El Ministerio de Salud dispuso 1.450 cupos. Se presentaron a la prueba 3.762 jóvenes. Quienes ingresen al sistema realizarán su formación en establecimientos sanitarios bonaerenses. Se asignaron cupos en especialidades consideradas prioritarias.
DE LA REDACCION. Según informó el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires un total de 3.762 jóvenes profesionales de la salud rindieron el examen para acceder a una residencia en hospitales públicos bonaerenses a partir de junio. En esta oportunidad, la cartera sanitaria dispuso de 1.450 cargos y aumentó los cupos para las especialidades que más se necesitan: obstetricia, pediatría y neonatología.
La residencia es un sistema de capacitación de posgrado, intensivo y en servicio para graduados recientes que permite orientar, desarrollar y perfeccionar la formación integral en el campo de la salud que, en esta oportunidad, se ofrece en 52 disciplinas y especialidades médicas, explicó la ministra de Salud, Zulma Ortiz. Asimismo detalló que los profesionales, seleccionados tras el examen, comenzarán a capacitarse desde el 1º de junio en más de 130 establecimientos sanitarios.
La multitudinaria prueba se tomó en el hall central del Pasaje Dardo Rocha de La Plata, bajo la supervisión de la dirección provincial de Gestión del Conocimiento, a cargo de Laura Antonietti.
Esta práctica intensiva en escenarios de trabajo reales hace de la residencia la modalidad más valorada para la formación de equipos, capacitados e involucrados con los problemas sanitarios de la población, agregó Ortiz.
Este año, los postulantes pudieron inscribirse para aspirar a las residencias de 39 especialidades dentro de la medicina, y también para disciplinas como: psicología, odontología, trabajo social, bioquímica, obstetricia, nutrición, kinesiología, farmacia, enfermería, economía de la salud, fonoaudiología, terapia ocupacional, y veterinaria.
Cupos orientados
Para este año, las autoridades del Ministerio de Salud orientaron la asignación de cupos de acuerdo con las prioridades fijadas por la actual gestión de gobierno para fortalecer áreas hospitalarias críticas. Por esto, acrecentó la oferta de cargos para obstétricas, médicos pediatras y neonatólogos destinados a atender la salud materno infantil. También, se incrementaron las residencias interdisciplinarias para fortalecer los servicios de salud mental.
En este contexto, la cartera sanitaria provincial generó por primera vez cupos para la residencia en Genética Médica. El objetivo, explicaron las autoridades, es formar médicos especializados en el estudio, diagnóstico y asesoramiento de los defectos congénitos y patologías genéticas.
En este sentido, Antonietti explicó que el desarrollo de una política de salud pública que promueva la detección, el diagnóstico, la investigación y la prevención de las anomalías congénitas, disminuiría la mortalidad infantil, los costos de la discapacidad y el dolor de nuestras familias, por eso es imperativo reconsiderar la formación de estos recursos humanos y mejorar el trabajo en el primer nivel de atención.
En nuestro país, hasta ahora, solo había tres residencias públicas de Genética Médica: una en el Centro Nacional de Genética, otra en el hospital de Niños de Córdoba y otra en Neuquén, sumadas a dos residencias privadas, en Córdoba y en el Cemic de Buenos Aires.
La selección de los profesionales se realiza a través de un proceso riguroso y transparente de concurso, certificado bajo normas Iram ISO 9001:2000. El proceso incluye un examen de opción múltiple corregido a través de lectura óptica, acreditación del promedio de la carrera y elección del cargo en acto público.
A nivel regional
En el plano regional, el seguimiento de las unidades de residencia y los procesos de formación de recursos humanos se instrumenta a través del área de Capacitación de la Región Sanitaria IV. Los programas de capacitación de las distintas unidades de residencia, una vez que se asignan las vacantes se ejecuta en los hospitales provinciales.
El sistema de residencias permite a los profesionales completar su formación académica en el ámbito hospitalario, adquiriendo en la práctica los conocimientos y las competencias necesarias para desarrollarse en las áreas de la especialidad elegida. En cada hospital existe un área específica desde la cual se coordina el trabajo de los residentes y se efectúan los seguimientos a efectos de asegurar que se cumpla con los objetivos de cada residencia. Los hospitales que cuentan con residencias se transforman en escuelas que completan una instancia de formación y a la vez se actualizan por cuanto los residentes llegan con conocimientos recién adquiridos en la facultad e imprimen a la tarea un nuevo ritmo. Los profesionales que están a cargo de los distintos servicios que reciben a los residentes habilitan el trabajo y posibilitan que se abra una retroalimentación necesaria para la formación profesional continúa y para el mejoramiento de los servicios de salud. Los destinatarios últimos de esta tarea son los usuarios del sistema.