Desde la Federación que agrupa a los centros privados de salud a nivel de la Provincia de Buenos Aires sostuvieron que de no ser incorporados a la tarifa social, muchos establecimientos deberán cerrar sus puertas.
DE LA REDACCION. Los centros de salud bonaerenses de gestión privada se sumaron en las últimas horas a las quejas por los aumentos en los servicios de luz, gas y agua. Desde la Federación de Clínicas de la Provincia de Buenos Aires (Fecliba) aseguraron que en caso de no ser incorporados a la tarifa social, muchos establecimientos deberán cerrar sus puertas.
Asistimos en un 90 por ciento a la seguridad social, el Instituto Obra Médico Asistencial (Ioma), el Pami y todas las mutuales nacionales, si nuestro sector cae y hay cierres, ¿quién atenderá a la población?, se preguntó el presidente de la entidad, Héctor Vazzano.
En la misma línea añadió: No recibimos ningún subsidio o beneficio de esa índole, lo que hace inviable afrontar los aumentos y seguir atendiendo.
Asimismo mencionó que el sector apuesta a que las autoridades provinciales y nacionales puedan atender el reclamo, y consideren a los establecimientos dentro de aquellos que deben recibir una tarifa social.
No sería deseable que el salvataje llegara tarde y luego se llorara sobre la pérdida de un recurso fundamental para mantener la salud de los bonaerenses, advirtió.
Importantes subas
Con relación a las subas que han sufrido los servicios y cómo impactan en el funcionamiento de los centros de salud de gestión privada, desde la entidad que agrupa a clínicas y sanatorios de la provincia de Buenos Aires indicaron que las subas en algunos casos superan el 400 por ciento respecto de fines del año pasado. Según señalaron este incremento jaquea las finanzas que se describen como precarias.
A fines de 2015, los aranceles del sector sanatorial privado ya no alcanzaban a cubrir los costos, con cobros a 60 y 90 días, sostuvo Vazzano.
Si a esto le agregamos el desmesurado ajuste en las tarifas de insumos que son básicos para su funcionamiento, como agua, luz, gas, está claro que la situación es insostenible.
Todavía falta cerrar las paritarias de los trabajadores del sector, que deben recibir sus aumentos a partir de julio, agregó. Y prosiguió: Lo que sin lugar a dudas es justo pero terminará por desfinanciar a muchos establecimientos, forzándolos a cerrar.
De acuerdo con sus estadísticas, los prestadores privados de salud atienden a la mitad de los pacientes que desarrollan patologías agudas en la provincia de Buenos Aires, mientras que en muchas zonas, son la única opción.