¡Qué mesaza! diría Mirtha Legrand. Mire Tota los personajes que cenaron juntos en la noche de la Fundación Santiago Laguía, los macristas paladar negro juntitos: Chelo Pacífico, Eddo Pascot, Carlos Pérez, Lucio Tezón, Lucas Marino Aguirre y Paula Bustos, algunos con sus esposas y otros solos. Bueno, alguno no son de PRO de pura cepa, digamos al verdad.
Nos hubiera gustado ser mosquito para estar en vivo y directo del pre y el post de esta muestra gráfica donde todas son sonrisas. Porque no se llame a engaño: todos son macristas pero de líneas distintas y, aunque se disimule en público, hay tensiones, celos y alguna que otra pica entre los muchachos y chicas del PRO.
Claro que en estos eventos todo es color de rosa, la vida es bella como quien diría, pero la marcha va por dentro, cada uno de ellos representa la afinidad con distintos dirigentes nacionales y provinciales del oficialismo. No es una grieta doña y mucho menos un abismo, son sólo algunas rajaduras por donde se filtra el viento.
Pero qué lindo que, así y todo, la gente se quiera, ¿no Tota?
VIENTOS DE GUERRA
Donde parecen haberse desatado vientos de guerra doña es en la UCR, muy silenciados por el momento, ya que como se sabe los radicales son expertos en el tejido crochet, chiquito y apretadito, pero cuando menos se lo espera zas
resulta que han hecho ya una colcha de cuadraditos.
Es que los socios de Cambiemos son bravos también entre ellos, no vaya a creer que son santitos. Y resulta que un rumor empezó a circular hace una semana, respecto de que hay radicales trabajando con las autoridades provinciales para buscarle la vuelta e intervenir el Comité UCR local que preside el mismísimo Cachirulo.
Ni le cuento el enojo del exLord Mayor de Pergamino cuando le llegó el chisme al oído, porque dice- no habría motivos para que intervengan el Comité. Sin embargo nos extraña que una anguila como Cachirulo no se esperara una estocada, cuando falta un año para las elecciones.
Decimos esto Tota porque hay varios radicales bien posicionados en provincia queriendo destapar la cañería. Léase correr de la grilla a postulantes a diputados nacionales que, como Cachirulo, aspirarían a una reelección.
Las sombras de la guerra ya están planteadas y los enemigos clásicos del cachirulismo (¿será como dicen el sector de Luis María Migliaro, entre otros?) están trabajando a full.
LIOS EN EL CRUCE
Nos llegó a nuestros atentos oídos un petit escandalete que habría sucedido en un bar ubicado en el Cruce de Caminos doña, en nuestras narices y sin embargo nadie contaba los detalles. Hasta que, como siempre, algún estómago resfriado de los que gracias a Dios siempre aparecen contó el asunto.
Dicen quienes cortan el salame con la lengua que hace unos días estaba el mismísimo Guillermo Moreno tomando un café en el Cruce con dirigentes locales, entre ellos Gaby Cairat. Es usual que cuando figuras nacionales andan de gira, aprovechan y hacen la parada técnica en nuestra ciudad y de paso rosquean con los locales.
Así las cosas, un cirujano pergaminense cuyo nombre obviamos porque no es político, cuando lo vio le dijo alguna que otra cosilla, Moreno le contestó devolviéndole las flores que el galeno le tiraba y casi se van a las manos, hubo mutuas amenazas de pugilato, aunque el agua no llegó al río. Es que como decimos más que grieta la rajadura abrió un abismo entre los K y los anti K.
¡Qué momento doña! No haber estado ahí para dar más detalles del jugoso asunto.
SE VIENE
Y ya estamos en fecha, se viene uno de los temas más pesados del período: la rendición de cuentas del gasto del año pasado. Y va a ser un momento interesante en el Concejo Deliberante, porque el macrismo no tiene nada que ver, ya que se juzgan los gastos de Omar Pacini, radical si los hay. De modo que será sobre la base de los acuerdos que logre el Negro Elizalde que se apruebe o se rechace el expediente.
El Frente para la Victoria seguramente lo rechazará, como es habitual, veremos qué hace el massismo y el mismo PRO frente a radicales que están interesados en que pase aprobado sin problemas.
Tengamos un elemento en cuenta: el Gobierno cambió de signo político, pero el secretario de Hacienda es el mismo con Pacini que con Javier Martínez. Así que todo se pondrá sobre la mesa a la hora de votar.
Esto dará nuevo alpiste para el canario doña y el domingo que viene se lo vamos a contar.