El proyecto de remodelación en la dependencia policial de avenida Paraguay y Merlino fue elevado a la cartera provincial para su aprobación. Contempla espacios para funciones administrativas, la vivienda para el jefe policial y acceso para vehículos.
DE LA REDACCION. El proyecto para remodelar el edificio de la Comisaría Tercera fue presentado esta semana ante el Ministerio de Seguridad de la Provincia para su aprobación y una copia le fue enviada a la comisión de vecinos.
La Secretaría de Desarrollo Urbano brindó ayer detalles de la intervención que se realizará en la dependencia policial de avenida Paraguay y Merlino.
Funcionarios del área señalaron que dada la situación de precariedad de las instalaciones y el peligro de derrumbe de algunos sectores del edificio donde actualmente funciona la Comisaría Tercera, se decidió realizar un proyecto de remodelación para que las actividades se desarrollen en buenas condiciones de habitabilidad y con una funcionalidad acorde a su uso.
Con ese objetivo, los integrantes de la Secretaría de Desarrollo Urbano mantuvieron reuniones con vecinos y autoridades policiales para relevar las demandas y necesidades de funcionamiento. Luego de estos encuentros y conocidas las necesidades, como así también evaluadas las distintas alternativas de solución; se decidió intervenir en el sector del edificio que presentaba mejores condiciones edilicias y ocupar un lateral libre sin superficie edificada sobre avenida Paraguay, comentaron los responsables del proyecto de intervención.
Premisas
Con dos premisas básicas que se relacionan con la puesta en valor de un edificio histórico y la necesidad de ganar funcionalidad y seguridad, los profesionales de la Secretaría de Desarrollo Urbano realizaron el proyecto de intervención de la Comisaría Tercera. La propuesta para la remodelación contempla espacios para funciones administrativas, vivienda para el jefe policial y acceso de vehículos.
La primera premisa se refiere a que se trata de una intervención en un edificio centenario, incorporado a la memoria colectiva del barrio, por lo que debía preservarse todo lo posible, contemplando en la nueva propuesta las características tipológicas y morfológicas de su fachada, materialización, proporciones, alturas, ritmos de sus aberturas, etcétera. Para lograr un buen diálogo entre la antigua y la nueva envolvente del edificio, señala el informe realizado por el área municipal a cargo.
La segunda condición tiene que ver con resignificar la función pública que allí se desarrolla, que se trata de una actividad que no solo debe ser transparente sino también hacer evidente esa condición. A esos fines se decidió proyectar un volumen de vidrio que atraviesa el lateral del edificio existente y se vincula respetando alturas, molduras, incorporando el ingreso existente, etcétera, pero básicamente orientado a transparentar la actividad que se desarrolla en el interior y transformar el carácter introspectivo y cerrado del edifico existente en abierto, accesible y vinculado con el medio que lo rodea.