La Dirección de la Tercera Edad los convoca a sumarse a una serie de propuestas pensadas para el mejoramiento de la calidad de vida, el aprendizaje y la interacción con pares. Funcionarios, docentes y asistentes a los talleres brindaron su testimonio.
DE LA REDACCION. La casita de mis viejos es un lugar maravilloso. Con esta apreciación, Cristina, una de las alumnas que participa de los talleres que se dictan en este espacio municipal donde funciona la Dirección de la Tercera Edad, define lo que representa para ella y para los más de 150 adultos mayores que asisten a las distintas propuestas de este dispositivo creado para estimular la participación de los abuelos en actividades educativas y recreativas.
En una rueda de prensa concretada esta semana, la doctora Susana Vázquez, directora de Tercera Edad del Municipio, se refirió a las actividades que llevan adelante e hizo hincapié en las relaciones interpersonales y los vínculos que se generan en los talleres, como así también en la necesidad de seguir generando propuestas que incluyan a este sector de la población.
Por su parte, el profesor de Tango, Angel Camarano, contó cómo se llevan adelante las clases e invitó a los interesados a acercarse, participar y compartir un grato momento. Veo a todos los participantes muy entusiasmados. Cada una de las actividades que estamos haciendo es un acompañamiento y llevan mucha alegría de todos los participantes. Esta semana se dictó un taller de Locución a cargo de Mercedes Mora, y hubo más de 20 personas, todas muy entusiasmadas por esta propuesta, comentó Susana Vázquez, quien comentó que siguen con el taller de tango y otras propuestas. También continuamos con la articulación con Educación para que muchos adultos mayores puedan terminar la escuela primaria, destacó y valoró el entusiasmo con el que cada vez más personas se deciden a cumplir esa asignatura pendiente.
También tenemos un taller de Manualidades donde hacen variedad de artesanías; Iniciación a la Pintura, que se dicta los miércoles a la mañana; seguimos con Computación; Gimnasia; y con la Orquesta los viernes, detalló la funcionaria, recordando que la inscripción a los talleres continúa abierta.
Además tenemos mateada libre los jueves y los alumnos del taller de folklore van a bailar y el mes que viene realizaremos una feria para que cada Centro de Jubilados muestre lo que hace y pueda vender sus productos, adelantó entusiasmada.
El único que hemos cerrado es Computación por la cantidad de máquinas que tenemos, aclaró. Quienes quieran recibir más información sobre los talleres y actividades deben dirigirse a La casita de mis viejos, que funciona en Ramón Raimundo y Mendoza, de lunes a viernes, de 8:00 a 14:00, o llamar al 411994.
Envejecer sanamente
Con relación a los objetivos que se persiguen con las distintas propuestas de capacitación y recreación que se ofrecen, la funcionaria planteó que la premisa es propiciar que el envejecimiento sea un proceso saludable: Queremos que envejecer sea en forma activa y saludable y que esta casa sea un lugar donde la gente se sienta acompañada y pueda lograr la participación, la sociabilización y la integralidad con todo lo demás.
Bien para el espíritu
En el marco de la rueda de prensa de presentación de las actividades de La casita de mis viejos, el profesor del taller de tango, Angel Camarano hizo referencia al desarrollo de las clases y animó a los adultos mayores a que participen de este espacio: Es mi tercer año consecutivo brindando este taller. Como todos los talleres que se llevan a cabo acá, el de Tango se desarrolla con alegría. El que sabe puede venir a milonguear y el que no a aprender. Enseñamos el tango como baile social, ese que después desarrollamos en las milongas, es maravilloso. Tenemos alumnos que están desde el primer año.
Esto va más allá del conocimiento. El tango como baile social se trata de un bien para el cuerpo y para el espíritu. Está comprobado que la forma de caminar que adquieren los bailarines es pausada, nos hace bien al organismo, y mediante el abrazo refrescamos el espíritu y nos cargamos de pilas para la jornada que se aproxima, señaló.
En primera persona
Hace más de dos años que participo de las actividades que se dictan acá. Estoy en el Taller de Tango, que lo llevo en el alma, esto te da alegría, te relaciona con la gente. El tango es muy importante, por el abrazo y por un montón de cosas divinas que pasan, expresó Cristina, una de las alumnas de estas propuestas que brinda la Dirección de Tercera Edad, y que, según su propio relato, llegó a La casita de mis viejos, un lugar maravilloso, por comentarios de la gente.
Ahora me sumé a Locución, me gusta el comienzo y creo que voy a lograrlo. Quisiera hacer más talleres pero no puedo porque trabajo, así que elijo esos dos que me llenan la vida. Son dos horas en que te olvidás del mundo, aseguró. Su testimonio es el reflejo del de muchos adultos mayores que van apropiándose de este espacio creado por la anterior gestión municipal y que tuvo continuidad a partir de la asunción del intendente Javier Martínez.