitarios. Sin embargo, advirtió que poca gente toma conciencia de ello.
En este punto, recordó que no solo se trata de conocer técnicas de reanimación sino de saber realizar los primeros auxilios en general, ya que está estudiado que hay una serie de seis o siete situaciones que se presentan a menudo y requieren de intervenciones concretas que aportan excelente resultado. La actuación de los testigos en ese instante para poder asistir a una víctima es fundamental para poder darle sostén a la vida.
Al respecto mencionó: Hemos descubierto que un bebé que obstruye vía aérea en un minuto y medio que no respira, muere y que un adulto que no respira aire oxigenado puede morir a los pocos minutos sin necesidad de tener un problema cardíaco. Si logramos que los testigos de una escena de emergencia actúen haciendo cosas que sean eficientes y efectivas, desterrando el concepto de no hacer nada por desconocimiento, los resultados van a ser totalmente distintos porque da tiempo a que la asistencia médica, los bomberos, la Policía o quien fuese que pueda responder con algo de conocimiento tenga chances de ayudar a la víctima. Esta intervención es crucial porque en minutos las consecuencias son gravísimas por más que logremos con un cardiodesfibrilador que un corazón vuelva a funcionar.
Un saber fundamental
Jorge Rumi consideró fundamental hacerle saber a la comunidad que los primeros auxilios pueden ser una herramienta extraordinariamente efectiva y útil en una situación de emergencia. Tanto o más que un desfribilador.
-¿Qué grado de internalización tiene la comunidad en general respecto de esta importancia?
-Bajísimo. El común de la gente, después de haber tomado un curso de RCP, estimulada, quiere seguir aprendiendo y ahí el sistema hace agua porque no tenemos institucionalizada la capacitación y no hay cursos que se puedan hacer en forma sistemática.
-¿Por qué no se institucionaliza la formación en primeros auxilios?
-Estamos fallando en la educación y desconocemos algunos indicadores. Un trabajo realizado en Argentina el año pasado señala que uno de cada dos de nosotros va a morir de un ataque cardíaco, y que el 70 por ciento de estos episodios pasará en el hogar. Frente a ello, el conocimiento de determinados conceptos cobra una dimensión significativa.
-¿Quiénes deberían estar entrenados para estas intervenciones?
-Todos deberíamos estarlo y esta es una advertencia para que el público general se forme, no solo es una cuestión del personal sanitario, la Policía o Bomberos que, convengamos, en muchos casos tampoco cuentan con la formación apropiada porque no se actualizan.
-¿Esta es una deficiencia de los servidores públicos o fallan los mecanismos de control?
-Como sucede en otros campos hay una normativa, pero no se hace cumplir. Y aquí encontramos otra falencia: casi siempre el primero en llegar a una situación de urgencia es el policía, con escasa y casi nula información en primeros auxilios. No es culpa de los agentes. Más arriba, alguien debería hacerles llegar la formación en forma sistemática. Hoy por hoy un agente de policía, por ejemplo, después de algunos meses de instrucción, sale a la calle a controlar la seguridad, pero nadie le contó que hay cuestiones de primeros auxilios que debe conocer. En función de ello muchas veces sucede que se paran a la par de la persona a pedir ayuda y eso no es lo mejor que puede suceder.
Algo más que una charla
Rumi consideró que hay una alta probabilidad de que quien accedió al conocimiento pueda reaccionar a favor de asistir en una emergencia. Sin embargo opinó que se requiere de una formación permanente. Es necesario hacer una capacitación adecuada, con la certificación correspondiente porque si a la gente se le enseña a actuar la probabilidad de que se transforme en un colaborador eficiente es altísima. En este sentido es muy común que la gente, en algún momento de su vida asista a uno de estos cursos de formación en RCP y primeros auxilios, sin embargo, los conocimientos adquiridos se desvanecen según pasa el tiempo si no se actualizan o ponen en práctica.
-La promoción de estas actividades de formación, ¿en quién debería recaer?
-Hoy la impulsan algunas empresas o instituciones. En el caso de Sancor Seguros, a través de Prevención, hace ocho años que venimos realizando cursos. A nivel oficial también hay algunas experiencias, aunque no están demasiado extendidas. Por ahora hay muy buenas intenciones aisladas. Y la articulación debería recaer sobre el Estado que es el responsable. Es incomprensible que aun hoy muchos docentes pidan a gritos contar con esta capacitación.
Una ordenanza que a pesar de estar en vigencia no se cumple
Desde 2012 Pergamino cuenta con una ordenanza que regula la creación de un Programa Municipal de RCP y Primeros Auxilios. La normativa aprobada por el Concejo Deliberante establece el marco para impulsar en forma sistemática y continua actividades de formación en diversos ámbitos, entre ellos los colegios secundarios, para alcanzar a jóvenes de los tres últimos años.
De acuerdo de lo que pudo relevar LA OPINION de fuentes cercanas al cuerpo deliberativo local, a pesar de estar vigente, la norma no se cumple y el programa, más allá de algunas actividades exponenciales y aisladas, no se desarrolla en forma sistemática.
Para conocer cuál es la mirada que el propio Concejo tiene respecto de este tema y si se tienen resortes para requerir que el programa se efectivice y cumpla con los cometidos que fue creado, LA OPINION consultó a la concejal María de los Angeles Conti, presidenta de la comisión de Salud, quien recordó que el Programa Municipal de RCP y Primeros Auxilios se creó a partir de la Ordenanza N° 7.444 y explicó que la iniciativa genera la posibilidad de brindar una formación continuada dentro de las entidades municipales y fundamentalmente en el ámbito educativo a partir de formar a los jóvenes que transitan los últimos tres años de la escuela secundaria. Aunque sería fundamental que todo docente al frente de un aula de jardín y primaria contara con estas herramientas por ser el adulto más próximo si un niño padeciera un episodio que pone en riesgo su vida, por ejemplo una convulsión o la ingesta de algún elemento que le obstruye la respiración.
La titular de la comisión de Salud consideró que la ordenanza creó el marco para el desarrollo de una política pública específica que permitiría en el mediano plazo tener ciudadanos pergaminenses en condiciones de actuar ante una emergencia y contribuir a salvar vidas.
La ordenanza fue aprobada pero más allá de algunas intervenciones que se hicieron en forma exponencial en formación en RCP, no se han dado en el marco de una continuidad, reconoció.
Respecto del programa recordó que lo que plantea es la posibilidad de involucrar a las escuelas en una formación que no incluye solo el aprendizaje de las técnicas de RCP sino que contemple otros conceptos preventivos.
Creo que los primeros auxilios en general pueden contribuir a cambiar indicadores sanitarios a partir de saber qué medidas podemos tomar y cuáles no ante un evento que no necesariamente es cardiovascular.
En la misma línea destacó la importancia de mantener actualizada la formación en RCP y primeros auxilios de los servidores públicos. En este sentido recordó que en Pergamino hace varios años un grupo de médicos del Hospital San José llevó adelante una iniciativa orientada a brindar esta capacitación continua en instituciones. Creo que los formadores y servidores públicos necesitan la capacitación continua y es necesario dar el marco regulatorio e institucionalizarlo.
La presidenta de la comisión de Salud confirmó a LA OPINION que en reiteradas ocasiones se ha pedido al Ejecutivo que la ordenanza tenga cumplimiento. Aún no hemos hablado con el actual secretario de Salud, en su oportunidad lo hablamos con el doctor Leandro Peñaloza que tuvo disposición y realizó algunas acciones pero nos parece muy importante que la iniciativa se institucionalice. Seguramente las actuales autoridades municipales tendrán la mejor predisposición para llevar a cabo el programa, en tanto política pública desde el Estado que articule con el nivel educativo.
La ordenanza existe y tiene vigencia de muchos años, así que tenemos las mejores expectativas de que se pueda poner en marcha, insistió Conti.
La normativa y algunas acciones
Según la ordenanza, el Programa Municipal de RCP y primeros auxilios se desarrollará a través de la Secretaría de Salud y busca la formación de ciudadanos con pautas de alerta y prevención. Contemplará la preparación teórico - práctica. Estará a cargo de un grupo de profesionales conformado por médicos y promotores de salud. Se desarrollará en el ámbito de los centros comunitarios, centros de atención primaria e instituciones públicas y privadas que lo soliciten. Prevé la articulación con Educación, Inspección General y escuelas para ser desarrollado en los últimos tres años del nivel secundario. El financiamiento de las actividades se hará con partidas presupuestarias de Salud destinadas a la atención primaria. Desde su puesta en vigencia en 2012 se han desarrollado algunas acciones, aunque no sostenidas.
Otras experiencias
El año pasado a través de Inspección de Educación se promovieron cursos para docentes y estudiantes secundarios. A nivel de la Región Sanitaria IV existe un programa de RCP que apunta a la formación de recursos que puedan transformarse en agentes multiplicadores de este conocimiento en sus ámbitos de pertenencia. El Gobierno nacional cuenta con un proyecto: Solo con tus manos, en el marco del cual se han desarrollado algunas experiencias.