miércoles 13 de mayo de 2026

Los productores, optimistas pero cautos ante las medidas del Gobierno hacia el sector

5 de junio de 2016 - 00:00

A seis meses de los anuncios del presidente Mauricio Macri en Pergamino, valoraron la quita de retenciones al trigo y al maíz, como así también la reducción de cinco puntos a la soja y la libertad de mercados. También que el Gobierno nacional está abierto al diálogo y hay voluntad de construir a través del consenso pero cuestionan la falta de créditos blandos para el sector. Estiman que aumentará muy poco la superficie de trigo.

DE LA REDACCION. A casi seis meses de que el Gobierno nacional oficializara la eliminación de las retenciones por derecho de exportaciones para el trigo, el maíz, la carne y productos regionales, y la reducción de cinco puntos porcentuales de la alícuota que paga la soja, que es ahora del 30 por ciento, además del cese de las restricciones cambiarias, LA OPINION consultó a productores y consultores privados para saber cuál es el pulso del campo hoy.

Según estableció el presidente Mauricio Macri en Pergamino, el Decreto Nº 133/2015 del Ministerio de Agroindustria publicado en el Boletín Oficial establece que “el Estado nacional está decidido a implementar medidas efectivas tendientes a revertir los indicadores negativos de la economía argentina”.

De acuerdo con cálculos de la consultora Economía & Regiones, el agro venía de una situación crítica. A comienzos de diciembre, en el ocaso de la gestión kirchnerista, la competitividad de la soja era un 13 por ciento menor que en 2001, mientras que en el caso del trigo la situación era todavía más desfavorable, con un nivel de deterioro del 27 por ciento.

Frente a este cuadro, y para propiciar una lluvia de “agrodólares”, Macri no sólo avanzó con una mejora del tipo de cambio sino que además cumplió con la reducción de las retenciones.

Este cóctel se tradujo en una mejora exponencial para el sector: en el caso del trigo y del maíz -que pasaron a tener derechos de exportación del 0 por ciento-, el salto en la competitividad fue del 86 y del 79 por ciento, respectivamente. Para la soja, como sólo hubo una reducción de la alícuota de cinco puntos, llegó al 54 por ciento.

Sin embargo, más allá de lo liquidado por las cerealeras, se estuvo lejos de un boom de “agrodólares”. Por otro lado, la superficie triguera aumentará aunque no en gran medida, a pesar de que el cultivo no reporta exportaciones.

El consultor privado y asesor Crea, Julio Lieutier, consideró que “una gran medida fue la libertad de mercados de maíz y trigo, más allá de la quita de retenciones que mejora el precio, ya que permite el libre juego de oferta y demanda; esta libertad de exportar; este alargamiento de los plazos de las declaraciones de exportación que permiten 180 días antes de la cosecha tener precio para vender trigo a diciembre, son medidas fantásticas. Hay que pensar que en los últimos 10 años no se podía vender a diciembre; la libertad de mercado, la libertad de comercio, es muy buena”.

Por otra parte, el productor Néstor Perera aseguró que el efecto de las medidas anunciadas por Macri en diciembre en Pergamino se va a empezar a ver ahora, “porque cuando se aplicaron estábamos en plena campaña, la suerte estaba echada, por eso el Gobierno nacional dice que la reactivación se verá en el segundo semestre”.

El expresidente de Agricultores Federados Argentinos duda de si la campaña triguera que está por comenzar será “un boom” ya que la mayoría de los productores no tiene semillas, “entonces de a poco se comenzará a sembrar pero se tendrán que evaluar los costos y allí verá cuánto siembra. Hoy en día el campo es 50 por ciento trabajo a campo y el resto ser un buen empresario, como ver las condiciones de venta a futuro, de siembra, etcétera”.

El productor de Arroyo Dulce aseguró a LA OPINION que otro de los engranajes que hará reactivar la economía nacional y al campo en particular son los créditos: “Tiene que haber créditos blandos, a una tasa de interés razonable, para que se muevan las industrias, el campo, etcétera, eso es lo que genera trabajo. Si no hay créditos el empresario no invierte”.

Por su parte Héctor Boldrini, presidente de la Federación Agraria Argentina filial Pergamino, aseguró que “hoy al productor lamentablemente los números no le cierran y considera que “no son tan favorables como los pinta el gobierno”. Explicó que hay que tener en cuenta que muchos productores venían de endeudarse y que además en esta cosecha se perdieron muchos quintales por el temporal, “entonces quien hizo soja y perdió algunos quintales no le fue tan bien. Los rindes no fueron los que se esperaban en soja, se perdió mucho”.

El referente de la FAA filial Pergamino habló además del caso puntual del productor de cerdos: “Hoy se la está viendo en figuritas porque el Gobierno se hace el desentendido y sigue entrando carne de cerdo importada y no hace nada. Conozco productores de Pergamino a los que se le han caído el 50 por ciento de las ventas”. Para la Asociación de Productores Porcinos de la Provincia de Buenos Aires, la activación de variables relevantes tales como la quita de retenciones, el ajuste del tipo de cambio, la liberación de las importaciones con la consecuente baja del precio del capón y un aumento general en los costos ha generado una situación muy difícil de asimilar, que complica la permanencia de esos productores en el negocio porcino.

Para Gustavo Farroni, referente de Coninagro en la zona norte de la provincia de Buenos Aires, evaluó que las medidas fueron beneficiosas para el sector pero que hay que trabajar con leyes que beneficien a largo plazo. “Por ejemplo, los que producimos maíz fuimos beneficiados por la quita de retenciones pero hay quienes producen cerdos y están complicados con el valor del grano. Creo que el Gobierno arrancó muy fuerte con medidas para el sector agropecuario, pero ahora entró en un stand by, hoy no se ve un proyecto a largo plazo como rotaciones, aplicaciones de agroquímicos, yerbateros, productores de fruta, etcétera. Pero tampoco hay que echarle la culpa a este gobierno porque esta situación viene hace muchos años”.

El tema crediticio es una línea que atraviesa la opinión de varios productores y también la de Gustavo Farroni, quien asegura que “los créditos blandos son necesarios porque arreglar cualquier maquinaria cuesta muy caro, los costos de producción son altos, entonces es imposible llegar para afrontar una campaña”.

 

Campaña fina

Aunque la ventana para la siembra de trigo llega hasta julio, las perspectivas -según distintas fuentes consultadas- dicen que aumentaría pero en un pequeño porcentaje respecto de la campaña pasada: “Se duplicará la superficie sembrada la campaña anterior, pero hay que recordar que lo que se sembraba era muy poco. El trigo volverá a sembrarse mucho, según los productores con los que he charlado, y algunos mencionaron que apostarán más al maíz. Esto último es muy bueno porque se mueve toda la cadena: fertilizantes, asesoramiento, contratistas, semillas”, estimó Lieutier, quien asesora campos en Pergamino, Junín, Rojas y Chacabuco.

En los últimos años muchos productores se fueron endeudando campaña a campaña; otros que tuvieron una buena cosecha y están más solventes aumentarán la superficie de siembra. No obstante, las decisiones se comenzarán a tomar en las próximas semanas y “habrá que ver cómo se financia la próxima campaña fina”, sostuvo Lieutier.

Héctor Boldrini estimó al respecto que “hay buenas perspectivas para el trigo”: “Como se puede exportar creo que vamos a poder hacer una buena campaña, pero muchos productores hacen trigo en forma obligada porque sirve para financiar la otra campaña”.

Gustavo Farroni es de los productores que en cada campaña apuestan al trigo y la próxima no piensa bajarse: “Producir alimentos es algo maravilloso y el Estado tiene que estar acompañando a los productores, hoy de cara a la campaña de trigo hay que gastar mucho dinero para afrontarla. No obstante creo que para el próximo ciclo va a aumentar la superficie pero no mucho”.

 

 

¿Cuándo se notará el impacto de las medidas en el sector agropecuario?

 

- Julio Lieutier: “Como las medidas se tomaron mientras transcurría la campaña pasada, ya estaba todo el planteo hecho, por lo que la inversión y el gasto se mueve a partir de ahora. 

Este aumento de superficie de trigo y maíz hará girar la rueda, demandará servicios, insumos y proveedores. Estimo que el movimiento económico se va a empezar a ver desde junio-julio. 

Hoy el Gobierno nacional está abierto al diálogo, consulta a las entidades y hay voluntad de construir a través del consenso”.

 

- Héctor Boldrini: “Creo que va a pasar un tiempo hasta que se noten las consecuencias de las medidas implementadas, para que se vea que estamos mejor van a pasar unos años. Lo positivo es el aumento de la soja en la Bolsa de Chicago, cuando estábamos por cosechar la soja, en febrero o marzo, acá se pagaba la tonelada 212 dólares y ahora está 290 dólares la tonelada. No estamos mal como hace unos años, pero tampoco como quiere decir el Gobierno”.

 

- Néstor Perera: “Con las políticas del actual gobierno el productor cree que le va a ir mucho mejor que con el anterior. Ahora tenemos la esperanza de que las medidas implementadas por este gobierno van a funcionar; vas a sembrar trigo y lo vas a vender; que si mundialmente va a haber un buen precio para el trigo el productor lo va a poder aprovechar; que va a poder aprovechar la exportación de carne”.

 

- Gustavo Farroni: “Este año acompañan un poco los precios pero la cosecha de soja no es récord y si te alejás hacia el norte los resultados son malos. No sé cómo va a ayudar el Gobierno a los productores afectados por el último temporal y por las inundaciones, hay gente que no pudo cosechar un grano o tuvo que tirar la leche de los tambos porque no tenía caminos para salir. Creo que todavía no se han visto los perjuicios económicos que van a traer estos problemas”.

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